Tras haber sufrido un infarto que la transformó en “enferma crónica”, la edil frenteamplista Marita Fernández Chávez dio cuenta en la Junta Departamental de algunas vicisitudes que deben vivir los pacientes de las mutualistas. La edil se refirió a “algunos problemas con que nos encontramos en la Salud” y dijo ser usuaria de la Asistencial Médica Departamental de Maldonado donde, según dijo, no se le entrega el remedio que debería ingerir.
“Lo que queremos plantear es lo que nos pasa ‒no somos los únicos‒ con la medicación que debemos tomar de por vida. Me recetaron un medicamento en el Sanatorio Americano ‒cuando me realizaron el cateterismo‒ que tengo que tomar hasta el último día de mi vida y es Clopidogrel. En realidad, cuando salgo del sanatorio lo que traigo es este medicamento: Plavix Clopidogrel”, refirió. “Cuando el medicamento se termina voy a la Asistencial Médica para renovarlo; la Asistencial Médica no trabaja esa línea de medicamentos y empiezo con este remedio: Clopigrel Noas. Lo consumo durante un año y medio, más o menos, con intervalos esporádicos para retirarlo y me encuentro con que no está en farmacia, se agotó, no se compró o no está. Hoy tampoco está ese genérico que es de un laboratorio chileno y que reemplazaría a este; en este momento no conservamos ninguna caja porque no pensábamos que íbamos a estar en esta situación. El que está es este otro: Pidogrel. O sea, estamos hablando de cuatro medicamentos diferentes, de cuatro laboratorios distintos con la misma droga y con distintos excipientes”, explicó.

Acepción
La legisladora dijo que “lo perjudicial” en este asunto “justamente son los excipientes”, y dio lectura textual a una definición del término. “La definición referida a los excipientes dice que son componentes del medicamento diferentes al principio activo, o sea, diferentes a la sustancia responsable del efecto farmacológico. Eso es lo que puede producir en cualquier paciente una reacción alérgica o distintas reacciones. Nosotros nos negamos porque tenemos el derecho a que se nos brinde la medicación que tenemos prescripta”, refirió.
“Cuando voy a la Asistencial Médica no voy al supermercado, pero se procede a la inversa. En primer lugar paso por ventanilla y pago, verifican que yo tenga la orden de ese medicamento y pago el ticket, donde dice ‘Clopigrel’. Cuando voy a la farmacia, el medicamento no está y me dicen: ‘Hay este’ o ‘este otro’, pero ‘yo pagué por este’. Entonces, ¿cuál es el negocio acá?. No se entiende”, señaló.
“Nosotros ‒mi grupo familiar‒ somos socios de la Asistencial Médica desde el año 1981. Tenemos un montón de agradecimientos para hacer sobre todo al personal médico, al personal farmacéutico y de enfermería, porque este no es un problema con el personal. En este caso queremos dirigir esta queja, este reclamo, a quien se encarga de las compras de los medicamentos de la Asistencial Médica, que no son los funcionarios. Pedimos que estas palabras se dirijan al doctor Diego Mansilla, ya que se nos ha informado que es el responsable de las compras. En realidad, el reclamo que hacemos es un reclamo personal pero que también afecta a la mayoría de los pacientes, no solamente de la Asistencial Médica, sino que pasa en todas las mutualistas y en todos los órdenes”, indicó.
“Esta es la primera instancia porque no queremos llegar a hacer una denuncia ‒que la podemos hacer a través de la Liga al Consumidor‒, estamos totalmente amparados, pero creemos que no es de buenos vecinos. En realidad, lo que estamos pidiendo es que se cumpla con las leyes; más allá de que me digan que la ley los ampara porque la droga es la misma, corren el riesgo de que si nosotros tenemos una afección a causa de los excipientes podamos iniciar alguna acción”, agregó.

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