Tras desestimar un recurso interpuesto por el grupo chileno propietario del hotel Enjoy, el Ministerio de Economía tiene ahora en sus manos la licitación internacional abierta para habilitar un nuevo casino privado. La única oferente fue Fosara SA, que quiere establecer el Cipriani Ocean Resort and Club Residences Punta del Este en el predio del hotel San Rafael, demolido el año pasado.
Como se sabe, la empresa es propiedad del Grupo Cipriani, que levantaría un hotel cinco estrellas para remplazar al demolido, siempre y cuando pueda trabajar un casino. Ahora el MEF debe evaluar si se cumplen todos los requisitos para concretar la inversión prevista, que superaría los 160 millones de dólares sin contar el valor de la tierra. Esa cifra mínima es imprescindible según el contrato que el exhotel Conrad firmó en 1992 con el estado: solo quien invierte más de esa suma puede aspirar a operar otro casino a menos de 20 kilómetros de la Parada 3.
Con fecha 3 de junio del año pasado, el presidente de la República, Tabaré Vázquez, había aceptado la iniciativa privada presentada por la empresa Fosara y aprobó la concesión de una licencia para operar un Casino en régimen de explotación privada en el complejo. De todos modos, tenía un plazo para llamar a licitación. Ahora todo se sigue cumpliendo según lo previsto. También había un plazo para los interesados hasta el día 20 de enero, pero el llamado se pospuso hasta el lunes 3 de febrero a causa del recurso presentado por Baluma, que fue dejado de lado.

Requisitos
Al procedimiento de la licitación se podía llegar por impulso del gobierno o por iniciativa privada al amparo de los Artículos 19 y 20 de la Ley 17.555. Se trata de la ley de reactivación económica aprobada por el gobierno de Jorge Batlle en 2002. Esa norma da prioridad a las empresas que presentan iniciativas.
En tanto, el Decreto 588/75, establece, entre otras disposiciones, que el otorgamiento de licencias de casino privado debe hacerse mediante una licitación pública y si las mismas son en la ciudad de Punta del Este, “deben ser establecimientos hoteleros de lujo de categoría internacional”.
Esos establecimientos, deben contar con “un mínimo de 200 habitaciones, salón de conferencias, restaurant y bar, piscinas y sala de baile, debiendo ofrecer las comodidades y servicios modernos que requieren la atención y esparcimiento del turista internacional”. La inversión prevista por el Grupo Cipriani cumple con todos esos requisitos.