“Son alarmantes las cosas que están sucediendo; sin embargo, el gobierno nos dice que han disminuido los arrebatos, los delitos y la inseguridad. Basta con salir y hablar con la gente para escuchar los planteamientos que le hacen a uno y lo difícil que se hace vivir en Maldonado y, sin lugar a dudas, en todo el Uruguay”, dijo el edil nacionalista Nario Palomino, el pasado martes en el legislativo comunal.
No obstante, consideró que “gracias a las cámaras” de videovigilancia “y a todo el proceso que se viene realizando, se ha logrado que la gente tenga la posibilidad de caminar más segura, porque los delincuentes se han trasladado hacia los cinturones de la ciudad, hacia lugares más chicos y para el interior del departamento”.
“En ese sentido, hay gente que nos ha dicho que está entregada”, dijo el edil. “Por ejemplo, una familia me contaba que no daba más y que no sabía si no dejar el país. Son dos trabajadores ‒tienen dos chiquilines‒ a los que hace un año les desvalijaron la casa y les llevaron la moto que tenían para trabajar, por lo que quedaron sin trabajo. Compraron otra moto, pero tuvo que pagarla mientras seguía pagando la anterior. Ahora, hace pocos días, fueron un domingo a almorzar a la casa de un familiar, y a eso de las 16:00 horas les desvalijaron totalmente la casa y se llevaron, otra vez, la moto; se llevaron hasta la tabla de picar carne. Se llevaron todo; no les dejaron prácticamente nada. Hoy tienen que comprar otra moto. Entonces, tienen que pagar la primera; tienen que pagar la segunda, y ahora tienen que comprar otra para seguir trabajando”, afirmó.

La droga
Palomino señaló que “algunos lo pueden tomar a risa, pero para el que está en el cuero de esa gente no es lindo; no es lindo porque, lógicamente, llega un momento en que no sabe ni dónde está”.
“Todos sabemos que nuestro Uruguay era un país divino, pacífico, que estaba bien visto en el mundo entero por su seguridad; sin embargo, lamentablemente hoy no sabemos lo que está pasando. Para mí, por más que quiera actuar, la Policía tiene un freno; si no, de ninguna manera puede pasar lo que está pasando”, consideró.
“Hoy la gente que quiere denunciar un hurto prácticamente no tiene a dónde ir; o le dicen que el móvil no está, o le dicen que lo van a buscar, o le dicen que no pueden dejar el Destacamento solo, pero, al final, el hecho pasa al olvido. ¿Y en qué termina todo eso? En que hoy en día un porcentaje muy grande de la gente no denuncia”, afirmó.
“No tenemos más remedio que decir las cosas como son: hoy en día una de las primeras causantes de todo eso es la pasta base. La pasta base está haciendo destrozos en la sociedad, en gente joven, en todo aquel que la consume. Lo peor de todo es que antes uno pasaba por un pueblo chico y jamás le decían: ‘Aquí hay una boca de pasta base’, pero hoy la gente que trabaja nos dice: ‘No se puede trabajar, porque andan por arriba de los techos, porque se pelean, y porque, a su vez, salen a hacer cualquier tipo de desmanes por todos lados’”, afirmó.

Zona oeste
El legislador indicó también que los delincuentes “no son pocos, son más de los que uno piensa, y esto se ha extendido en prácticamente todo el departamento. En Pan de Azúcar es muy común el arrebato ‒es muy común que anden caminando por las calles observando si la gente salió, para desvalijarles sus casas‒; en Las Flores ya son varios comercios los que han sido robados; en Estación Las Flores hay comercios en los que cierran temprano, porque cuando llega la noche tienen miedo de la gente que anda rondando las casas. En Gregorio Aznárez, señores, está pasando algo parecido, ya que hay muchos chiquilines que están totalmente perdidos por la pasta base. Podemos decir que allí la seguridad no es mala, pero hay cosas que a los vecinos les preocupa, como que, por ejemplo, que el Destacamento esté cerrado. El Destacamento de Gregorio Aznárez prácticamente pasó a ser algo así como un quiosco, porque desarmaron hasta el calabozo que tenía y no hay Policías. Si bien eso, en cierta parte, fue donado por el señor Aznárez, lógicamente que pasó a depender del Ministerio del Interior; pero todos colaboramos con algo para ese Destacamento, que supuestamente va a pasar a ser un quiosco de encomiendas o va a ser utilizado ‒según dicen otros‒ para varias cosas más. Hay otras cosas que también sorprenden, ya que antes estaba rodeado por unos hermosos árboles, de un tamaño muy importante, pero los cortaron y no sabemos qué destino tuvieron. No tenemos quién construya, pero quién destruya se ve que hay; no vamos por buen camino”, agregó.
“Hay mucho nerviosismo en la sociedad, y sinceramente creo que es el momento de echarle el guante a esto si es que lo queremos salvar, ya que, si no, va a ser demasiado tarde”, concluyó. Por último, el edil solicitó que sus palabras pasaran al jefe de Policía, al ministro del Interior “y también a todo el Comando de Jefatura”. Foto: archivo

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