Historia: Maldonado y otras alertas por epidemias peligrosas

A mediados de los años cincuenta la poliomielitis amenazó a la población uruguaya; también causó preocupación una anterior pandemia de gripe asiática

La actual pandemia de Covid-19 no es la primera que preocupa a la población de la ciudad de Maldonado y el resto del país. Si se dejan de lado los ya remotos tiempos de los contagios mortales del tifus, la difteria o la tuberculosis, males que hallaron remedio en la primera mitad del siglo XX, y la “gripe española” de 1918-19, hubo otras dos enfermedades que se expandieron por el orbe. Una de ellas causó gran preocupación en los años 50 en todo el país y la región.
En 1957 surgió – también en la China, entonces comunista- la llamada gripe asiática. Fue una pandemia de gripe por el Influenza virus A H2N2 que tuvo su inicio en la ciudad de Pekín, hoy llamada Beijing. El mal pasó en el mes de abril a Hong Kong y a Singapur desde donde fue llevado a hasta la India y Australia. En los dos meses siguientes, mayo y junio, el virus se extendió por todo el Oriente; en julio y agosto, pasó al África y luego a Europa y Estados Unidos entre octubre y noviembre. En menos de diez meses el virus se había distribuido por todo el mundo gracias a la conectividad aérea y a su capacidad de mutar.
La gripe asiática mató entre uno y cuatro millones de personas entre 1957 y 1958. En los años 60, cuando se veía a una persona muy delgada todavía se bromeaba: “Es Tarzán después de la gripe asiática”. La enfermedad desapareció en 1968. De todos modos, el virus se conservó hasta que, por error o accidente fue distribuido entre decenas de laboratorios en el año 2005. “Los riesgos de pandemia son escasos, pero si surgiera un brote, traería enormes consecuencias para el sistema de salud público”, dijo entonces la portavoz de la OMS. Todos los países debieron destruir las muestras del virus que aún conservaban.

La poliomielitis
En 1956 apareció otro virus preocupante que podía afectar principalmente a los niños: la poliomielitis. Se trata de una enfermedad muy contagiosa causada por un virus que invade el sistema nervioso y puede causar parálisis en cuestión de horas. En Argentina contagió a unas 6.500 personas en dos años. El diez por ciento de ellos murió. Otros muchos quedaron con secuelas como la parálisis.
El descubrimiento y difusión de la vacuna, creada por Jonas Salk -luego mejorada por Albert Sabin, hizo que el contagio fuera contenido. De todos modos, la histeria desatada por el pánico hizo que la gente pintara todo a la cal, tal como se hacía décadas atrás, y usara hipoclorito de sodio para la higiene.
Los vecinos baldeaban las veredas con agua Jane “y pintaban con cal tanto los cordones de la calle como el tronco de los plátanos. Se creía que así se rechazaba al virus. Y se colgaba del cuello de los niños, una bolsita blanca con alcanfor, que es una planta medicinal, el alcanforero, que las abuelas recomendaban para hacer frente a la tos, el catarro y la congestión nasal. Había quienes lo usaban para combatir los malos olores”, contó últimamente el portal argentino Infobae.
El 12 de abril de 1955 se anunció en Ann Arbor, Michigan, que una vacuna contra la poliomielitis, descubierta por Jonas Salk, era segura y eficaz. La demanda de esta vacuna por parte del público fue casi abrumadora inmediatamente después del anuncio, y la escasez de existencias y las dificultades de producción crearon un estado de cosas en aquellos momentos caracterizado por la confusión. Septuagenarios fernandinos recuerdan que la primera vacuna se les aplicó en la pierna, “a la altura de la cadera” y fue muy dolorosa. Dejaba su marca durante años. Luego se daba a los niños una gota de un líquido “en un terroncito de azúcar”.
En el Uruguay hubo 550 casos de polio entre 1954 y 1955. Luego 92 entre el 55 y el 56, y 65 casos al año siguiente. Entre 1957 y 1959 se registraron unos 200 casos. La preocupación continuaba. A Maldonado llegó un aparato de Rayos X que se instaló en la sede del Club Paz y Unión de la calle Sarandí. Era sabido que el mal comprometía el aparato respiratorio. Más tarde, ya superado el trance, la vacuna antipoliomielitis fue obligatoria en todo el país. Los afiches que invitaban a vacunarse se exhibían en la pared de la Sala de Auxilios, que entonces funcionaba donde hoy se encuentra la Escuela Nº 2, en la calle 25 de mayo y Michelini (entonces Isla de Gorriti). El afiche mostraba a un niño con muletas, como para causar pavor a las señoras madres.

Los casos recientes

En el año 2009 Uruguay fue afectado por la gripe denominada H1N1 o “gripe porcina”. El día 27 de mayo se confirmaron dos casos en la ciudad de Montevideo y las autoridades recomendaron seguir las medidas necesarias. El 6 de junio ya había 22 casos confirmados en todo el país y el 8, dos colegios privados decidieron cerrar sus puertas para evitar la infección de los estudiantes. Tres días más tarde la cifra de afectados llegaba a 36. Luego el MSP dejó de dar cifras: ya era una pandemia. Para ese entonces había 1.500 casos sospechosos, 550 confirmados, y 33 muertes. Esa gripe se llevó la vida de 11 personas y afectó 3.056 casos.