brasileñosMedio centenar de brasileños se congregaron ayer junto a la escultura de la mano en la Playa Brava para sumarse a la jornada de protestas realizada en Brasil para denunciar la corrupción que, consideran, existe en el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

Los brasileños recibieron el apoyo de los ocupantes de los vehículos que a esa hora de la mañana transitaron por la rambla “Lorenzo Batlle Pacheco”.

De un ómnibus bajaron excursionistas brasileños. Una mujer, que dijo ser hija de un conocido militar norteño reprochó a sus compatriotas por la protesta. “Los brasileños no deben salir de nuestro país”; les dijo. “Ah sí. ¿Qué hace usted acá entonces?”, le replicó uno de los manifestantes. La mujer se disculpó y se sumó a la protesta tomando uno de los pabellones que agitaban los manifestantes.
Los participantes de la protesta son residentes de Punta del Este, donde se estima que hay más de 200 familias afincadas.
Una de las brasileñas dijo a Correo de Punta del Este que la corrupción en Brasil “es tremenda, se han robado miles y millones de reales”. Varios de los carteles de los manifestantes tenían la palabra “Ética”.

“Este acto será en conjunto al que se organiza en Brasil en todas las ciudades. Uruguay está rodeado de corrupción ¡Argentina y Brasil!, esperemos y hagamos para que no salpique”, señalaba la convocatoria distribuida por los organizadores.

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1 COMENTARIO

  1. La corrupción implica que el funcionario corrupto, en lugar de dedicar su tiempo a crear lo mejor para su pueblo, usa ese tiempo para provecho propio, con el agravante de que además utiliza el dinero público para ese provecho. Es tiempo y dinero para sí mismo como si el estado, fuese su empresa. Esto, se traduce en decadencia para todos los habitantes, en educación, seguridad, asistencia, confort, mejoras en general. Sin dudas que, la corrupción, mata. Creo, sinceramente, que hay una clase política nueva sin principios morales cuya única aspiración es el dinero.Para cambiar esto, no solo hace falta una ley muy dura y cumplirla, además, debemos cambiar el criterio de elección.A título de ejemplo, creo que el “elegido”, debe tener no menos de 55 años, acreditar con su vida la capacidad para el cargo, éste debe durar 5 años con una sola renovación, y luego, si lo merece, premiarlo con una buena jubilación. Llegar sólo con la publicidad es una desgracia para todos nosotros.

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