esposasUn hombre con antecedentes penales que trabajaba en una financiera inventaba nombres y falsificaba documentos para ceder créditos que iban a parar a su propio bolsillo. De ese modo que logró sustraer ilegalmente alrededor de un millón de pesos, pero la mentira tiene patas cortas y una empleada fiel lo denunció ante la Policía y terminó procesado con prisión.

La denuncia fue radicada el pasado 19 de julio ante la Dirección de Investigaciones. La mujer, visiblemente angustiada, refirió que trabajando en una empresa financiera de la ciudad constató que un compañero de trabajo había realizado más de 100 créditos ficticios. De ellos “8 o 9 créditos los realizó haciendo que figurara ella como funcionaria gestora de las transacciones utilizando su registro de usuario en el sistema, además haciendo figurar que la denunciante había atendido a los clientes, lo que no se ajustaba a la realidad”.

De los casi 100 créditos realizados se estableció que no existía ninguna documentación escaneada, dejando en claro que eran créditos ficticios con nombres, direcciones y números de documentos de identidad inexistentes. Los créditos eran, en su mayoría, por valor de entre 15.000 a 20.000 pesos uruguayos.
Más tarde, Investigaciones recibió otra denuncia escrita por parte de un representante de la financiera por las maniobras realizadas por el individuo. La estafa habia generado una pérdida de un millón de pesos.

Al contado a Las Rosas

Prosiguiendo con las averiguaciones, la Policía ubicó y detuvo al denunciado, Julio Andrés Presa, de 36 años de edad, poseedor de antecedentes penales, el que permaneció a disposición de la justicia competente.
Luego de finalizadas las instancias judiciales, la magistrada en lo penal de Décimo Turno dictaminó el procesamiento con prisión del individuo por la presunta comisión de un delito continuado de Falsificación de Documento Privado en concurrencia fuera de la Reiteración con Un Delito continuado de Estafa en calidad de autor.
También dispuso la detención de otro sujeto, que ayer debía ser conducido a la sede penal.

Arrestado

Mientras tanto, efectivos de la Seccional Sexta de Maldnado Nuevo atraparon al autor del hurto de una moto que tuvo lugar el pasado domingo de la vereda en Complejo B75. Tras recibir esta denuncia, una mujer se presentó en la seccional para denunciar a un sujeto que causó daños a su moto marca Zanella. El denunciado había intentado robar el vehículo mediante la rotura del tambor de la llave, pero también había desprendido el farol delantero y había provocado daños en los plásticos delanteros y el sistema eléctrico.
Momentos después, se supo que en el barrio 14 de Febrero se había producido un arresto ciudadano y personal de Radio Patrulla se constituyó en el lugar. Justamente, varios vecinos habían arrestado a un sujeto de 21 años que había robado una moto y fue sorprendido tratando de robar otra.
Elevada las actuaciones policiales, la magistrada de Décimo Turno determinó el Procesamiento sin Prisión bajo caución juratoria de D.S.B.L, por la presunta comisión de Tres Delitos de Hurto Agravado en Grado de Tentativa y en Reiteración Real, en calidad de Autor. Como medida sustitutiva, el joven deberá cumplir arresto domiciliario total por el lapso de 90 días.

Menor y arrebatador

Otro joven, esta vez de 15 años de edad, fue conducido al juzgado el pasado 27 de julio después de haber sido detenido por vecinos. Apenas cuatro días antes, el adolescente en cuestión ya había sido intervenido e imputado por la justicia, que le había impuesto medidas cautelares.

Esta vez, el muchacho fue interceptado por dos vecinos cuando huía con una cartera que acababa de quitar a una señora sexagenaria que caminaba por la calle Solís hacia 3 de febrero.

Este lunes, la titular de la Sede Penal de Décimo Turno le inició un proceso como adolescente infractor por la presunta comisión de una infracción grave tipificada por el derecho penal como un delito de hurto en grado de tentativa y en reiteración real con la anterior intervención de fecha 22 de julio. La magistrada ordenó al joven cumplir arresto domiciliario total por un lapso de sesenta días con el correspondiente abordaje multidisciplinario del INAU.

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