A principios de junio se abrió un nuevo llamado para las becas de Fundación Chamangá, un programa de becas dirigido a jóvenes vocacionales de todo el país que tengan entre 18 y 30 años. Las inscripciones para el llamado 2021 cierran el próximo 31 de agosto. La vocación es el interés que siente una persona para dedicarse a cierta forma de vida o trabajo, un interés que nace de manera natural en cada uno, “eso para lo que estamos hechos”, se diría de manera coloquial. Para los integrantes de la Fundación Chamangá, la vocación es la clave para el desarrollo profesional de los jóvenes uruguayos. Futuros profesionales vocacionales, que dedican su vida a una profesión u oficio para el que sienten, están hechos. Es por eso que el programa de becas de la Fundación Chamangá apoya el desarrollo profesional de aquellos jóvenes vocacionales, que en un futuro aportarán al desarrollo social, cultural o económico del país. Además, cada generación de becarios lleva el nombre de diferentes personajes vocacionales que han aportado a la socie-dad desde diferentes puntos, como Pedro Figari, Idea Vilariño, Daniel Viglietti, María Josefina Plá, Mario Benedetti y Anne Marie Sendic (creadora de la fundación).

Apoyo integral
El apoyo de la Fundación Chamangá para sus becarios no es solo económico, porque las becas incluyen un seguimiento educativo y social, un apoyo integral y un acercamiento profesional al campo de trabajo de cada becario. Las becas, que se otorgan por un año, con posibilidad de renovarse por un año más, incluyen: apoyo económico, encuentros mensuales de becarios (charlas con distintos profesionales, paseos culturales y educativos o talleres), apoyo de un equipo técnico integrado por una psicóloga y una trabajadora social, acompañamiento de un tutor especializado en la vocación del becario y trabajo comunitario.
Hansy Ruggiano es de Maldonado y fue becado en 2010 y 2011, formando parte de las generaciones Mario Benedetti e Idea Vilariño. “Tuve que interrumpir mis estudios y gracias a la Fundación comencé tercer año de Educación Física y pude hacer cuarto año y egresar. Además, aproveché la beca e hice la Tecnicatura en Voleibol” contó a Correo de Punta del Este y dijo que la experiencia fue muy buena porque “el grupo humano es excelente”.
El ex becario dijo que todos los años el grupo humano es muy bueno y variado. “Estamos todos en la misma sintonía por el hecho de que tenemos nuestras vocaciones y estamos todos con dificultades para continuar con los estudios, eso lleva a que el grupo humano que se forma sea formidable”. Año a año, las generaciones de becados están integradas por estudiantes de diferentes localidades del país que cursan distintas carreras. La variedad de experiencias estudiantiles y de vida enriquecen los encuentros entre estos jóvenes.
“Hay una onda impecable con las generaciones, las anteriores y con gente que ya había egresado. Fuimos de campamento y la pasamos bárbaro, además se notaba las ganas y la dedicación de la gente de Chamangá en querer ayudar. Y entre los becados también se daba una solidaridad, de gente de diferentes departamentos que tenían algo en común y que nos sentíamos muy agradecidos con la posibilidad. La verdad es que fue formidable, yo lo recuerdo con mucho cariño y sigo en contacto” agregó.

Tutores
Cada becario tiene a su disposición un tutor, especialista en su campo profesional, que le brindará a lo largo del año que dura la beca, un acompañamiento y seguimiento de los estudios. Además, cada becario deberá realizar un trabajo comunitario (voluntariado) en su área profesional, que será, en muchos casos, un primer acercamiento al mercado laboral.
La becaria Agustina Rivero, estudiante de Trabajo Social, contó a Correo de Punta del Este su experiencia con la beca. La joven de San Carlos formó parte de la Generación 2018, Daniel Viglietti, y realizó su voluntariado en Montevideo, donde cursa sus estudios. “Hice mi trabajo comunitario en el complejo Sacude, en la zona de Casavalle. Iba una vez a la semana a un grupo de mujeres de la tercera edad, y con la profesora que tenían hacíamos actividades lúdicas” contó. “Antes de entrar a Chamangá siempre tuve la vocación bastante clara, yo quería hacer algo vinculado a lo social y encontré el trabajo social que fue donde sentí que encontré las herramientas para desarrollar mi vocación. Luego con Chamangá se reforzó un montón, con la experiencia de la trabajadora social de la Fundación y los encuentros con mi tutor que era trabajador social desde hace muchos años ya” explicó la joven.
Por su parte, Ruggiero agregó que “hay un seguimiento no solamente económico, sino que hay un seguimiento emocional hacia los estudiantes a través de un tutor que te guía”. “Eso está muy bueno porque no es solamente una cuenta y dinero todos los meses, es más que eso. Hay un factor humano que es primordial cuando uno está estudiando con ciertas carencias económicas, que llevan a que si el estudiante no tiene un apoyo y un respaldo emocional a veces hasta pueda llegar a dejar los estudios” dijo.
Sobre su acercamiento a la Fundación, la ex becaria dijo que “la experiencia fue genial desde el inicio. Desde las entrevistas en las que el equipo te recibe re bien hasta en el campamento de bienvenida, que con los becarios mismos se genera un vínculo re lindo”.

Requisitos
Para solicitar la beca es necesario que los jóvenes envíen un formulario en el que demuestren tener una vocación clara para cualquier tipo de arte, oficio o profesión. Además, presentar la escolaridad de los últimos dos años de formación educativa formal y si se quiere, otras pruebas de vocación como certificación de cursos relacionados a la vocación o creaciones propias (por ejemplo, textos, pinturas o música, si la vocación fuera el arte). Para acceder al apoyo también es necesario demostrar dificultades económicas y/o familiares que impidan continuar con el desarrollo educativo. También es necesario ser ciudadano uruguayo o residente en el país.
Los formularios pueden obtenerse en todas las Oficinas de la Juventud de la Intendencia de Maldonado, en las oficinas del Ministerio de Desarrollo Social, en los centros MEC o en el sitio web: http://www.fundacionchamanga.org
Deberán ser enviados por correo postal o encomienda a: Fundación Chamangá, Canelones 1198, C.P.: 11 100, Montevideo.
“Yo diría que aprovechen la oportunidad, que compartan la información entre amigos y familia-res porque realmente es una muy buena oportunidad, porque te ayuda a tu desarrollo, tu crecimiento no solamente en el plano económico. Hay un equipo técnico que te soporta, que te ayuda y es una muy buena oportunidad” destacó la joven carolina.
“Está bueno que se presenten porque se estudia caso por caso a través de una entrevista personalizada. Y esta es una experiencia que inclusive se puede poner en el currículum, porque es un factor importante haber cursado una beca de este tipo, porque marca que claramente que tienes una determinada vocación, que estás decidido a determinado rubro y quieres formarte como profesional y como persona también. Está bueno lo que conlleva ser becado y ex becario, porque hay una solidaridad intergeneracional hacia los nuevos becados” agregó el joven, que hizo hincapié en que “no hay que dejar de intentar cuando uno realmente quiere salir adelante y quiere formarse y ser un miembro de la sociedad activo y realizarse como persona más allá de lo económico”.