Hubo algunas complicaciones en el regreso a la actividad de la construcción en la zona

La mayor complicación se dio a primera hora de la mañana en el frente del obrador del complejo “The Collet” de Manantiales, una obra del multimillonario argentino Federico Álvarez Castillo

La actividad de la construcción en Maldonado tuvo hoy lunes un por lo menos desordenado regreso al trabajo luego de la licencia especial que rigió desde mediados de marzo pasado por la irrupción del coronavirus en el Uruguay. En algunos obradores la entrada de los trabajadores se demoró hasta bien entrada la tarde cuando los delegados sindicales finalmente acordaron el regreso al trabajo.
La mayor complicación se dio a primera hora de la mañana en el frente del obrador del complejo “The Collete” de Manantiales, una obra del multimillonario argentino Federico Álvarez Castillo, protagonista del escandaloso caso del cordero lanzado desde un helicóptero a la piscina de su casa en un barrio privado de José Ignacio.
Los obreros, alrededor de trescientos, no ingresaron al obrador por entender que en el mismo no existían las mínimas medidas de seguridad sanitaria acordada el sábado en el ámbito del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
“No hay barbijos, no hay alcohol en gel y hasta ahora nadie se hizo cargo de las tareas de desinfección en el lugar de trabajo, en los vestuarios y de las herramientas”, dijo uno de los obreros mientras aguardaba junto a decenas de compañeros en la acera del otro lado de la rambla del lugar.

Seguro de paro
Algunas obras, caso de la torre en construcción Miami Bulevar 2 y un complejo de la parada 4 a media cuadra de distancia de la rambla, no retomaron los trabajos. En el primer caso se trata de inversores argentinos. En el otro, chilenos. A diferencia de otros emprendimientos, sus responsables resolvieron enviar a sus operarios al seguro de paro.
En este caso, se da una complicada situación que impide el pago de las cuotas pactadas por los promitentes compradores que residen en el exterior, básicamente en la República Argentina. El escenario argentino es muy complicado. No solo desde el punto de vista sanitario. El económico y financiero pinta muy mal. Ayer, el dólar paralelo pasó la barrera de los 100 pesos argentinos. El oficial quedó en 64,77 pesos argentinos por dólar. Una olla de presión que se suma a las complicaciones desatadas en todo el mundo por el coronavirus.

Previa
El ingeniero Gustavo Robayna, titular de la Cámara de la Industria de la Construcción del Este, recordó a la emisora FM Gente que el sector se encontraba en una meseta luego de tener, en los años de bonanza, más de trece mil operarios trabajando en distintos puntos del territorio del departamento de Maldonado.
“Hoy estamos en cuatro mil y algo. La tercera parte”, reveló. “El futuro es incierto. Hay obras que están en proceso, que se van a hacer. Hay otras que van a empezar. Hay algunas señales del gobierno de dar algún tipo de incentivos para ciertas construcciones, como la vivienda promovida que acá en Maldonado no ha tenido mucha salida. Pero se espera que con esas medidas se pueda activar. Y se evalúan otros incentivos para grandes obras”, dijo a la citada emisora.
Dijo que hay que actuar “con calma. Hoy lo más importante es salir de este problema”. Robayna expresó que la situación sufre el cierre de las inversiones argentinas. Más cuando el gobierno del vecino país se apresta a aplicar un impuesto a las grandes fortunas, entre ellas a los activos en el exterior de los ciudadanos del vecino país.
“Se buscan inversores de otros países, como Brasil, Paraguay, Chile, Estados Unidos y también de Europa al punto que consideró que Maldonado debería elaborar “un plan de crecimiento” ordenado, hacia el futuro.“Hay que tratar de buscar que el departamento tenga alternativas todo el año. No es fácil, por la importancia turística de Punta del Este. Pero se están empezando a tomar medidas que son interesantes”, afirmó.

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