intendencia2

Tras recibir este martes a una delegación de los 18 trabajadores cesados de la Intendencia de Maldonado, la Comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados se mostró dispuesta a entablar el diálogo con la comuna por la situación, según información brindada ayer por La Diaria.

Según se sabe, la IDM cesó a los funcionarios el pasado 31 de diciembre en vistas de que no les renovó el contrato. Si bien el acto no es ilegal, los funcionarios alegan desconocer el verdadero motivo de su cese. La mayoría de quienes perdieron el trabajo eran mujeres y dos de ellas están embarazadas.

La psicóloga Lourdes de León, representante del grupo de funcionarios, recordó a La Diaria que todos los cesados ingresaron a la comuna a través de un concurso de oposición y méritos o por sorteo. Todos tenían “una buena actuación, un buen puntaje y ningún antecedente negativo en los legajos”, señaló. “Se aduce una reestructura que no surge de ninguna resolución, los memorandos a partir de los cuales se decide desvincularnos no están adjuntos al expediente, lo que no da garantías al proceso, y en las funciones que estábamos desempeñando hoy están trabajando otras personas que no ingresaron por concurso de oposición y méritos”, explicó.

Gravidez

Consultada sobre la legalidad del cese de una mujer encinta, la delegada dijo que todavía se están haciendo las consultas pertinentes, pero estimó que sería una ilegalidad. Entre otras cosas, las funcionarias perdieron la cobertura de salud y el beneficio de la licencia maternal.

Mientras tanto, el presidente de la comisión parlamentaria, el diputado comunista Óscar Andrade, adelantó que se intentará “reinstalar un ámbito de negociación” con la IDM, “en lo posible en las condiciones previas” a los ceses. “Parece sensato que, antes de tomar una decisión tan radical, primero se agoten todas las instancias de diálogo”, estimó.

Asimismo, dijo que la comisión está trabajando en la reglamentación del Convenio 150 de la Organización Internacional del Trabajo sobre “la terminación de la relación de trabajo por iniciativa del empleador”. Esta “prohíbe expresamente el despido sin causa justificada” y contempla la situación de las mujeres en estado de gravidez, indicó.

Pulseada

La Comisión de Legislación del Trabajo tuvo una larga jornada este martes. También recibió a representantes de firmas avícolas denunciados por persecución sindical; al empresario Diego Ortiz, propietario del Frigorífico Durazno, donde se accidentó un operario por falta de condiciones de seguridad; y a delegaciones de la Comisión Directiva del Colegio Gabriela Mistral, del Sindicato Único Gastronómico y Hotelero del Uruguay (SUGHU), que realizan movilizaciones en varios departamentos, entre ellos Maldonado.

Estos últimos dejaron en claro que continuarán con medidas de paro y movilizaciones hasta que se firme el convenio colectivo del sector, que es uno de los pocos que restan de la primera etapa de la VI Ronda de Consejos de Salarios. La secretaria general del gremio, Fernanda Aguirre, explicó al medio capitalino que “las negociaciones están trancadas” porque el salario mínimo en el sector es de 11.420 pesos nominales y “los empresarios pretenden otorgar un aumento para llevarlo a unos 16.000 pesos dentro de tres años, sin considerar distintas alternativas que propuso el SUGHU, como presentismo, aguinaldo complementario o la entrega de boletos, para alcanzar al fin del período un mínimo equivalente a media canasta familiar, es decir, 25.000 pesos”.

“Este salario no garantiza la subsistencia de ningún trabajador, en un sector que genera una riqueza que no justifica que se cobre la miseria que se está cobrando. Son realidades muy contrastantes, que no son admisibles. Hay suficiente riqueza en el sector para que se paguen salarios dignos, y por ello vamos a seguir luchando”, agregó.

Aguirre aseguró que “hace más de un mes” que no tienen instancias de negociación, “cuando la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay rechazó la propuesta del SUGHU”. Luego hubo gestiones de la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra) para intentar que cambiara la posición de los empresarios.

Contenido publicitario