Hay temor e indignación por el asesinato a quemarropa del comerciante

Comerciantes, clientes, familiares y amigos del comerciante Darwin Miraballes realizarán una marcha mañana lunes a las 19 horas, cuando todos los negocios cerrarán sus puertas para manifestar su pesar por una muerte “que enluta al departamento”, según dijo un parte de la Unión de Comerciantes de Maldonado.

Los detalles del recorrido se conocerán mañana a las 14 horas en la sede de la Unión, donde se realizará un encuentro “entre todos los ciudadanos que quieran participar y aportar una idea, opinión o sugerencia por futuras manifestaciones. También advertimos que nuestra marcha y concentración NO es política, se trata de reclamar por todos los ciudadanos sin distinción de sus preferencias políticas”, advirtió la entidad.

El crimen

Últimamente se habían producido numerosas rapiñas en Maldonado, lo que tenía muy preocupados a los comerciantes. El sábado 14, por ejemplo, una pizzería ubicada en Santa Teresa entre Pérez del Puerto y Santana fue asaltada por un individuo armado que ingresó al lugar con la cabeza cubierta por un casco.

El pasado jueves la Unión de Comerciantes convocó a una reunión sobre temas de seguridad que contó con la presencia del jefe de Policía, Erode Ruiz y otras autoridades policiales. En esa ocasión, el propio Ruiz dijo temer la acción de la delincuencia y aseguró que ya habían robado a sus vecinos. Momentos más tarde, se supo del trágico episodio registrado en el almacén de Santa Teresa casi Pérez del Puerto, un establecimiento que suele cerrar sus puertas a la medianoche.

Según se informó profusamente el día viernes, poco antes de las once de la noche del jueves un ladrón ingresó armado con un revólver y con un casco puesto. Aunque había varios clientes en el negocio, el sujeto encañonó al almacenero, Darwin Miraballes, de 31 años, y en algún momento le disparó al hemitórax. Luego el asaltante salió a la calle, montó en la moto que tripulaba un cómplice que lo esperaba y huyó del lugar. La Policía llegó rápidamente y Miraballes fue trasladado de urgencia a un sanatorio. Allí permaneció internado en el CTI hasta la madrugada del sábado, cuando falleció a causa de las heridas que había sufrido.

El hecho motivó el dolor y la indignación de todo el barrio, que tenía a Miraballes y a su familia como honrada gente de bien y de trabajo. Pronto las redes sociales se transformaron en vehículo de catarsis para la bronca irracional de personas que reclamaban “terminar con el pichaje, la “pena de muerte” y la consabida “mano dura” para reprimir al delito.

Reclaman más personal

A todo esto, la asociación de trabajadores policiales de la zona emitió un comunicado para destacar que ante “la grave situación que vive el departamento de Maldonado en materia de seguridad pública, donde casi todos los días un trabajador/a, comerciantes son víctimas de la delincuencia”, los agentes policiales trabajaban por su “compromiso” de “brindar seguridad a todos los habitantes del departamento”.
No obstante, señaló que se ve “con preocupación la falta de respuesta que se da por parte del sistema político, el cual no se pronuncia al respecto. Lo hizo en un momento cuando los delitos eran menores, y no hoy en día cuando tenemos rapiñas casi todos los días, homicidios casi todos los meses. Si bien destacamos la colocación de cámaras de seguridad que es un importante aporte a la seguridad pública estas necesitan poder contar con funcionarios en la calle para poder dar respuesta en forma inmediata”, dijo el mensaje.
“Nuestra Asociación reitera el pedido de mayores recursos humanos y materiales. Para combatir la delincuencia en nuestro departamento están faltando aproximadamente 1000 policías para poder desempeñar correctamente la función. Es imposible poder contener a la delincuencia sin personal policial en la calle, a lo que se suma que la mayoría de los delitos son cometidos por delincuentes que se desplazan en moto. En este sentido vemos que no se cuenta con una policía de tránsito dotada de personal y motos para salir a fiscalizar todas las motos que circulan irregularmente en el departamento”, destacó el comunicado.

 

Erode Ruiz admitió que puso rejas en su casa

En la charla que realizó el pasado jueves ante comerciantes de Maldonado, el jefe de Policía Erode Ruiz admitió que tranca las puertas de su auto y toma precauciones que antes no tenía, además de que puso rejas en su casa; todo por temor al accionar de los delincuentes. Ruiz dijo en la instancia que han bajado los arrebatos y las rapiñas, pero la cantidad de hurtos se mantiene.

“En Maldonado nunca imaginamos que los arrebatos pudieran bajar lo que bajaron. Y sin embargo venimos remando como locos para bajar los hurtos y no lo logramos. Pero sí logramos bajar las rapiñas, hasta llegar a un 33 o un 30%. Eso fue lo que prometió el presidente de la República en su campaña electoral”, afirmó. Asimismo, dijo que era necesario apostar “al optimismo”, porque de lo contrario “sigue el nerviosismo en la gente. Queremos bajar el nerviosismo de la gente”.
“Si ustedes me preguntan si ando nervioso cuando ando en la calle, lo más feo es que les contesto que sí. ¿Y por qué les digo que sí? Yo antes no trancaba las puertas de auto. Y hoy la tranco”, admitió. “En mi casa de acá no había rejas. Y me costó tomar la decisión de poner rejas”, narró. Al subjefe de Policía de Maldonado, “que tiene la casa pegada a la mía, le robaron dos veces”, declaró.
El jerarca estimó que los robos van a disminuir el día que la gente compre menos cosas robadas.“Los ladrones roban cada vez menos plasmas, porque se les está dificultando venderlos. Roban dinero, joyas y roban cosas chicas y vendibles. Y todas esas cosas terminan en la boca de venta de drogas, porque ya no hay más reducidores”, indicó.