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Aunque el incidente se suscitó a más de 800 metros de su lugar de trabajo los guardavidas Federico Maizterra y Emiliano Bueno llegaron justo a tiempo para evitar una tragedia

Dos integrantes de la brigada de guardavidas de Maldonado rescataron a tres adolescentes que eligieron una de las peores zonas de baño de la costa del departamento. El incidente ocurrió poco después del mediodía del sábado en la margen sur del arroyo Maldonado, en la porción de playa delimitada por el trazado de la ex rambla de la Playa Brava. Se trata de la playa conocida como “Boca oeste”, ubicada a unos doscientos metros de la desembocadura del arroyo en el océano Atlántico.

Ese lugar fue elegido por tres jóvenes de 13, 15 y 17 años, oriundos del departamento de Canelones que eligieron ese lugar para pasar el día en el este. Esa playa es una de las más complicadas de la zona por tener un fondo de fango donde el bañista luego de perder pie queda en una difícil situación. Además, el fondo del arroyo tiene mugre acumulada de todo tipo y existen traicioneras corrientes de imprevisible cambio, tanto de intensidad como de dirección, según explicaron conocedores de la zona. Los tres adolescentes perdieron pie frente a la vista de las personas que concurrieron a la misma playa.

Los bañistas advirtieron a los guardavidas apostados en la zona sur de la desembocadura del arroyo en el mar, en la caseta conocida como “Boca oeste”, junto a la desembocadura. Al recibir la alarma, los guardavidas Federico Maizterra y Emiliano Bueno corrieron a toda velocidad hacia el lugar del incidente.

Los dos llegaron justo a tiempo. En una arriesgada maniobra se tiraron al arroyo rescatando a los tres jóvenes. La joven fue rescatada justo cuando había perdido pie y se iba al fondo del arroyo. “Uno de los compañeros que actuaron en esta emergencia la tomó de una mano justo cuando se iba para el fondo. Fue un rescate a tiempo”, indicó Pablo Techera, uno de los coordinadores de la brigada de guardavidas de Maldonado.

Durante el incidente la joven sufrió un principio de asfixia por inmersión, por lo cual fue asistida por los propios guardavidas.

De forma paralela, unidades de emergencia médica móvil, de la Prefectura Nacional Naval y de la Brigada de Guardavidas llegaron en apoyo. Los dos varones no sufrieron mayores complicaciones y se recuperaron del susto poco después de ser rescatados.

La joven fue la que llevó la peor parte. Fue derivada a un centro asistencial de Punta del Este donde fue internada en el Centro de Tratamientos Intensivos. “Estamos esperando que la muchacha evolucione de forma favorable. Solo tragó agua”, agregó Techera.

Cadena

El incidente tuvo todas las características como para terminar mal. Sin embargo, se logró otro buen resultado gracias a que dos guardavidas que se encontraban apostados en su lugar observaron con sus prismáticos que algo fuera de lo común estaba pasando aguas adentro del arroyo Maldonado. Y no fue algo que ocurrió en el entorno de su lugar de trabajo. El incidente se dio a más de 800 metros de donde se encontraban.

Los dos guardavidas tienen su caseta en la complicada playa “La Gorgorita” ubicada en la desembocadura en el océano Atlántico. “Mi compañero Emiliano Bueno estaba observando con los prismáticos a estos tres jóvenes. Por eso empezamos a acercarnos al lugar. Enseguida nos dimos cuenta que estaban en problemas. Corrimos cuando nos dimos cuenta que estábamos ante una alerta roja. Creo que corrimos más de 800 metros”, explicó Maizterra.

La situación era más complicada de lo que estos dos guardavidas habían observado desde lejos. Cuando ambos llegaron al lugar los dos jóvenes de 15 y 17 que se habían tirado al arroyo para rescatar a la chica de 13 también habían sido atrapados por las corrientes y el fondo fangoso del arroyo. “Cuando llegamos la gurisa estaba abajo del agua. Perdió pie y desapareció de la superficie. Por suerte mi compañero Emiliano la agarró enseguida. La sacó y le practicó la primera asistencia con varias insuflaciones. Mientras tanto yo pude sacar a los otros dos muchachos que también se estaban ahogando”; relató Maizterra.

“Al ver que ella se estaba ahogando se tiraron a salvarla. Corrieron la misma suerte. Menos mal que llegamos a tiempo”, continuó Maizterra. “Fue muy dramático. Casi se pierden los tres. Pero llegamos justo y pudimos sacarlos”, agregó.

Maizterra asegura que todo se debió a que una serie de factores obraron en combinación, más allá de que tanto él como su compañero estaban atentos en su puesto de guardia distante casi un kilometro del lugar del incidente. “Fue como una cadena que se armó desde el momento que avistamos la situación hasta que llegamos al lugar para rescatar a estos tres muchachos. Fue la gente que estaba en el lugar que dio una mano. Si algún eslabón de esa cadena hubiera fallado ahora estaríamos hablando de otra cosa. Seguro que esta chica no estaría con vida”; expresó.

Maizterra recordó que el incidente pasó en un lugar muy peligroso para baños. “Es una zona muy complicada. Fangosa. Encima, cuando hay crecida, el arroyo trae todo tipo de vegetación y porquerías”, explicó.

 

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