CHORRO (Copiar)

El edil nacionalista Luis Artola, se refirió una vez más al tema de la inseguridad en la última sesión del legislativo comunal.

El legislador comenzó por comentar que “en los últimos años” los uruguayos han priorizado los problemas de seguridad, desempleo, pobreza y la educación. “Sin lugar a dudas, la inseguridad ha ido creciendo en forma muy acelerada, lo que ha traído como consecuencia que surja una crisis de desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones públicas y la Justicia”, estimó. “Los uruguayos no resistimos más este estado de inseguridad: quien sale de su casa no sabe si vuelve. Muy atrás ‒como quien dice en el olvido‒ quedó la época de jugar en la vereda, de caminar por las calles, de que los jóvenes pudieran salir a divertirse o, simplemente, de ir a trabajar tranquilo. No estamos acostumbrados a la violencia que nos acecha”, aseguró.

El edil aseguró que actualmente “son miles las rapiñas con violencia (sic) y cientos los asesinatos que ocurren en nuestro país año tras año. La falta de decisiones drásticas se está pagando con la vida humana. Es lamentable ver que un policía, intentando reprimir una fuga, va preso; en tanto, un menor que asesina apenas queda un tiempo separado de la sociedad, si no se escapa antes”, añadió.

Artola recordó que el artículo 7 de la Constitución afirma que “los habitantes de la República tienen derecho a ser protegidos en el goce de su vida, honor, libertad, trabajo y prosperidad” y consideró que “en los hechos” hubo un “rotundo fracaso en las políticas de seguridad que ha aplicado el gobierno del Frente Amplio”.

Permanencia

“Es de público conocimiento que el Ministerio del Interior ha multiplicado su presupuesto a lo largo de estos años, así como el número de efectivos policiales. Es función del Ministerio proteger a los ciudadanos, brindarles seguridad y reprimir el delito, por lo tanto, es hora de medir a un ministro por el resultado de su gestión. Tengamos en cuenta que Uruguay tiene en esa cartera al ministro más criticado y con más pedidos de renuncia. Increíblemente asumió como ministro del Interior en el 2010 por un período de seis meses y, si la matemática no me falla, llevamos seis años de su pésima gestión y el presidente aún confirma su permanencia en dicha cartera”, dijo Artola.

“Cuando fue designado por el señor Mujica, este sostuvo: ‘Con su dureza va a poner la casa en orden’. Habría que preguntarle a los vecinos a los que les robaron su hogar, al que le mataron a un familiar, al comerciante que sufre robos constantemente o al ciudadano que lo rapiñan en la calle si el ministro cumplió. Ya no se trata de pedirle la renuncia, pedimos a gritos que tome las medidas necesarias, con los organismos y personas correspondientes, para abatir esta ola de delincuencia y violencia. Acá en Maldonado todos los días al escuchar las noticias o al hablar con la gente nos enteramos de casos y más casos que hablan de hurtos, rapiñas y violencia. Es tal la desesperación de los vecinos que en muchos barrios han optado por el uso de la tecnología y a través de WhatsApp han creado grupos de protección para que las familias puedan estar conectadas y colaborar para combatir los delitos”, señaló.

Acto seguido, el edil dio a conocer las cifras que demuestran el importante aumento del número de delitos que se registra en el país e insistió en que esto “le significa un alto costo al país. Se estima que el mismo alcanza el 3.4% del Producto Bruto Interno, lo que en términos monetarios serían U$S1.870.000.000. Tengamos en cuenta que no solamente trae aparejado un costo económico, sino también una desintegración de la sociedad”, indicó. “Resaltamos entonces la incapacidad de las autoridades para disminuir el número de delitos, deteriorando día a día la calidad de vida de la población. No puede ser que en Uruguay haya más homicidios que en Nueva York, Buenos Aires o Madrid, pues entonces destaquemos que la seguridad pública cada vez está peor y no lo dice solo la gente, sino que lo confirman las encuestas”, agregó.

“El pueblo habla y reclama más actuación de la Policía, con mano más dura, reclama también leyes más severas para castigar a los delincuentes y que los jueces sean más estrictos en la aplicación de la ley. El ciudadano es consciente de que el problema de la delincuencia es complejo y debe ser enfrentado desde diversos focos: desde el ámbito policial, el judicial y el legislativo”, añadió.

 

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