meteorito

En la prevista conferencia de prensa brindada sobre el caso del meteorito que cayó sobre una vivienda de la ciudad de San Carlos, el rector de la Facultad de Ciencias, Juan Cristina, solicitó a la población de la localidad que colabore para tratar de encontrar restos de la misma piedra, que podrían hallarse en los alrededores de los barrios del oeste, sobre la zona del exmolino Lavagna. Los científicos estiman que el pequeño meteorito que destrozó un techo era parte de una piedra de mayor tamaño que se desintegró al ingresar a la atmósfera terrestre.

Ayer en la conferencia, se explicó que la roca espacial cayó en la madrugada del 19 de setiembre de 2015. Atravesó el techo de fibrocemento de una casa del barrio Lavagna, quebrando la parrilla de una cama, y rompió un TV Led. Se trata de un evento excepcional que tuvo repercusión mundial, dado que en los últimos cien años solo 15 veces una piedra cayó sobre un lugar habitado.

Ayer se informó que en la noche del viernes 18 de setiembre el matrimonio dueño de la casa tuvo una salida. Su hija, que generalmente ocupaba la cama de sus padres en esos casos, decidió permanecer en su cuarto. Se durmió sobre las 2 de la mañana del 19, y a la mañana siguiente se despertó sorprendida por la luz del sol que entraba desde el techo en el cuarto de sus padres. Su sorpresa fue mayor cuando encontró que una piedra había atravesado el techo de fibrocemento y las tablillas de madera del cielo raso, quebrando la parrilla de la cama matrimonial, hasta rodar junto a la pared.

Piedra negra

La piedra era de color oscuro y de aspecto inusual. La muchacha pensó inmediatamente que alguien la había arrojado sobre su casa la noche anterior. Los padres retornaron inmediatamente para evaluar lo sucedido y reparar los daños. Luego de limpiar los pedazos de fibrocemento y madera esparcidos por todo el cuarto, tuvieron una nueva sorpresa: al prender el TV Led vieron aparecer un extraño patrón que indicaba que el aparato había sufrido un impacto.
Mas tarde la familia comenzó a especular sobre lo sucedido. Consideraron que una piedra tirada hacia arriba no podría impactar a una velocidad tal como para causar los daños observados. La hipótesis de que se podría tratar de un objeto proveniente del espacio tomó fuerza.
Luego de googlear un poco sobre el tema, encontraron que había investigadores uruguayos del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias trabajando sobre asteroides y meteoritos. Enviaron fotos de lo sucedido a Gonzalo Tancredi, quien inmediatamente se interesó en el caso.
Tancredi junto a colegas del Instituto de Ciencias Geológicas, como el Lic. Pablo Nuñez, han analizado en los últimos años más de una veintena de rocas que, personas de todo el país, les han enviado pensando que eran meteoritos. Ninguno era tal. Pero este nuevo caso presentaba características típicas de una roca proveniente del espacio.

Datos

Por ejemplo, la piedra es levemente atraída por un imán; tiene costra negra en toda la superficie producto de las altas temperaturas generadas al ingresar a la atmósfera a mas de 11 km/s y ser frenada por el aire, produciendo la fusión de la roca; en la superficie tiene marcas denominadas regmagliptos, que son producidas por el moldeado de lenguas de aire caliente sobre la roca; en otra de las caras, la costra de fusión presenta el aspecto de piel de elefante, también característico del pasaje de la roca por la atmósfera. Las zonas donde se saltó la costra por los golpes, son de color grisáceo, marcando un interior diferente a la superficie.
En esas zonas se ven muchas microfracturas rellenas de material oscuro; es más pesada que una roca terrestre típica de similar tamaño, lo que implica una mayor densidad. Mediciones posteriores dieron una densidad 3.4gr/cm3, superior a la mayoría de las rocas terrestres.

La familia entregó la roca a la Facultad de Ciencias para su estudio, comprobándose que se trata del “primer meteorito uruguayo”. Pero además, es uno de los pocos casos registrados en que un meteorito atraviesa el techo de una casa y la primera vez que un impacto destruye un aparato electrónico. Se estima que la roca impactó el techo a una velocidad del orden de 70 m/s (250 km/h).

Clasificado

A partir del estudio realizado en la Facultad de Ciencias y con la colaboración de colegas extranjeros se pudo clasificar inicialmente el meteorito como del tipo rocoso acondrita. Se trata de una pieza de 712 gr. Están en curso nuevos estudios para determinar su composición química y tipo petrológico para su clasificación final y registro.

Dadas las características de la roca, es de esperar que haya sido parte de una roca mayor que se fragmentó al ingresar a la atmósfera. Por tanto es muy factible que haya otras rocas similares dispersas en el entorno de San Carlos, especialmente en la zona al Oeste de la ciudad hasta una distancia de 3 o 4 km.

Si los pobladores de San Carlos y sus inmediaciones encuentran una roca de color negro y más pesada que las rocas habituales para su tamaño, deben ponerse en comunicación con Gonzalo Tancredi, de la Facultad de Ciencias – gonzalo@fisica.edu.uy o Valentina Pezano, del observatorio del Liceo de San Carlos.

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