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El empresario argentino Ignacio Enrique Viale asegura ser víctima de un kafkiano proceso judicial iniciado cuatro años atrás en el juzgado letrado de 1º turno de San Carlos.

En ese juzgado fueron tramitados dos expedientes judiciales relacionados con un incidente sufrido por su hijo Matías en una fiesta electrónica registrada el 31 de diciembre de 2012.

Viale es padre de cuatro hijos, entre ellos la actriz Juana Viale y del productor televisivo Ignacio Viale. “Estoy desgastado. Es la impotencia de luchar contra una maquinaria. Mi hijo resultó herido en una fiesta que no estaba autorizada por la Intendencia. Me asombra que este proceso lleve más de cuatro años”, dijo Viale este fin de semana a Correo de Punta del Este.

Viale denunció por la vía penal y civil a los organizadores de la fiesta donde su hijo resultó herido. “Si la botella le pegaba del otro lado de la cabeza seguro que mi hijo podía haber sufrido lesiones más graves que las experimentadas”, dijo Viale.

Desaparecidos

En la citada sede judicial carolina fueron extraviados los dos expedientes lo que implicó por un lado la pérdida de las pruebas recolectadas y por otro impedir que la parte demandada sea notificada del proceso.

En uno de los expedientes extraviados se tramitaba el presumario iniciado a partir de una denuncia de su hijo. “Mi hijo sufrió graves heridas en la cara cuando fue impactado por una botella de champagne lanzada por no se sabe quien. Matías fue a una fiesta que luego se supo fue celebrada sin autorización municipal y sin que la Intendencia de Maldonado impidiera su realización”, sostuvo Viale.

“Mi hijo perdió el conocimiento y tuvo que ser trasladado en el coche de su hermana al Sanatorio Cantegril donde fue intervenido al tener una herida cortante, sangrante, a milímetros de su ojo. Fue asistido posteriormente por un odontólogo en Maldonado. Perdió sus vacaciones y debió continuar su atención en Buenos Aires durante casi un año”, agregó.

El citado expediente, ahora desaparecido, contenía el informe del perito, entre otras actuaciones. “Además, que la fiesta había sido celebrada sin ningún tipo de control y sin autorización de la Intendencia la que, encima, había prohibido que se realizara en esas condiciones”; indicó.

Desacato

En el otro expediente perdido, se sustanciaba la denuncia que en su momento efectuó la Intendencia de Maldonado contra los organizadores de la fiesta.

Los mismos fueron denunciados por desacato por haber llevado adelante la fiesta pese a no tener la autorización para hacerla. “En este expediente declararon los denunciados y también constituyeron domicilio concreto en Maldonado, por lo que en su momento pedimos al Juzgado se agregara este expediente o testimonio del mismo a fin de que el emplazamiento de la demanda por daños y perjuicios a dos codemandado argentinos, se pudiera cumplir en Uruguay en los domicilios que denunciábamos, que eran los fijados por las misma personas en dichos expedientes”, sostuvo Viale.

Viale sostuvo que la Intendencia notificó a los organizadores que la fiesta no podía hacerse pero nada hizo para impedir que ocurriera.  “Encima la Intendencia los denunció por desacato. Igual los mismos organizadores realizaron la fiesta del año siguiente”, se quejó.

“Al extraviar el Juzgado dos expedientes penales, dejándonos sin la prueba de nuestro derecho, e impidiendo, además, se continuara con la notificación de los emplazamientos de la demanda promovida hace ya, ¡más de 4 años!, al  anular la juez, de oficio, y sin que mediara pedido de parte ni del Ministerio Público, la audiencia preliminar ya realizada a la que comparecimos junto a varios codemandados que constituyeron domicilio y contestaron la demanda. Para tan desviado proceder la Juez expresó que pese a repetidas búsquedas no aparecieron los expedientes que el Juzgado extravió, por lo que nuestra parte no probó que los domicilios denunciados en Uruguay fueran los que constituyeron esos dos demandados”, afirmó. La jueza del caso fue recusada.

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