Hablando en la media hora previa del pasado martes, la edila colorada Rosario Borges planteó varios temas referidos a problemas en el tránsito. “Si bien se perciben algunas mejoras en rutas del departamento en general y en algunos caminos, observamos falta de planificación en lo que refiere a una política general de tránsito y, más aún, a una política racional de tránsito”. Según la legisladora “esto tiene que ver con la señalización y con las decisiones respecto de la misma, que dejan mucho que desear”.

“Un ejemplo de ello, que se reitera en muchos espacios que dan a rutas, avenidas u otras arterias importantes ‒debido al flujo vehicular‒, es el caso de la Ruta Nacional 39 en su tramo Maldonado-San Carlos o San Carlos-Maldonado”, indicó. “Hoy por hoy, la zona circundante a la ruta es categorizada en su mayor parte como zona de bienes y servicios (sic), con grandes superficies comerciales, algunas de ellas con estacionamientos que dan hacia los costados de la ruta, pero los mismos no se visualizan, así como tampoco los lomos de burro, cartelería de ‘Pare’ ni nada que diga que el vehículo tiene que detener su marcha antes de ingresar en alguna de las dos vías de la ruta”, destacó. “Tampoco hay cartelería que indique que solamente se puede ingresar en la ruta en un solo sentido y que está prohibido hacerlo en el otro”, añadió.

El huevo mal frito

Borges dijo que no afirmaba “nada que no corresponda a una buena planificación. Si hoy en día la zona es comercial, tiene que estar previamente planificado lo relativo al tránsito para evitar posibles accidentes y/o inconvenientes por desconocimiento del lugar o por falta de señalización adecuada, máxime que no todos quienes por la misma circulan son habitantes de este departamento”, agregó.

Por otra parte, la legisladora dio cuenta de inconvenientes que se producen dentro de la ciudad de San Carlos y recordó que en el período pasado había planteado “en más de una ocasión la necesidad de la colocación de semáforos en la intersección de la Avenida Jacinto María Alvariza y la calle Tomás Berreta, en la ciudad de San Carlos”. En ese lugar existe una minirotonda que, en su momento, y dados sus colores, los carolinos bautizaron como “el huevo frito”, terminología que todavía usan para orientarse en esa parte de la ciudad.

“Cuando asumió el actual gobierno, uno de los compromisos fue la colocación de semáforos en esa intersección, porque volvemos siempre a lo mismo: se transforma en una especie de inseguridad y posterior indecisión para los conductores cuando llegan a ese punto, siendo difícil entender quién tiene la preferencia. Se afirma que hay que tomarla como una rotonda; bueno, si es así, está muy mal construida para ser una rotonda. En fin, quienes en horas pico circulan por el lugar se quejan ante la imposibilidad de tener un tránsito fluido. Aunque parezca una contradicción, se necesita una buena batería de semáforos allí, por lo que pedimos que sin dilación se proceda a su colocación”, agregó.

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