doñafranciscadoñafrancisca1Un ciudadano estadounidense que caminaba por el puerto junto a su hijo y se detuvo frente al que, a todas luces, era el propietario de un hermoso yate. “¿Dónde fue construido? ¿En Estados Unidos?”, le inquirió. La respuesta fue corta y breve: “No. Acá nomás. En el puerto de Montevideo”. El visitante se retiró asombrado.

El que respondió fue el armador Juan Carlos López Mena a bordo de la última joya de su flota, la goleta “Doña Francisca”, bautizada con ese nombre en homenaje a su abuela materna.

El yate es el producto más sofisticado que haya sido jamás construido en el país. En su elaboración se emplearon sofisticados elementos. Uno de ellos declarado “estratégico” por el gobierno de los Estados Unidos. También las más nobles maderas como la teka y el nogal. Su electrónica es la mejor del mundo. Pero lo más importante, resalta su dueño, es que fue construido en el país por trabajadores uruguayos. “Doña Francisca”, la goleta propiedad del armador, está amarrada por estos días en el puerto de Punta del Este. El amor de López Mena por la navegación a vela comenzó cuando tenía cinco años. Su abuelo materno le regaló un velero de pequeñas dimensiones. Desde entonces ha continuado navegando.

“Hace diez años vendí el último velero que tenía para juntar un poco de dinero para hacer éste. Ahí empecé a hablar con el arquitecto Javier Soto Acebal para empezar a definir este proyecto. Empezamos a tirar números. Cuando logramos la silueta del barco nos dio treinta y tres metros de eslora. Le dije: ‘¡hacelo un poquito más grande porque va a ser el último de mi vida!’. Ahora llegamos a esta eslora (52 metros) que me parece un poco de más para uno solo”, explicó López Mena.

La goleta comenzó a construirse hace cuatro años y tres meses, en abril de 2009, recordó su propietario.

Lo último

La embarcación es la síntesis de la mejor arquitectura naval, que permite el empleo de sofisticados materiales con las maderas nobles. Eso da a la embarcación primerísimas cualidades marineras y la sofisticación absoluta en materia de comodidades, tanto para su propietario como para sus marineros.

El camarote a popa del propietario tiene 36 metros cuadrados. Asimismo cuenta con suites para sus invitados, el camarote para el patrón y dos para los tripulantes.

El diseño alcanza al detalle y el empleo de modernos productos permite ahorrar peso a la embarcación. Las jarcias elaboradas en fibra de carbono representan un ahorro de una tonelada y media.

El casco se construyó con fibra de carbono, cuya compra fue previamente autorizada por el gobierno de los Estados Unidos. “En Estados Unidos me conocen muy bien. No hay ningún problema. No solo sus autoridades. Con la gente de Caterpillar tenemos una relación de amistad de muchísimos años. Por razones obvias. Estados Unidos sabe quien soy. Sabe quienes fueron mis padres, quienes fueron mis abuelos. Saben todo”, contó López Mena.

Entre mayo y junio “Doña Francisca” largará cabos y luego de cruzar la boca chica de la bahía de Maldonado pondrá proa hacia Mónaco. En ese lugar será exhibido como uno de los veleros más sofisticados del mundo. Interesados sobran. López Mena prefirió no revelar el precio. Seguro cuesta varias decenas de millones de dólares.

-Cuesta creer que esto se haya fabricado en nuestro país

-El otro día un señor con un nenito de diez años me dijo: “¿le puede explicar a mi hijo que usted empezó de abajo?”. Entonces le conté la historia. Se juntó una gran cantidad de personas para escucharme. En síntesis: es la pasión la que mueve montañas. Es la que explica todo esto. Si tenés pasión todo podes hacer. Todo lo que quieras. Todo lo que te propongas. Eso es lo bueno del sistema liberal.

-¿Por qué?

-Uno puede elegir ser fotógrafo, periodista, empresario o lo que se te antoje. Podés elegir ser pobre. O ser rico. Yo antes de ser rico prefiero ser pobre. No porque adoro la pobreza. Adoro que el dinero sea una herramienta para hacer cosas. No para amarrocar el dinero y morirse rico.

-Hay muchas personas que piensan solo en el dinero

-Tengo muchos amigos que son así. También justifico a quien quiere vivir bien, que trabaja mucho para lograr una mejor vida. Que tiene muchos empleados. Muchas veces.

-¿Usted quiso armar una fábrica de fibra de carbono acá?

-Es muy difícil acá hacer cosas que se ven. Yo tengo conocidos uruguayos que tienen dos mil apartamentos. Cada uno a nombre de una sociedad anónima distinta. Los alquilan y no salen en los diarios. Nadie los molesta. Esto pasa en todo el mundo.

-En otros países se premia a los empresarios exitosos.

-Es cierto. En los Estados Unidos un empresario que crea fuentes de trabajo y que apuesta a las nuevas tecnologías es respetado y saludado por todo el mundo. Acá tenemos a nuestro barco “Francisco” que no contamina y que cuenta con su planta de gas para hacer combustible.

-¿Va a dar la vuelta al mundo? ¿Se lo piensa quedar?

-Si saco la lotería me lo quedo. Pero como no compro números. Es difícil.

-Este barco es un ejemplo de que en Uruguay se pueden hacer cosas sofisticadas desde todo punto de vista

-Si hicimos este barco con toda la tecnología de punta que tiene, en Uruguay podemos hacer cualquier otro barco. Más chico, más grande. Inclusive hasta una fragata misilística. Hago un acuerdo con Estados Unidos para comprarle los misiles. Ahí le armo una fragata para la Armada uruguaya. Y más barata que esas francesas.

-Esas fragatas tienen decenas de años.

-Le quise vender a la Armada uno de nuestros barcos que alcanza 34 nudos y que ahora lo tenemos fuera de servicio. Dio la vuelta al mundo y puede navegar en ámbitos marítimos y fluviales. Sin embargo, no aceptaron la propuesta.

Un diálogo con Mujica

López Mena contó que un diálogo que mantuvo con el presidente José Mujica en ocasión de que lo invitara a comer a la estancia San Juan de Anchorena.

“Me preguntó si conocía quien era el señor de una fotografía que estaba en la entrada. ‘Si lo conozco. Es Aarón de Anchorena, el argentino que donó la estancia. Es una persona que admiro’, le contesté. ‘Si, usted es medio fino como él’, bromeó Mujica. Le contesté: ‘¿a qué le llama fino? ¿Al que le gusta hacer cosas?”, recordó. Mujica le contestó: “Usted tiene autos, cosas”. “Mire presidente, yo a usted lo admiro mucho, pero si todos fuéramos como usted, quien construiría las cosas. Sería muy complicado”, agregó. “Tiene razón, tiene que haber de todo”, respondió Mujica.

 

“Doña Francisca”: Ficha técnica

Eslora (largo) 52 metros

Manga (ancho) 8,60 mts

Calado 3.50 mts

Desplaza 230 toneladas

Superficie vélica. 1.100 metros cuadrados

Motor Caterpillar 876 hp

Diseño arquitecto Javier Soto Acebal

Astillero Buquebús Montevideo.

Tanque combustible: 15940 litros

Agua fresca: 5140 litros

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2 COMENTARIOS

  1. Conoci la embarcacion, y tambien a la gente que trabajo para que su sueño señor Lopez Mena se hiciera realidad. No solo uruguayos sino tambien aregentinos , italianos ingleses, que se pusieron la camiseta , dejando familia,y demas para cumplir con su sueño. Felicito a aquellos que hicieron realidad este monstruo bello que es “Doña Francisca”

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