Desde que hay elecciones a la vista la Junta Departamental se ha transformado en una suerte de ring o rodeo en el que abundan las referencias partidarias, los tiros por elevación y los discursetes electoreros o publicitarios. Mientras el Frente Amplio intensifica sus encomios a la gestión de la coalición a nivel nacional, el nacionalismo aplaude a sus candidatos departamentales y fustiga a como dé lugar a la oposición.
El pasado martes no fue diferente y hubo varias alocuciones destinadas a lanzar ataques directos o solapados al bando contrario. Nada que tuviera relación con la función que tiene un cuerpo legislativo departamental, que suele dedicarse principalmente a controlar la gestión del ejecutivo departamental y a ser caja de resonancia del reclamo ciudadano.
Esta vez, entre otros, hizo uso de la palabra el edil Alexandro Infante, que se refirió a la problemática de las personas que viven en situación de calle. El legislador atribuyó el problema a las “mentiras” del partido de gobierno a nivel nacional y al final fue objeto de algunas ironías.

Pasan los años
Infante recordó que “cuando en 2004 el Frente Amplio hacía discursos políticos, se asombraba de la existencia, a consecuencia de la crisis, de gente durmiendo en la calle. Ese discurso lo llevó, en parte, a ser gobierno, porque argumentaban que los partidos tradicionales ‒el Partido Nacional y el Partido Colorado‒ no podían manejar este tema”.
“A tal punto fue asumido ese compromiso que el propio Tabaré Vázquez decía en la asunción en marzo de 2005 ‒según versión taquigráfica del Palacio Legislativo‒: ‘Es sencillamente inadmisible que haya gente durmiendo en la calle cuando hay viviendas vacías’. Y crea el MIDES veinte días después. Hacen un censo y les da que había –siempre hablando de Montevideo– 320 personas durmiendo en la calle; 320 personas durmiendo en la calle. Eso era inadmisible para Tabaré Vázquez, para el Frente Amplio y para el gobierno frenteamplista”, evocó.
Sin embargo, dijo que, a pesar de que el Mides manejaba un presupuesto “de U$S50.000.000 por año” en 2011, actualmente hay “2.038 ocho personas durmiendo en la calle”, afirmó. “Así que aquel ‘inadmisible’ se transformó en muchos ‘inadmisibles’. Pero multiplicaron por seis la cantidad de gente en situación de indigencia y en la calle y multiplicaron por cinco el presupuesto del MIDES, porque lo llevaron de U$S50.000.000 por año en 2005 a U$S300.000.000 por año en 2019”, agregó.
Según la página del Mides “a partir del 15 de mayo y hasta el 31 de octubre de 2019 se alcanzarán los 2.070 cupos en todo el país con la inclusión de más de 200 cupos de invierno” para alojar a personas en situación de calle. Según los estudios de la cartera, el 80% de las personas en esa situación tiene problemas de adicciones. Otros han sufrido graves problemas familiares o han perdido el empleo.

“Gran estafa”
En tanto, Infante estimó que “se creó un Ministerio para que se solucione lo inadmisible, en un compromiso hecho en un discurso de un presidente en su asunción y quedó demostrado que el discurso fue mentira, que fue una gran estafa para quienes creyeron, que fue un asalto a los bolsillos de los contribuyentes que ponemos U$S300.000.000 por año para que el ‘admisible’ se solucione”. A su juicio, hubo “un rotundo fracaso del mamarracho que es el Mides”.
“Ahora la onda es tirar a la gente a la calle, ‘que se revuelva’. Tal vez, en otras épocas, también era inadmisible que a las personas carenciadas se las llevara a una isla para que no molestaran. Ahora, los gobiernos progresistas, humanitarios, igualitarios, la tiran a la calle para que la veamos ahí, no la esconden. Eso está bueno. Ahí vemos cómo evolucionó la plata que recibe… nunca paró de recibir dinero el Mides y de crecer, a tal punto que, como decía un cómico radial, “¿usted no desconfiaría?”. Parece que la miseria es negocio, porque hay más indigentes y más miseria pero les dan más plata”, aseguró.
Infante también señaló tener “imágenes de la gente que duerme en la calle, y acá, en Maldonado, se ha multiplicado. Antes, para encontrar a alguien durmiendo en la calle, teníamos que buscarlo, ahora nos tropezamos con ellos”, señaló.

“Los tiran para afuera”
“Ayer estuvimos en una reunión en el teatro de Maldonado Nuevo, a la cual acudió algún diputado del departamento. Un diputado de la Unión Popular nos dio una clase de filosofía política muy linda, nos decía que la culpa de esto es de los ricos porque tienen marginadas, excluidas a las personas de la sociedad. En realidad, creo que es un discurso lindo para ganar las elecciones pero no entiende nada de nada, porque ahí, esa gente que está durmiendo…”, indicó.
Infante mostró fotos de indigentes y afirmó: “esto es en Maldonado, no es en África; están en Maldonado esas tolderías con gente durmiendo en la calle, a la que tiran para afuera a la hora 7:00 y después anda como sonámbula ahí en la vuelta, recorriendo los caminos de la delincuencia, mendigando o directamente vagando por ahí, hasta que de vuelta la reciben en los Centros, en esta especie de refugios o campos de concentración –yo qué sé que son–… Sí, porque al entrar los empastillan y los duermen para que no molesten, y después los largan para afuera”, afirmó.
“Ahora, ni siquiera hay refugios para madres con hijos; las madres con hijos tienen que andar con los niños fuera, a la intemperie, las tiran para afuera también, no hay ninguna solución para este tema, cuando en realidad existe la ley y existe la posibilidad de solucionarlo. No hay voluntad política de hacerlo y lo decía un diputado del Frente Amplio que estaba ahí, que estaba de acuerdo –aunque hagan ¡oh, oh!–: con que hay que aplicar la ley y las reglas que existen. No se puede justificar diciendo que la exclusión por parte de los ricos es lo que ha generado esto, sino que se debe a la falta de aplicación de la ley como corresponde, y a quien corresponde en la medida que corresponde. Porque acá hay gente con trastornos psiquiátricos, hay gente que practica la delincuencia, hay gente que tiene adicciones y hay gente que tiene problemas emocionales, y cada uno debería ir por su camino. Por ejemplo: al que tiene problemas de adicciones, tratarlo, internarlo ‒la internación compulsiva existe; inclusive, por ley, alcanza solo con la firma de un Médico, no necesita orden de Juez‒ para que se pueda rehabilitar. A quien se pueda rehabilitar rehabilitarlo, y a quien esté delinquiendo llevarlo preso; pero nada de eso se aplica”, señaló.

Remitidos
El legislador también protestó porque el refugio de Maldonado Nuevo esta “al lado de un CAIF‒ donde algunas personas realizan prácticas sexuales ahí nomás afuera del mismo, al lado de los niños; también hay vandalismo, drogas… Las imágenes dicen más que mil palabras. Los vecinos de Maldonado Nuevo ya no saben qué más hacer, porque obviamente nadie quiere que le pongan un refugio al lado, lo quieren mudar, ¿pero para dónde? A donde lo lleven nadie lo va a querer, estamos de acuerdo, porque lo único que hacen los refugios del MIDES, adonde vayan, es distorsionar y agregar una problemática social donde no existía, trasladando el problema para otro lado”, agregó.
Más delante en su discurso, el edil pidió “que se tomen medidas en serio” y solicitó “el traslado de ese refugio a un lugar digno. Pedimos la acción mancomunada de los Ministerios del Interior, de Salud Pública y de Desarrollo Social y del Poder Judicial”, añadió.
El curul pidió que sus palabras fueran enviadas a varios ministerios, a Presidencia, al Poder Judicial y a los Diputados de todo el país. Por su parte, el edil frenteamplista Joaquín Garlo pidió “agregar destinos a las palabras ilustrativas del señor edil Infante”. “En primer lugar, a la Directora Departamental del MIDES, Eda Mendiola ‒que ya se está evaluando el traslado del refugio; hoy por hoy se está evaluando el traslado del refugio, no es ninguna innovación‒; en segundo lugar, a la señora Gladys Scarponi, Directora del Área de Género de la Intendencia ‒para ver qué pasó con la Casa para madres con hijos, que estaba proyectada‒, y al Director de Desarrollo e Integración Social, Eduardo Costa”.
En adelante, los ediles intercambiaron ironía. El frenteamplista Leonardo Corujo pidió enviar las palabras de Infante “al director de Vivienda, que capaz que le cede alguna de las viviendas que ha hecho en este período el Partido Nacional en Maldonado”.
“¿Acepta el destino, señor Edil?”, preguntó el presidente de la Junta. “Bueno ‒no sé‒, hizo un enredo bárbaro con las viviendas: ‘que le permitan’, ‘que le den’… Perdón, ¿a quién…?”, dijo Infante. -“Al Director de Vivienda”, dijo el presidente. “Está bien, sí”, replicó. El edil nacionalista Nelson Balladares pidió que las palabras pasaran “al Municipio de San Carlos administrado por el FA), que vive la misma realidad” y la edila frentista Cristina Rodríguez pidió el envío a la Dirección de Adicciones de la comuna. “Si me permite el edil, al Ingeniero Antía, que si él volvía, volvía el trabajo, la prosperidad y la seguridad en Maldonado. Era el eslogan político. Si me lo permite”, dijo la también frenteamplista Garcela Ferrari. “No, pero no es coherente… No lo mando, no, para nada”, replicó Infante.
Por último, el edil opositor Efraín Acuña pidió enviar la exposición “al senador Luis Alberto Alejandro Aparicio Lacalle Pou, que está elaborando un programa también, para ver si esto se puede contemplar”.
“Sí, cómo no”, respondió Infante.

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