Un grupo de trabajadores de la planta de la Compañía Nacional de Cementos S.A. (C.N.C.) se mantiene desde hace varios días ocupando su local de trabajo en reclamo de que se mantengan todos sus puestos de trabajo, algo que según la empresa no parece pertinente en virtud de la situación económica reinante. En efecto, fuentes de la gerencia de la firma aseguraron que desde hacía muchos años no había una caída tan importante de la actividad: alrededor de un 50%. No obstante, los sindicalistas hacen un credo del mantenimiento de las “todos” los puestos de trabajo y no permiten que la empresa vuelva a producir. Antes debería reintegrar a quienes quedaron cesantes, sostienen.

El conflicto y la ocupación datan de la pasada semana. El jueves 12 hubo una improductiva instancia de negociación ante la Dinatra y una asamblea de trabajadores decidió por mayoría ocupar la planta de la localidad de Kilómetro 110. A su vez, la empresa anunció que emprenderá acciones legales para recuperar su soberanía sobre el bien.

Según informó el portal maldonadonoticias, desde el 1º de noviembre, la empresa envió a 93 trabajadores al Seguro de Paro. Los trabajadores rechazaron obstinadamente esta realidad y exigieron que la empresa siga funcionando a pleno para poder seguir las negociaciones. El viernes pasado realizaron una asamblea y una amplia mayoría decidió mantener el conflicto. Bloquearon la entrada principal de la planta y resolvieron la ocupación del lugar por tiempo indeterminado.

Respuesta

A su vez, la empresa emitió un comunicado en el que sostuvo que la medida de los trabajadores fue decidida en una asamblea encabezada “activamente por dirigentes del SUNCA y personas extrañas a la empresa”. Estas personas, dijeron, “forzaron al desalojo de las oficinas de la administración” y ahora hay “40 personas” que estaban trabajando y tuvieron que dejar de hacerlo.

Esta es una medida “totalmente irracional e ilegítima que viola derechos fundamentales recogidos en nuestra Constitución, como lo son entre otros el derecho a la libertad del trabajo, el derecho a la propiedad y el derecho a la libre circulación”, afirmó.

Por otra parte, acusó a los trabajadores en conflicto de colocarse en una “situación de no querer dialogar y resolver el diferendo por la vía ilegítima de los hechos”.

La firma agregó que ante el frustrado diálogo en la Dinatra “por la clara intransigencia sindical que no acepta objetivas razones y se niega a buscar soluciones, el directorio de CNC dispuso se iniciara una acción judicial de forma de destrabar la situación”.

Caras extrañas

El gerente de la firma, Javier Maresca, dijo ayer a FM Gente que la ocupación de la fábrica fue resuelta por dirigentes del SUNCA y “personas extrañas a la empresa, que ocuparon la misma de forma intimidatoria y forzando el desalojo de las oficinas de la administración”, informó la emisora.

Como suele suceder en estos casos, quienes seguían trabajando no pueden ingresar al local. La firma presentó ayer un recurso de amparo ante la justicia.

 

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