Luego del deceso del juvenil Agustín Martínez, quien sufrió un infarto minutos después de abandonar la cancha en un partido de la tercera división del fútbol profesional, el tema de la disponibilidad de desfibriladores en todas las instituciones donde se practican deportes volvió a estar en el tapete.
La directiva del club Ituzaingó comenzó a realizar gestiones para conseguir el aparato. Según se informó desde la institución, pudieron saber que la Secretaría de Deportes habría distribuido desfibriladores en clubes de Primera y Segunda División de la capital, por eso, en una carta enviada a al secretario nacional de deportes, Fernando Cáceres solicitan ser “tenidos en cuenta” en esa distribución ya que el “Uruguay es más que Montevideo y esa secretaría es nacional”.
También plantearon el tema al presidente de Liga Mayor, Daniel Cruz, solicitando a la liga que coordine con las autoridades de OFI acciones que para firmar un convenio que permita “en forma conjunta y subvencionada por esa Organización la adquisición de desfibriladores para uso de todos los equipos de Liga Mayor”.

Lo que dice la ley
La reglamentación establece que están obligados a tener un desfibrilador los “edificios, hoteles, locales de trabajo, compras, turismo, descanso o esparcimiento, estadios, gimnasios deportivos, terminales aéreas, portuarias y terrestres de cualquier índole, siempre que la circulación o concentración media diaria alcance o supere las 1.000 personas mayores de 30 años y que estén ubicadas en regiones asistidas en tiempo y forma por sistemas de emergencia médica avanzada”.