Los Chorlos llegan todos los veranos a la Laguna de Rocha, se asientan en diferentes campos y habitan en los pastizales donde varios productores tienen su ganado. Los paisajes naturales y de áreas protegidas que hay a lo largo de la Laguna de Rocha con playas arenosas, espejos de agua, bañados y pastizales salobres configuran un escenario importante para las aves playeras migratorias. Con 20.000 hectáreas de extensión, la Laguna de Rocha se ubica en la eco región de las pampas, que forma parte de la Ruta Migratoria del Atlántico. En 2010 fue declarada como “sitio de importancia regional” de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras (RHRAP) por albergar al 6% de la población global del Chorlito canela (Calidris subruficollis). Entre otras aves que eligen esta laguna para migrar, se encuentra el Chorlo pampa (Pluvialis dvominica).

Proyecto
Un proyecto de la Fundación Lagunas Costeras, apoyado por la ONG Manomet, busca interiorizar a los interesados en aves sobre el tema y acercar a los dueños de los campos una temática que los incluye. Lagunas Costeras junto a la Alianza del Pastizal – Aves Uruguay y el CURE, crearon un proyecto que busca fortalecer las condiciones de manejo y conservación de las aves playeras en las áreas protegidas. El proyecto, que surgió en 2019, está enmarcado en una iniciativa internacional llamada “Coaliciones”, articulada por la ONG internacional Manomet, que busca apoyar diversos esfuerzos de conservación de las aves playeras en 13 lugares de América.
En contacto con Correo de Punta del Este, Federico Pírez, integrante de Lagunas Costeras explicó que la idea de 2020 es hacer al proyecto más participativo, “hace un tiempo estamos trabajando con un equipo de investigadores y agrónomos. La idea este año es trabajar e incluir a los productores ganaderos de la zona para ver el manejo que hacen del área protegida y lo que hacen para la conservación de las aves playeras” explicó.
“Como investigadores es fundamental incluirlos, porque al fin de cuentas son ellos los que manejan el hábitat” dijo y agregó que “a pesar de que hay un Área Protegida y hay normas a cumplir, ellos toman decisiones que pueden o no favorecer a los Chorlos”.

Red local
Entre los objetivos del proyecto, Pírez destacó: “hacer un manejo del hábitat de los Chorlos, fomentar el ecoturismo con senderos y lugares para el avistamiento de aves y generar una red local de voluntarios para monitorear las especies”. Para este último objetivo, la Fundación lanzará una capacitación para poder reconocer estas aves y saber más sobre cómo viven. “Con esto queremos apostar a fomentar la ciencia ciudadana que es tan importante” explicó.
En un comunicado difundido por Lagunas Costeras, el especialista en Conservación de la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras, Diego Luna Quevedo dijo: “Conservar especies como el Chorlito canela que vuela cada año hasta 30.000 km de ida y vuelta, desde su zona de reproducción en el Ártico hasta Laguna de Rocha, implica integrar esfuerzos y sumar cooperación a lo largo de toda su ruta migratoria, desde lo local a lo internacional”.

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