Empresario argentino fue atrapado por la justicia en una situación kafkiana

El empresario argentino Ignacio Viale tiene la percepción de que cada vez que llega a Uruguay se convierte en el alter ego de Josep K, el célebre personaje de la novela “El Proceso”, de Franz Kafka. Viale inició dos expedientes penales que se perdieron de extraña manera y ha recibido una cantidad de notificaciones para presentarse en audiencias que se cancelaron apenas llegó desde Buenos Aires. Padre de la actriz Juana Viale, del productor televisivo Ignacio y de Matías, Viale radicó varias denuncias ante juzgados de Maldonado y de San Carlos. ¿El motivo? Las lesiones sufridas por Matías en una fiesta electrónica celebrada a fines de 2011 en un predio rural de José Ignacio, cuando le dieron un botellazo en la cabeza.
Hoy en día, ya pasados siete años, sigue confiado de que algún día volverán a convocarlo. La denuncia de lesiones fue primero presentada en un juzgado penal de Maldonado y luego derivada, por razón de competencia, al juzgado letrado de San Carlos. El asunto fue caratulado “Matías Viale, su denuncia”.
Tiempo después se enteró de que el expediente fue “extraviado”. La jueza a cargo de la causa también supo de esa pérdida. Por el decreto 191/2016, cuatro años después de radicada la denuncia, se dispuso: “Atento a lo informado por la Oficina Actuaria, intensifíquese la búsqueda e informe nuevamente la Oficina Actuaria en el plazo de 3 días”.

La pavota
Otro expediente relacionado con la denuncia corrió la misma suerte. Viale se siente el hijo de la pavota cada vez que su abogado lo notifica de que debe presentarse en una audiencia en el juzgado carolino. El caso civil se tramitó el 7 de noviembre de 2013 en el juzgado letrado de 1º turno de San Carlos, entonces dirigido por la jueza Adriana Navarro, quien dispuso que la primera audiencia se cumpliría a las 14 del el 1º de abril siguiente. Pero el 11 de febrero la jueza dispuso la suspensión de la audiencia por entender que varios codemandados por Viale no habían tenido tiempo para contestar la demanda en su contra.
El 10 de marzo de 2014, la jueza fijó la audiencia preliminar para el 30 de abril. El 5 de mayo, una jueza subrogante fijó nueva fecha para el 4 de junio. La audiencia prevista para el 30 de abril fue suspendida cuando Viale ya estaba presente en el juzgado; había viajado expresamente desde Buenos Aires. Luego, la jueza Navarro fijó la postergada audiencia para el 15 de setiembre. Pero siguieron sucediéndose suspensiones hasta llegar a una audiencia preliminar que se debía cumplir el 31 de agosto del año pasado y se mantuvo suspendida hasta la actualidad.

Muchos pasajes
Cada vez que llega para veranear en Uruguay, Viale recuerda que ha gastado muchos pasajes durante todas las estaciones, no solo en tiempos estivales. Ante sus denuncias ya van cuatro audiencias suspendidas y una declarada nula parcialmente por problemas de emplazamiento de los demandados.