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Por Esc. José L. Rapetti Tassano   

  1. I) Pocos guerreros de la Independencia Americana tuvieron una trayectoria tan intensa y gloriosa como nuestro VENTURA ALEGRE. Cuando los clarines de la emancipación americana empezaron a sonar, los corazones de los patriotas se templaron fuertemente para entrar en la guerra de liberación. Allí estuvo entre los primeros, este joven de tan sólo 15 años enrolándose con Manuel Francisco Artigas, que venía de Minas y San Carlos reclutando voluntarios que terminaron por formar parte del Batallón de Maldonado que comandado por el hermano de José Artigas, participaría en la Batalla de Las Piedras.  Ahí comenzaba una carrera militar  que pasearía victoriosa por todos los escenarios de guerra de la independencia en Sudamérica.

En realidad su nombre era BUENAVENTURA RAMÓN ALEGRE GUTIÉRREZ, y como a todos  los que en esa época tenían un nombre tan extenso, como Buenaventura, se les llamó simplemente Ventura.  Era hijo de Pedro Alegre, un catalán y de una fernandina Polonia Gutiérrez, y nieto por vía materna de don Ventura Gutiérrez que fue Alcalde de Primer Voto del Cabildo de Maldonado. Aunque el alumbramiento de Ventura Alegre fue en Montevideo,  su vida transcurrió en Maldonado con su familia. Hoy viven en Maldonado  descendientes de aquella familia suya.  Su identificación desde la niñez con  esta ciudad era natural por tener aquí sus raíces, tal como lo manifiesta la historiadora María Díaz de Guerra.

En Las Piedras se destacó en su Escuadrón de Maldonado, participó luego del primer Sitio de Montevideo,  marchando después con Artigas en el Éxodo del Pueblo Oriental hacia el Ayuí.  Regresa para participar en el Segundo Sitio de Montevideo en las tropas comandadas por el General  Rondeau,  que concluyó luego con la toma de la Capital de la Gobernación   por el General porteño Carlos María de Alvear.  A comienzos de marzo de 1814, Ventura Alegre es nombrado Sub Teniente de Bandera, y con el Regimiento de Infantería N° 9, al mando de  Manuel Pagola va a reforzar en Jujuy al Ejército del Norte del General Rondeau. En  ese Ejército del Norte, los orientales Alegre y Garzón participaron con suerte diversa en combates,  inclusive Ventura Alegre es herido en un brazo.  Una orden del General Rondeau no cumplida por el Coronel Forest , quien atacó por un sector no asignado, dejó a merced del enemigo al Regimiento N° 9 en el que alistaban Alegre y Garzón sufriendo la peor parte.  Esa situación fue una de las causas del desánimo de la tropa, y un desbande generalizado en una nueva derrota de ese Ejército del Norte. Un historiador, Julián Miranda, le atribuyó a Ventura Alegre  un destacado comportamiento en la acción, y que “Salvó con su entereza marcial el honor de las armas revolucionarias”.     Luego de la huida de Rondeau, Ventura Alegre y Eugenio Garzón son  pasados a integrar el Ejército del Gral. San Martín con asiento en la gobernación de Cuyo.  Mendoza es la capital y allí San Martín está atento a la situación revolucionaria en Chile.

LOS ANDES.   En Chile  las tropas realistas al mando del General Osorio ganan la batalla de Rancagua y recuperan el poder español.  Todo parece perdido en territorio chileno, pues los guerreros patriotas deben salir rápidamente camino del exilio. Los Generales Bernardo O´Higgins y Carreras logran refugiarse en Mendoza.  La Revolución de Mayo que no logra afirmar plenamente sus objetivos militares en el Alto Perú,  ahora está amenazada al otro lado de Los Andes.  Se hace necesaria la intervención en territorio chileno, pero el cruce de la Cordillera de Los Andes es algo muy difícil para un ejército.   Es 1816 y San Martín ve esa necesidad siendo su objetivo  preparar la costosa expedición libertadora. El escritor argentino Eduardo Astessano ve en el cruce de la Cordillera de Los Andes por San Martín, como un origen del capitalismo argentino, dado todo el material y servicio logístico que debe producirse y ponerse a disposición de un ejército previsto inicialmente por su Jefe en unos 6 o 7 mil hombres. Su vestimenta para el frío de la montaña, las botas, la alimentación que debe ser transportada, desde que la Cordillera es árida y no hay donde aprovisionarse;  esos mismos  transportes deben contar con quien los puedan reparar y llevar las herramientas necesarias, la caballería, la municiones  de las armas corrientes,  más la artillería, la producción de cureñas, y su carga pesada  de municiones,  la asistencia médica;  en fin, toda esa producción implicó una multiplicación en bienes de consumo que de otra manera no habría existido. Astessano dice en “San Martín y el origen del Capitalismo argentino”, (Ed. “Coyoacán”  Bs. Aires 1961), que un análisis técnico de las campañas, pone en evidencia que” San Martín buscó siempre la superioridad de fuego de artillería, siguiendo quizás la concepción de Napoleón en este aspecto…”  Apoyada la idea  por Belgrano ya en 1812,  “…  habiendo metales,  en todo punto   se  puede establecer  fábricas” y  así nace la primer fundición de metales en Buenos Aires de piezas de artillería, prescindiendo de la importación europea. Así también la fabricación de fusiles, y para el Ejército de los Andes, 2.000 fusiles, 5.000 fusiles con bayoneta, entre otras.

Esto se destaca para comprender  la trascendencia que en aspectos económicos tuvo la expedición organizada por el General San Martín, y de la que nuestro Ventura Alegre formó parte.  En el Ejército de San Martín son designados Ayudantes de Campo  Alegre y Garzón. En 1817 Alegre y Garzón están junto a San Martín y en febrero de 1817 participan en la Batalla de Chacabuco en plena Cordillera, dándole una gran victoria a la causa de la  independencia de Chile.  También le tocó a Ventura Alegre la amarga derrota de Cancha Rayada, en un furibundo ataque nocturno por sorpresa de las fuerzas realistas, donde casi pierden la vida San Martín y O´Higgins.  Días después, recompuesta la fuerza patriota, aparece nuevamente el General San Martín con una contundente y definitiva victoria del Ejército Libertador en campos de Maipú (llamado también Maipo), zona cordillerana cerca de Santiago. Allí también luchó Ventura Alegre como Ayudante de Campo junto al Gral. San Martín.     Esa victoria fue decisiva para la causa de la emancipación, destacada por Mitre por la táctica empleada por San Martín en orden oblicuo de acción, tal como lo inventó el héroe griego Epaminondas.   La independencia de Chile y  la misma revolución argentina habrían quedado altamente comprometidas  si no se hubiera obtenido el triunfo en Maipú,  una de las más cruentas batallas de la independencia americana.  Regresado parte del Ejército de San Martín a Mendoza, Alegre y Garzón son destinados al Ejército del Gral. Manuel Belgrano con asiento en Tucumán, en el Regimiento N° 3, en calidad de Ayudantes Mayores.

UNA INTRIGA.  En esas fuerzas lideradas por Belgrano y San Martín había algunos militares orientales. Y  en la oficialidad de los ejércitos argentinos había también enemigos de nuestro Héroe José Artigas; éstos no veían con buenos ojos la figuración de los orientales en planos destacados de los cuadros militares, y menos aún la consideración que su principal Jefe y conductor, el General José de San de Martín le prodigaba  a Ventura Alegre, al Teniente José Silva  y  a los Garzón, Eugenio y Félix. Se acusó a Ventura Alegre de conspirar en una presunta rebelión interior, pero sin ninguna prueba, ni formalidad; ni tampoco explicaciones y así de plano separaron de sus cuerpos de ejército a los mencionados orientales. Llegó el reemplazante de Belgrano,  el Gral. Fernández de la Cruz quien envió presos e incomunicados a estos orientales a Mendoza al cuartel general de San Martín.  Fabián Melogno Vélez citando al General José María Paz, dice que en sus “Memorias”  Paz, no encontró nunca detalles de la causa por la que se tomó aquella medida contra los militares orientales. Por lo que no debe extrañar que además de celos entre la oficialidad, pesara la cercanía con Artigas, pues, Garzón y Alegre habían  peleado junto a éste en Las Piedras, y siguieron al Jefe de los Orientales en el Éxodo del Pueblo Oriental.

  1. II) DE NUEVO CON SAN MARTÍN. Llegados en aquellas condiciones los militares orientales a Mendoza, el San Martín los libera  y asigna responsabilidades como Ayudantes Terceros suyo,  eso ocurría finalizando 1819. El Libertador prepara su otra gran expedición, esta vez su objetivo es el Perú, y embarca por el puerto chileno de Valparaíso. Allá marcha Ventura Alegre en agosto de 1820 desembarcando el 8 de setiembre en Pisco. Hizo su entrada triunfal en Lima el 19 de julio de 1821 como Capitán del Ejército del Gral. San Martín. Posteriormente fue designado Teniente Coronel  y Jefe del Batallón de Cazadores en 1823.  Se presume que participó en la Batalla de Pichincha, aunque los historiadores Yaben y Manacorda en la Biografía del General Eugenio Garzón no hacen referencia  expresa de su participación. En Perú, Ventura Alegre fue designado para un importante cargo como era el de Prefecto, lo que hizo sin perjuicio de desempeñar sus funciones militares.

EN EL ALTO PERÚ.- Al mando del Gral. Santa Cruz, Ventura Alegre participa en otra batalla; esta es sobre el Pueblo de Zepita, cercano al Lago Titicaca.  Alegre va al comando de su Batallón de Cazadores con una actuación muy elogiada, inclusive Yaben  expresa  “…. Entre los cuales se destaca Alegre por su valor heroico.” Ese combate  de Zepita fue el 25 de agosto de 1823, y aunque Santa Cruz se adjudicó la victoria, en realidad no habría sido tanto, ya que Bartolomé Mitre la califica como de “semi victoria”.  Pero nos importa que el Teniente Coronel Alegre fue uno de los soldados más gravitantes en ese encuentro contra los realistas. Se produce otra acción en Desaguadero, donde Santa Cruz comete errores en sus movimientos, y los realistas contando con el propio Virrey  del Perú lo ponen en fuga.

AHORA CON BOLIVAR.  La separación de los grandes Jefes de la Independencia Sudamericana, San Martín y Bolívar; hace que la lucha continúe con Simón Bolívar y allí sigue Ventura Alegre. El guerrero oriental lucha junto a Bolívar en la Batalla de Junín el 6 de agosto de 1824, una breve pero intensa batalla desarrollada especialmente con armas blancas.

AYACUCHO.  El 9 de diciembre de 1824, las armas de los patriotas sudamericanos al mando del Mariscal  Sucre obtienen la victoria definitiva.  Una gran victoria americana,  donde las fuerzas realistas pusieron todo su poderío en juego a cara o cruz.    Allí también junto al héroe  Mariscal Sucre  peleó nuestro Ventura Alegre siendo Ayudante General del Estado Mayor del Ejército de Perú.  Concluida la campaña contra los españoles en el noroeste continental, los militares orientales emprenden su victorioso retorno al Plata.  Pero la relevante actuación de Alegre en esa Batalla, no pasaría inadvertida para Bolívar quien desde Chuquisaca,  lo ascendió al grado Coronel y le otorgó una medalla de oro con la inscripción que relata Melogno Vélez: “AYACUCHO-  Benemérito en grado Eminente.”   En octubre de 1826, con el Perú independiente y republicano, Ventura Alegre recibe el grado de Coronel Efectivo y medalla  honorífica concedida por su Gobierno con un Diploma constando la firma de su Presidente el Mariscal  Andrés de Santa Cruz.

VUELTA AL EJÉRCITO DE PROVINCIAS UNIDAS. Terminada la guerra en Perú y el resto de América del Sur liberado de los españoles, sólo quedaba bajo dominio imperial brasileño nuestra Banda Oriental.  Así es que los militares orientales quieren participar en la liberación de su propio territorio.  En agosto de 1826 el Mariscal Sucre autoriza al Coronel Ventura Alegre para prestar servicios en la lucha para la liberación oriental sometida por el Imperio del Brasil, heredero del imperialismo portugués. A ÓRDENES DE ALVEAR.  Tanto Alegre como Eugenio Garzón se incorporan al Ejército del Gral. Carlos María de Alvear, y pasan a crear y comandar cada uno un Batallón de Cazadores.   ITUZAINGÓ.  Las fuerzas orientales con el apoyo del Ejército de las Provincias Unidas, comandadas por el General Carlos María de Alvear, chocan el 20 de febrero de 1827 con el ejército del Imperio del Brasil en campos brasileños de Ituzaingó.  Allí el Coronel Ventura Alegre tiene una muy destacada participación al frente de su Batallón de Cazadores, donde rechazó y hostigó hasta hacer abandonar el campo de batalla a los lanceros alemanes que habían traído los imperiales. Todo lo cual fue reconocido por el Gral. Alvear. Hubo más guerreros de Maldonado en ese campo de batalla, inclusive su propio hermano Juan Miguel Alegre, Sub Teniente de Caballería de 25 años de edad, a quien había dejado en Maldonado con solamente 9 años cuando Ventura  se fue con Artigas a Las Piedras.  El triunfo de Ituzaingó determinó la derrota final del Imperio del Brasil en su ocupación del territorio Oriental, quedando solamente el retiro de las unidades dispersas.

REGRESO  Y TRAGEDIA. El héroe fernandino solicita y obtiene licencia para regresar desde Cerro Largo donde estaba acampado, para ir a ver a su madre luego de 16 años de ausencia.        A Maldonado llega solo con una escolta de ocho hombres  que se instalan en el cuartel, mientras Alegre queda en su casa familiar. Esas dispersas unidades militares brasileñas aún no se han retirado de  la zona de Punta del Este con sus embarcaciones.  Entre los imperiales corre la noticia de que un Coronel enemigo ha llegado a Maldonado y van por él. Ubican el domicilio de la madre de Alegre, y una noche se aprestan a arrestarlo; Ventura Alegre advierte el movimiento en la calle y rápidamente monta su caballo saliendo cerca de los brasileños que con una descarga de fusilería lo hieren de muerte.  Era el 17 de mayo de 1827 cuando el héroe de tantas batallas, cae con 31 años en una emboscada  según manifiesta la historiadora María Díaz de Guerra.

El Coronel Ventura Alegre Gutiérrez es un héroe de América.  A los 15 años se inició con la primer  Batalla en Las Piedras, luego el Sitio a Montevideo y el Éxodo hacia El Ayuí junto al Prócer José Artigas;  el  hazañoso Cruce de Los Andes con San Martín, y las Campañas del Norte Argentino.    También  en Chile y en el Virreinato del Perú  pasó por las más importantes batallas americanas como Chacabuco, en la derrota de Cancha Rayada, en   Maipú,  Pichincha,  Zepita,  Junín, en la decisiva batalla de Ayacucho y la liberación final de los españoles.  Cerró su ciclo heroico con la Batalla de Ituzaingó liberando el suelo natal de los Imperiales del Brasil.   Estuvo luchando con los prohombres de la liberación de América: Artigas, San Martín, Rondeau, Belgrano, Sucre, Santa Cruz, Bolívar, y Alvear.  Junto a ellos fue un Libertador de nuestro suelo Oriental y la Patria Grande. Coronel Ven tura Alegre, un orgullo del Pueblo de Maldonado.

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