“Los adolescentes necesitan que sus adultos significativos se encuentren abiertos al diálogo, que expresen sus opiniones y se mantengan firmes a la hora de cuidarlos”, indica la guía para educadores elaborada por la multisectorial Comisión para la Regulación del Consumo de Alcohol, convocado por el Presidente Tabaré Vázquez. Son lineamientos para desarrollar acciones educativas sobre los riesgos de beber a temprana edad.

En el marco de la reunión de la comisión, realizada este miércoles en la residencia presidencial, se difundió un material didáctico presentado en dos modalidades: dos folletos en formato de tríptico, bajo la consigna “Cuidate y Cuidame”, y una guía para docentes.

Las impresiones, diseñadas con un lenguaje comprensible por todo público, se entregarán en la jornada preventiva nacional prevista para el 15 de octubre a las 12:00 horas. También se distribuirá en todos los centros educativos de primaria y educación media.

“Consumir bebidas alcohólicas tiene riesgos, conocerlos nos ayuda a tomar mejores decisiones” indica el material, que incluye las cuatro fases del consumo —“previa”, “encare”, “espacio público” y “resaca”— con énfasis en cómo ayudar a alguien que haya abusado del consumo, los efectos que genera el alcohol en la conducta y la formas de persuadir que usa la publicidad.

También resalta la importancia de instruir a los niños y su incidencia en el entorno familiar, como generadores de concientización, tal como se desarrolló el consumo de tabaco.

Drogas habituales

El segundo material presentado en formato de tríptico se dirige a la tarea del docente, con la publicación de pautas para el abordaje de la temática. Fundamenta que las bebidas alcohólicas son las drogas más consumidas y de las que más se abusa, con efectos que generan problemas sociales y sanitarios como siniestros de tránsito, violencia doméstica y social o problemas de salud, entre otros.

Si bien el consumo abusivo genera situaciones patológicas no solo en quien bebe sino en su entorno, el material constata la naturalización de la problemática. “Quienes consumen en la adolescencia, comienzan más temprano y consumen más”, alertan los folletos.

Además de enumerar riesgos inmediatos de ese hábito, como accidentes, intoxicaciones o relaciones sexuales sin prevención, la guía resalta que el consumo abusivo de alcohol puede generar implicancias sobre el desarrollo cognitivo, emocional, psicológico y social del individuo. “Los adolescentes necesitan que sus adultos significativos se encuentren abiertos al diálogo, que expresen sus opiniones y se mantengan firmes a la hora de cuidarlos”, sugiere. Por último, detalla didácticas para el abordaje del tema como juegos de roles, grupos de discusión, juicios, jurados y debates, poniendo una noticia polémica sobre la mesa. Entre los aspectos propuestos para trabajar se incluyen los efectos del alcohol en el organismo, el consumo de bebidas alcohólicas y las medidas de autocuidado, la desnaturalización de la promoción de bebidas alcohólicas a nivel social y el abordaje de “emergentes”, mediante acuerdos entre el equipo del centro educativo y el de salud.

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