edificio

En una exposición que presentó el pasado martes en el legislativo comunal, el edil Marco Correa dio cuenta de varios gastos en los que ha incurrido la comuna en el último año y estimó que la administración nacionalista debería adoptar una política de austeridad que, según insinuó, hasta ahora no se ha visto a pesar del déficit que habría dejado el pasado gobierno.

“Ya hace un año hacíamos nuestros primeros planteos en este recinto y creo que a veces recordar también es un poco ayudar a seguir construyendo”, comenzó el legislador colorado. “Sin duda, un candidato a intendente en una campaña tiene más ventajas competitivas cuando esta campaña política está basada particularmente en una promesa de vuelta de trabajo y de seguridad, en caso de ser electo, etc. En lo personal nunca me gustaron las campañas políticas que se basan en promesas, teniendo en cuenta que todo es tan dinámico e incierto”, indicó.

“Si uno promete algo tiene altas probabilidades de que cualquier factor interno o externo lo pueda llegar a dejar con la promesa sin cumplir. En aquel momento electoral tal vez poco se habló de gestionar y administrar los recursos de los vecinos de Maldonado, por lo que es lógico que en este contexto mucha gente se desilusione porque alguna vez alguien le generó una ilusión. En conclusión, se llegó a un camino pero no se cumplieron las expectativas de buena gestión y administración, y mucho menos de seguridad y trabajo. Estas cosas no son, por supuesto, exclusiva competencia de un gobierno municipal”, destacó.

Acto seguido, Correa realizó “un breve racconto de acontecimientos” a modo de crítica constructiva “con la intención de que todos ‒ los gobernantes y los gobernados‒ reflexionemos un poco en cuanto a que, si prometimos algo, no ha de haber excusas y, si estas existen, deben ser coherentes con el desarrollo de la realidad”, indicó.

Concertación

“Cuando el actual intendente asume su cargo, especifica claramente que asume en nombre de su partido pero en concertación con un sector del Partido Colorado ‒todos sabemos a cuál me refiero‒. Pero cuando uno es elegido intendente, asume por quienes lo votaron pero con la finalidad superior de cuidar y administrar lo mejor posible los dineros de todos los vecinos de Maldonado, incluso de los que no lo votamos. Inmediatamente después de que asumiera el intendente comenzaron a sobrevolar los fantasmas de caos económico y caos financiero, de agujeros, del muerto al hombro heredado de la Administración anterior y de déficit impagable. En ese contexto es que hace un año solicité conocer la verdadera situación económica y financiera de la Intendencia como lo hicimos todos y que se comenzara a aplicar urgentemente lo que llamé una ‘economía de guerra’. Es más, en política ‒y aquí generalizo a todos los partidos políticos se ha utilizado como excusa, en mayor o menor medida ‒a veces real‒, lo que todos conocemos como ‘herencias malditas’”.

Correa señaló que “con buen criterio, el nuevo presidente de esta Junta Departamental ha manifestado tener objetivos que contemplan la difícil realidad, y es por eso que apoyamos absolutamente el ser mucho más austeros y dejar de generar los gastos cosa que él mismo ha anunciado en galletitas, agua, diarios, café, etc. Por algo se empieza pero esto debería ir acompañado de una coherencia general: si bien los Presupuestos son independientes, no puedo dejar de ver como un todo al gobierno municipal y menos cuando la plata viene del mismo lado. Lo que se está haciendo es como tener un bote con varios agujeros y tapar uno solo: sin dudas seguiríamos haciendo agua por los otros”, aseguró.

Resumiendo lo medular de su discurso, Correa planteó “la gran pregunta: si empezamos a ahorrar en esta casa, ¿por qué gastamos en la otra? Se gasta en varios rubros sin control ni conocimiento de la mayoría de los vecinos de Maldonado.

Que se entienda que con esto no digo que el intendente actúe de forma ilegal. Incluso respetamos que nunca se haya escuchado nuestro pedido de economía de guerra y nunca se hayan contestado muchos de los pedidos de informes que hicimos”, indicó.

Cargos y favores

El edil señaló que “apenas arrancado el gobierno nos costó carísimo el cumplimiento de favores políticos a un sector de un partido diferente al del intendente, algo que al día de hoy seguimos pagando todos, pero insólitamente sigue siendo negado por el propio favorecido. Esos favores nos costaron cargos de confianza, subrogaciones, etc.; sin duda esto no se realizó en un tono de economía de guerra”, afirmó.

“Yendo a temas más específicos y terrenales, en una economía de guerra no se pueden hacer, a mi criterio, dos shows muy lindos de fuegos artificiales, en Punta del Este y Piriápolis. No sé si los vecinos saben que en ese ratito se quemaron en el aire U$S 60.000. Obviamente que no estaría mal, no lo considero así, si no fuera porque esta Intendencia estaba fundida. Sin entrar en vínculos familiares y desconociendo su capacidad artística o sus virtudes como fotógrafo, un muchacho colombiano, seguramente a falta de fotógrafos locales, nos viene costando a los vecinos unos U$S 23.000. Cabe recordar que fue el fotógrafo de la campaña del intendente. Otro caso que, aunque ya mencionado por otros integrantes de este Cuerpo, no deja de sorprenderme: un octavo de página, que es un pedacito de un diario japonés, nos costó U$S 29.000”, afirmó.

Asimismo, el edil cuestionó el gasto de U$S 4.000 para costear un viaje del presidente de la Agencia de Desarrollo Departamental y aseguró que “nuestro amigo, el exministro de Economía, el colorado Isaac Alfie, un amigo del intendente, nos viene costando más de U$S 40.000. La polémica consultora Phoenix, elegida por el intendente, que le ganara a Pricewaterhouse Coopers y a Kaplan, nos ha costado U$S 90.000. El buen abogado de todos, a falta de letrados en la Intendencia, nos viene costando U$S 11.000. Me refiero al doctor Moller, de quien no dudo su capacidad”, indicó.

“Se ve que también faltan letrados competentes dentro de la plantilla municipal, porque a través de arrendamientos de obras el intendente contrata a tres profesionales más para la Dirección de Viviendas, Desarrollo Barrial y Salud, que nos costarán U$S 26.300.

En fin, teniendo en cuenta que ya estamos cerca de los U$S 300.000 y me quedarían más de diez resoluciones que por el criterio de arrendamiento de obras son permanentes, considero que no hacen ningún honor a la austeridad, por la cual estamos todos tratando de velar”.

Culminando su exposición, Correa anunció que seguirá “peleando por la transparencia” y reclamando “que los primeros beneficiados sean quienes confiaron su representación en todos nosotros y que la austeridad, cuando las cosas están complicadas, sea total”.

Con el apoyo de 23 de los 28 ediles presentes, las palabras del curul fueron enviadas a la prensa, a las autoridades del Partido Nacional, a los diputados por el departamento de Maldonado, y “a los ocho Municipios ‒que no tienen ni para cambiar una lamparita y a la Intendencia”. Esto último a pedido del edil frenteamplista Andrés de León.

Contenido publicitario