Hablando para fundamentar su voto el martes 17, cuando la Junta aprobó la viabilidad de las obras impulsadas por Giusseppe Cipriani para recuperar el hotel San Rafael, la edil del Frente Amplio Cristina Pérez, aseguró que el hotel comenzó su decadencia cuando le quitaron el casino y afirmó que los políticos que consultó ella misma por entonces dijeron que no lo reabrirían porque la propietaria del hotel era “loca”. Por lo demás, señaló que no le tiene ningún temor al capital, ni se asusta por la perspectiva de permitir que se construya un “mamarracho”, porque ya hay bastantes en esta zona.
“No sé si en el momento de la votación yo voy a estar sentada acá, pero principalmente acompaño este proyecto por la defensa del Hotel San Rafael, porque mucha gente no se da cuenta del glamour que tuvo San Rafael hace muchísimos años y que se perdió, y que es un referente de nuestro departamento”, comenzó la legisladora.
“Cuando yo era muy joven las postales que más se vendían para promocionar Punta del Este eran con la foto del Hotel San Rafael. Y a mí me gusta que Punta del Este tenga diferentes lugares para ir, y me gusta que Punta del Este tenga lugares de lujo para que venga gente de muchísimo dinero, porque así tiene que ser un balneario importante a nivel internacional”, indicó.

Joyas y larguezas
Pérez señaló que no le temía “al capital mientras no corrompa; yo quiero que venga gente que pueda lucir sus joyas y que se puedan vestir de largo las mujeres como se vestían antes cuando el Hotel San Rafael estuvo en su esplendor”, afirmó.
“Hay mucha gente que no entiende lo que siente un fernandino, nacido y criado acá, sobre lo que es conservar el edificio del Hotel San Rafael, y nunca lo van a entender porque no tienen cabeza para entenderlo ni corazón para sentirlo”, indicó. “Además, estoy contenta de que se salve el hotel porque no es fácil conseguir un inversor con U$S 400 millones para salvar esa infraestructura. Y yo sé que van a ganar, ¿y a mí qué me importa? Que ganen, lógico; el que trae el capital lo trae para ganar, ¿o qué se creen? ¿Que lo va a traer para regalar los caramelitos Mu Mu? No le tengo miedo a que gane, y si gana 200 o 300 es problema de él; a mí lo que me importa es que haga la obra, que quede bonita y que haya trabajo para Maldonado, y que se salve el hotel San Rafael. Sé que muchos no lo van a entender, tampoco lo van a entender muchos ciudadanos o mucha gente que vive en Maldonado porque no creció ni vivió el esplendor de aquella época, y yo quiero que vuelva”, arguyó.

Historias
Según la legisladora frenteamplista, “mucha culpa de que el hotel San Rafael haya decaído como decayó fue de los gobiernos nacionales que le quitaron el casino. Y el pretexto que tenían era que ‘la mujer era loca’, por eso no se lo daban. Ese era el argumento que daban los políticos”. La “mujer” era la propietaria del hotel.
“Yo luché muchísimo para que se reabriera el hotel San Rafael cuando lo cerraron. Y las contestaciones de los políticos -yo era una simple edil, evidentemente que les contestaba lo que se me antojaba porque a mí me importa un pito el cargo que tenga un político, porque es un empleado mío, porque yo le pago y los ediles somos gratuitos, encima eso; me importa un pito, pero lo que contestaban era: ‘No le vamos a facilitar nada porque la mujer es loca’”, afirmó.
“Entonces así quedó el San Rafael, convertido en una tapera que no quiero seguir viendo, porque me duele pasar por ahí y ver en lo que se convirtió el Casino San Rafael. Porque a esa mujer ‘loca’, que a mí me importa un pito cómo logró tener el hotel o cómo no lo logró tener, pero lo logró tener, tuvo ovarios para lograr tenerlo y tuvo ovarios para trabajar como trabajó. Y muchos se tendrían que callar la boca porque no muchas mujeres ni muchos hombres tienen ni huevos ni ovarios para hacer lo que esta mujer hizo en el transcurso de toda su vida, trabajando como trabajó. Yo la vi trabajar como una burra, porque no era de los empresarios que mandaba que trabajaran para ella, ella estaba veinticuatro horas metida en ese hotel trabajando. Y sin embargo la destrataron, le quitaron el casino cuando se abrió el Conrad. Y así se fundió el hotel. Y ya no tiene más fuerzas para seguir luchando, y evidentemente lo quiere vender. Desgraciadamente no soy la dueña de esa tierra, ¿por qué la voy a envidiar? Me gustaría tenerla a mí, ahora yo estaría haciendo flor de negocio; y se lo merece”, agregó.
La edil señaló que no le importa “si los que vienen especulan o no, mientras no le saquen nada al departamento de Maldonado y sí le den. Además, aunque no esté sentada en una banca para votarlo, defiendo este proyecto, porque la dueña de la tierra y la dueña del Hotel San Rafael es mi amiga. Entonces, si estuviera sentada acá, solamente porque la he visto trabajar, porque sé cómo luchó por ese casino y por ese hotel y porque sé cómo trabajó toda la vida con dos manos lo votaría, porque es mi amiga. Y mientras a Maldonado no se lo perjudique no entiendo por qué le tengo que tener miedo al capital y porque, además, Punta del Este necesita cosas de importancia y cosas de lujo. Bastante mamarrachos hay hechos ya en Punta del Este que no se van a poder tirar abajo. ¡Bastantes mamarrachos hay!”, exclamó.
“Entonces, de acá en adelante, creo que lo que sí tendríamos que ver es enaltecer con las obras que se hagan el paisaje que se ha perdido en Punta del Este, porque si fuéramos a empezar a tirar los mamarrachos que hay en Punta del Este creo que quedan tres casas y cuatro edificios. Y como decía el compañero (edil Marcelo) Galván pienso que Viñoly no va a dar la cara ni va a dar su nombre para que ‒como muchos creen acá‒ vaya a haber una estafa. Nada más”.
“Estoy muy contenta y desde esta Junta Departamental quiero decirle ‒no sé si me estará escuchando Yolanda‒: te felicito y, por suerte, pudiste lograr tu sueño: rescatar el hotel San Rafael”, concluyó.

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