El financista argentino Eduardo Costantini minimizó el impacto de la devaluación del peso argentino registrada el pasado jueves y destacó las buenas perspectivas que tiene por delante la actividad inmobiliaria de Punta del Este. “Veo a todo este tema como algo muy sano. Primero porque de alguna manera se trata de blanquear que la inflación anunciada por el Banco Central de la República Argentina era algo inalcanzable. Ahora se trata de poner un objetivo de inflación más razonable. Esto descomprime un poco a la política cambiaria que se alinea más con la política fiscal. Implica, también, una suba de un dólar atrasado lo que es algo muy sano para la actividad productiva, para la balanza comercial que está muy desequilibrada. Mejora a los precios relativos de la economía lo que a mi entender es algo muy sano”, dijo Costantini.
El tema de la fuerte subida del dólar frente al peso argentino, registrada el pasado jueves, es tema de conversación de los visitantes argentinos que se encuentran en el este. De todas formas, los mismos entienden que la depreciación del peso argentino no impactará a la marcha de la temporada turística del Uruguay marcada por una significativa presencia de turistas del vecino país
Costantini desembolsó más de cincuenta millones de dólares para comprar un predio de la Capital Federal donde levantará el edificio corporativo más grande del vecino país, una inversión que le demandará 450 millones de dólares. Es el proyecto Catalinas Norte.
“El 2017 cierra muy bien. Y con muchas expectativas. Muchísimos proyectos. A Punta del Este lo veo mucho más activo. Mucho movimiento. Más gente. Y veo de alguna forma a la Argentina convergiendo con Uruguay. En muchos aspectos. Puede suceder que se produzca una especie de revivir del mercado inmobiliario uruguayo qu venía en los últimos años un poco golpeado”, dijo Costantini a un perdiodista de este medio. “Hoy hay un mayor acercamiento en los costos de ambos países. Una convegencia macro que es importante más allá que Argentina tiene sus cosas muy diferentes al Uruguay en cuanto a sus desafíos”; agregó.

Lugar hermoso
“Hay un muy buen optimismo”; insistió. Costantini destacó el nivel de ventas del barrio privado de Las Garzas al que definió como un proyecto a largo plazo como sus proyectos en otros países caso Nordelta en Buenos Aires. “En los barrios cerrados hay que empezar de cero. Ni siquiera hay una casa y tenés que lograr la identidad y visibilidad del proyecto para que la gente venga, lo conozca. y si está bien elegido que se sorprenda. Este es un lugar hermoso, único en la costa uruguaya”, sostuvo. “Tiene dos kilómetros de playa virgen, el campo, las cárcavas. La gente se va a ir corriendo para este lado de la Laguna Garzón porque este lugar es el complemento ideal para José Ignacio. Este es un lugar de menor densidad, ideal para familias donde se respeta mucho más a los espacios verdes. Aquellos amantes de la naturaleza y de la privacidad pueden vivir acá sin ningún tipo de problemas”, enfatizó. “Una familia puede vivir acá, en medio de las lagunas Garzón y Rocha. Al mismo tiempo hacer su vida social en José Ignacio”, agregó.

-Usted hizo un esfuerzo muy importante para esta zona aportando el dinero necesario para construir al puente. ¿Siente que recibió la contraparte del estado uruguayo, tanto del gobierno nacional como del municipal?

-Ahora están asfaltando a la ruta 10.

-Usted calificó a sus vecinos Alejandro Roemmers, Alejandro Bulgheroni y Federico Álvarez Castillo de “free raiders” por entender que ellos, con un fraccionamiento vecino, no habían colaborado con la infraestructura del lugar mientras usted puso la plata para el puente.

-Sacárles una moneda es algo muy difícil. Por ahora el estado asfaltó siete kilómetros de la ruta. todavía faltan otros diez. Creo que en algún momento lo terminarán.

-¿El puente generó el impacto que usted esperaba?

-El puente, por encima de todo, para nosotros, era responder a un compromiso, a una responsabilidad no sólo frente a la comunidad sino con aquellos que en un inicio compraron en Las Garzas. Fueron más de 140 familias a las que nosotros de buena fe le dijimos que, con un noventa por ciento de probabilidad porque ya teníamos los permisos en teoría de acuerdo con el gobierno nacional y con la intendencia de Rocha, íbamos a construir al puente. Después se generó la demora que todos conocimos pero, para nosotros, es un final feliz. Por encima de todo.

-¿Qué pasó cuando el puente quedó terminado?

-Las ventas aumentaron. Claro que sí. Se vendieron treinta o cuarenta terrenos lo que está muy bien. Todavía falta vender más terrenos. De todas formas acá, como dije, hay que tener una mirada de muy largo plazo. El puente es vital porque nos hizo las cosas más prácticas. Antes enfrentabamos más de una hora de cola para cruzar la laguna en la lancha. Por eso el fuente fue una solución razonable para todos.

-Hubo resistencia de parte de algunas personas.

-Hubo audiencias donde la gente opinó. Dio su veredicto. De todo ese debate surgió una pieza arquitectura icónica. Es una pieza pública. Y nosotros estamos muy contentos por haber sido protagonistas de la construcción de semejante puente. Aunque salió mucho más caro.

-Usted hizo un enorme esfuerzo para construir el puente, ¿entiende que el estado uruguayo estuvo a la par suya?

-Hizo menos. No importa. Eso es anedóctico. El puente salió nueve millones de dólares y pusimos seis millones. Ya está.

-¿Sus vecinos free raiders pusieron algún dólar para construir el puente?

-No. Ni locos le sacas una moneda. Es algo imposible.

Fiesta en Las Garzas

Costantini abrió las puertas de su barrio privado de Las Garzas para realizar uno de los eventos más distinguidos de la actual temporada. El complejo en cuestión se encuentra sobre el océano Atlántico a la altura del kilómetro 204 de la ruta nacional Nº 10.
La movida corrió por cuenta del shopping Paseo Alcorta de Buenos Aires y contó con la presencia de más de doscientos invitados, entre ellos empresarios y reconocidas modelos argentinas.
Algunos de los invitados llegaron al lugar en un moderno helicóptero Bell Ranger que aterrizó delante del club house del complejo.
Por tercera vez el evento “invierno en la arena” juntó a reconocidas marcas argentinas de moda como Prüne, Trosman y Cher además de la presentación de la nueva propuesta del diseñador argentino Benito Fernández, acompañado de su nueva pareja, el uruguayo Zeus, subdirector de un liceo de la zona. De la fiesta participaron el empresario Manuel Antelo y su esposa Inés Peralta Ramos, las modelos Delfina Blaquier y Andrea Bursten, Renatta Repetto, Marcela Tinayre, la ex modelo Lorena Ceriscioli y Florencia Fabbiana, la actriz Natalia Lobo y el ex manager de modelo Francisco “Pancho” Dotto que llegó a la fiesta en su Rolls Royce Corniche II.

Dueño de un terreno único

Eduardo Costantini es propietario del terreno más importante de la península de José Ignacio. Tiene cuatro mil metros cuadrados y casi 170 metros de frente al mar. Primera línea. “Es algo único frente al mar con un afloramiento de rocas, las piedras más grandes de José Ignacio, que lo hace muy hermoso. Es un lugar único para hacer una casa de una creatividad arquitectónica única que haga juego con la fuerte personalidad de ese terreno. Lo que pasa que tengo a mi casa de toda la vida en Punta Piedras que no quiero dejar por nada del mundo”; expresó.

 

En la imagen el empresario junto al RR.PP Wally Diamante durante el evento.