pasillocarcelLas charlas de panadería y una gran cantidad de opiniones y comentarios que fluyeron ayer por las redes sociales evidenciaron los sentimientos de espanto e indignación que generó el procesamiento de un sujeto que había abusado sexualmente de dos pequeños de siete y ocho años. Por si la insanía fuera poca, luego se supo que uno de ellos era su propio nieto.

El hecho trascendió poco después de que se conociera otro hecho deplorable en una localidad del interior, donde un hombre que años atrás violó a su hijastra repetidas veces, luego abusó de los hijos que tuvo con ella.

El último caso conocido tuvo lugar en la ciudad de San Carlos. Las reacciones de la población pusieron en tela de juicio la manera en que se informa sobre este tipo de casos. Mientras muchos pugnaban por conocer la identidad del procesado, otros recordaban que brindar ese tipo de información afectaría irremediablemente a los menores abusados, cuyos nombres también se conocerían a la larga considerando que en San Carlos sigue siendo una ciudad relativamente pequeña.

Los abusos del depravado fueron denunciados el pasado lunes 7 en dependencias de la seccional segunda. Dos mujeres se presentaron en la comisaría y radicaron dos denuncias escritas en contra de un familiar “por abuso sexual en perjuicio de dos menores de edad de 7 y 8 años de edad”.
Ante esta situación, la Policía dio aviso a la justicia competente, que ordenó que ambos menores fueran vistos por un médico forense y por una psicóloga para una evaluación de su estado anímico.
El acusado, un sujeto de 44 años de edad, ingresó luego en calidad de detenido, mientras la Policía continuaba con las averiguaciones.
Cuando las actuaciones policiales se elevaron a la justicia en la tarde del miércoles, la titular de la Sede Penal de 2do Turno de San Carlos dictaminó el procesamiento con prisión de quien fue identificado como C.R.C.R. El individuo fue imputado de un delito de Violación en Reiteración Real con un delito de Atentado Violento al Pudor.

No se salva nadie

Mientras tanto, el parte policial emitido ayer dio cuenta de la captura de un individuo que llegó al colmo de cometer una rapiña en perjuicio de una señora que se dedica a la venta de las folclóricas tortas fritas en el barrio Cerro Pelado. El delincuente también había sido el autor de otro robo por lo que terminó con sus huesos en el establecimiento de Las Rosas.

La rapiña fue denunciada a la Policía a las cuatro de la tarde del martes 8. Varios efectivos se hallaban en el lugar para montar un operativo en la zona cuando al llegar a la calle Anfusso una ciudadana se les apersonó, dijo que había sido víctima de un hurto y aportó datos sobre lo acaecido. Momentos después, lo agentes localizaron a un individuo que circulaba en bicicleta y presentaba similares características a las aportadas por la damnificada, por lo que fue trasladado a la comisaría.
En el momento de la detención, al hombre se le incautó la bicicleta, una motosierra Hyundai, varias cajas de chiclet’s, un celular y la suma de $ 640.
Más tarde, la víctima se presentó en el destacamento policial del barrio y relató que hacia la hora 15:30 se disponía a abrir su puesto de venta de tortas fritas cuando un individuo irrumpió en el lugar y mediante amenazas la despojó del dinero. Más tarde, otra señora se presentó en seccional Primera y denunció hacia las 15:45 horas un sujeto escaló el portón de su domicilio y sustrajo efectos que se encontraban en el patio, a saber, una bicicleta y una motosierra. Ambas denunciantes reconocieron lo incautado como de su propiedad.
Finalmente, la jueza de Feria de Segundo Turno de Maldonado determinó el procesamiento con prisión de Cristian Daniel Bordenave Ferreyra, de 31 años de edad, poseedor de antecedentes penales, por la comisión de un delito de Hurto Especialmente Agravado por la penetración domiciliaria y un delito de Rapiña en Reiteración Real por encuadrar su conducta en lo previsto en los ARt. 54, 60, 340 y 341 numerales 1 y 344 del CP.

 

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