“El debate de los presidenciables, ¿fue un debate?”, por Dr. Héctor Clavijo Canales*

Como dice un viejo refrán: “Pa’ semejante candil, más vale quedarse a oscuras”.
Me refiero al debate que ha dado lugar a tantas expectativas y comentarios. El transmitido por aire entre los candidatos a presidir el país, el Ing. DANIEL MARTINEZ y el Dr. LUIS LACALLE POU.
El mismo se dividió en cuatro capítulos: El primer tema fue la ECONOMIA, con varios subtemas, como trabajo e inserción internacional. Luego seria SEGURIDAD HUMANA y CONVIVENCIA, con subtemas como seguridad ciudadana y narcotráfico, entre otros asuntos. Continuó con el DESARROLLO HUMANO y por último el FUTURO: tecnología y medio ambiente. El tiempo que disponían para debatir era de 4 minutos (240 segundos), luego 1 minutos y 1/2 de replica (90 segundos), y 1 minuto para cerrar (60 segundos).
Me pregunto: ¿es posible que en 6 minutos y 1/2 cada participante pudiera desarrollar su pensamiento, sus ideas y sus proyectos? ¿Cómo puede calificarse esto un debate?
Nadie puede exponer sus ideas sobre temas tan complejos y a su vez pretender refutar la opinión de la contra parte, tan sólo fueron pinceladas de las que no pueden surgir ninguna opinión. Algunos periodistas al terminar el presunto debate, dijeron que se habían omitido algunos temas. Más que omitir, diría que no se trató nada, solo algunas opiniones que no llevaban a interpretar lo que cada disertante quiso decir.
Lo cierto es que no se pudo llegar a conclusiones serias, y muchos comentaristas trataron de interpretar lo no interpretable. Los que escuchamos el debate estamos, como se dice, “más perdidos que perro en cancha de bochas”.
Al día siguiente Martínez se quejó en Melo de los palazos de Lacalle, pero también dijo: “que la tiene más fácil para gobernar que el nacionalista”. Por cierto, bastante incoherente su comentario. Si por un lado acepta haber recibido palazos y no haberlos contestado, no se comprende cómo puede decir por otro lado, que tiene más facilidad para gobernar. También señaló que Lacalle ve todo horrible y que él busco diferenciarse de su contrincante diciendo: “nosotros, buena onda, alegría y a construir”. Con lo cual no agrega nada, demostrando por el contrario que lo único que tiene para proponer es buena onda y alegría, pero no ve el pésimo estado en que han dejado al país.
Para terminar, pienso, no obstante, que quien ganó, aunque parezca increíble con el breve tiempo disponible, fue Martínez, por que de haber sido más extenso el tiempo de exposición, sin duda Lacalle lo habría superado ampliamente.

*Ex juez. Ex presidente del Tribunal de lo Contencioso Administrativo