El Paseo de las Américas estrenará la semana que viene un nuevo sistema de iluminación

 

El próximo viernes quedará inaugurado el nuevo sistema de iluminación de cada una de las esculturas que forman parte del Paseo de las Américas de Punta del Este.
El sistema es aportado por una firma alemana que se dedica específicamente a iluminar obras de arte y museos, entre ellos el Pompidou y el Louvre de París o el Museo Fortabat de Buenos Aires.
Cada una de las cinco obras de arte, valoradas en su conjunto en millones de dólares, tendrán a partir de ese día de una iluminación acorde. De forma paralela, cada una de las esculturas es objeto de trabajos de recuperación como pasó con la obra Metamorfosis del colombiano Edgar Negret (1920-2012), recuperada dos meses atrás y que ahora luce como si fuera recién puesta en ese lugar.
Alejandro Ledo es un ingeniero argentino que desde hace muchos años reside en Punta del Este. Durante varios años se desempeñó como responsable de la iluminación de los espacios púbicos de la capital porteña. Ahora Ledo no solo trabaja en el ámbito de su especialidad, la ingeniería eléctrica. También se hizo cargo de recuperar el hormigón de las obras de los escultores argentinos Gyula Kosice, Enio Iommi y Jacques Bedel.
Para esto firmó un acuerdo con las familias de los artistas fallecidos y con el propio Bedel. “En los hechos me nombraron como el director de obras ad honorem de la puesta a punto y restauración del Paseo de las Américas como la infraestructura del lugar. Entre ellos las cañerías, pasajes de cables y la provisión de todos los artefactos de iluminación artística que estamos instalando”; explicó Ledo.
El aparataje que será instalado en el lugar es proporcionado por la firma alemana ERCO cuya especialidad es la iluminación de museos. “Se dedican solo a iluminar obras de arte como museos o abadías. En este mundo chino en este caso hasta los leds son fabricados en Alemania. Todo los fabrican en Alemania. Es un Rolls Royce de la iluminación”, explicó. Ledo recordó que por un lado está el alumbrado público donde se muestran zonas para que todo el mundo pueda circular. Es una luz general plana lo más continua posible lo que genera el confort para el tránsito. Por otro tenemos la iluminación artística de las obras de arte. Es una especialidad que no tiene nada que ver con el alumbrado público”, explicó. “Asi quedarán cada una de las esculturas”, dijo Ledo.

Caldas
La obra “El Vacío” del brasileño Waltercio Caldas (1946) era una de las dos desaparecidas junto a la escultura “El Descubrimiento” del uruguayo Nelson Ramos. Ahora, el propio Caldas envió su consentimiento y los planos de la obra que luce ahora en su lugar de emplazamiento en el Paseo de las Américas.
Iommi
El argentino Enio Iommi (196-2013) levantó su obra “Lucha entre el orden y el caos”, una escultura de cinco columnas recordada por los “rulos” de cobre que coronaban cada uno de esos pilares. El coronamiento de cobre desapareció pocos después. Fue robado. Ledo explica que en los próximos días cuatro de las columnas serán pintadas de negro. Y la escultora recibirá su coronamiento. Será iluminada desde el piso hacia arriba.

Kosice
El maestro argentino Gyula Kosice (1924-2016) no ocultó su pesar poco antes de morir al observar el estado de mantenimiento de su “El abrazo entre la Mansa y la Brava. El agua salía de las dos semiesferas de acrílico unidas por sus bases. Un día se rompió la bomba que hacía circular el agua. Ahora están buscando el cable de energía eléctrica que permita volver a hacer funcionar a otra bomba. El ingeniero Ledo busca por estas horas un enchufe para hacer funcionar la escultura-fuente.

Irarrazábal
El artista chileno Mario Irarrázabal (1940) es el autor de la escultora más popular y conocida de todas: “La Mano”. Esta obra quedó fuera del área asignada para levantar el Paseo de las Américas. Igual se transformó en el ícono del balneario. Millones de personas, a lo largo de los años, tomaron fotos de la escultora. Ledo explicó que un aparato iluminará cada uno de los dedos de la mano.

Bedel
El arquitecto y escultor argentino Jacques Bedel (1947) es uno de los artistas supérstites del famoso encuentro del año 1982. Su obra “Obelisco” es de las que se mantienen de mejor forma. Sin embargo, basta acercarse unos metros para darse cuenta que no solo presenta problemas de estructura. Sucede que además de embellecer y dar vida al citado paseo, la escultura es usada como baño público. La obra es nada más ni nada menos que el obelisco de Punta del Este. “Esto es hormigón puro y simple. El proyecto original era mucho más alto. Quedó con menos altura”, recordó Bedel en una nota concedida a Correo de Punta del Este en enero de 2017.

Matto
Al mismo tiempo, se lleva adelante la reconstrucción de la escultura “El Signo” de cemento armado en forma de u de tres metros de altura del escultor compatriota Francisco Matto (1911-1995). Esta obra tiene su estructura afectada por el paso del tiempo y la falta de mantenimiento desde 1982. Incluso, pocos años atrás un sujeto intentó “restaurarla” pintando parte de la misma con pintura sintética de color azul. El propio Matto dejó en claro que quería que esta escultura fueran pintada a la cal. “Porque es un elemento que da vida, no es un blanco perfecto”, sostuvo en declaraciones al diario El País por aquellos años cuando dejó en claro que no quería saber nada con la pintura sintética. “Quiero que la obra se enriquezca con la pátina que el tiempo proporciona al blanco, y que cuando sea necesario se le dé otra mano de cal para iniciar otra vez el proceso”, dijo Matto por aquellos años.

Guggiari
El ingeniero y escultor Hermann Guggiari (1924-2012) dejó en el Parque su obra “Pájaro Caído” una enorme estructura de hierro y acero inoxidable que representa a un ave con sus alas perforadas. Esta escultora soportó todo tipo de embates. Antes de ser retirada del lugar por un temporal que la partió al medio, una de sus alas fue empleada durante mucho tiempo como una suerte de cama al aire libre. Ahora fue restaurada y muestra todo su esplendor tal como su escultor la dejó en 1982.