Un grupo de padres del colegio St. Claires, que en las últimas semanas salió en varias notas de prensa luego de que se conociera la formalización de quien fuera dueño de la institución por verse involucrado en la Operación Océano, dieron a conocer en las últimas horas una carta en la que defienden a la institución y señalan que “ante las distintas versiones que circulan en medios y redes sociales, este grupo de padres se encuentra en la obligación de defender a quienes están siendo avasallados y perjudicados sin el más mínimo sentido de la responsabilidad social, nuestros hijos”.
Los padres apoyan “firmemente” al grupo de trabajo del colegio, con el que se sienten “muy conformes. Sabemos del esfuerzo que significa tenerlos diariamente, conocemos hoy mejor que nunca en la historia de la educación y de primera mano cuál es el trato que reciben. La paciencia y dedicación de maestros y profesores para no perder clases y seguir adelante en estos tiempos de aislamiento, convivimos diariamente con ellos dentro de nuestras casas”, explicaron.
Asimismo, exhortan “a no seguir con el ataque a la institución y a eliminar publicaciones que nos agravian, son un ataque directo a cientos de estudiantes que diariamente y con orgullo se visten con su uniforme para salir a la vida y vemos caminando por las calles de nuestra ciudad”.
Y aclaran que “la persona a la cual se hace referencia no es parte de la dirección del colegio ni del equipo docente. Por lo tanto, el efecto generado por las noticias repercute directamente de forma negativa en la dirección, con la cual estamos muy conformes, de la mano de Ana Watson a quien agradecemos por compartir sus conocimientos y dedicarse de forma profesional y muy afectuosa, cada uno de los días, recibiendo a cada uno de los alumnos del colegio. A todos ellos estamos muy agradecidos por el cuidado y afecto hacia nuestros hijos”.
En la misiva, los padres también dan a conocer su apoyo “a las víctimas y lamentamos los hechos y sus repercusiones ya que todos queremos una sociedad más sana y segura para nuestros hijos.
Pero creemos que estas avalanchas mediáticas son armas de doble filo que, con la genuina intención de informar, tergiversan y terminan por dañar la reputación de personas o instituciones que no tienen responsabilidad alguna en los hechos ocurridos y que se vuelven víctimas de un victimario inimputable como son las redes sociales”, finalizaron.

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