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El director general de Hacienda de la comuna, Luis Eduardo Pereira, aseguró esta semana que la Intendencia no tiene dinero para pagar los sueldos de sus empleados correspondientes al mes de julio, ni sus correspondientes aportes al Banco de Previsión Social. Según aseguró, tampoco hay dinero para hacer frente a las demás obligaciones que emergen del presupuesto general vigente hasta el 31 de diciembre próximo.

“El Frente Amplio quiso presentar su gestión como si fuera un Mercedes Benz. En realidad, nos dejaron un Topolino sin nafta y con las gomas desinfladas”, afirmó.

“Estamos recibiendo una intendencia con serias dificultades de caja y de gestión. Recibimos una deuda varias veces mayor a la que dejamos hace diez años, cuando asumió Oscar de los Santos por primera vez”, aseguró. “La foto del día 8 de julio, cuando se fueron los jerarcas frenteamplistas, nos dice que las arcas están vacías, que hay sueldos impagos, deudas pendientes y proveedores esperando para cobrar. La exitosa historia que se pretendió escribir a través de un relato que han procurado instalar no es tal”, agregó el jerarca.

Pereira dijo que el pago de los sueldos de julio depende de que se concrete el crédito de hasta 50 millones de dólares, solicitado por la saliente intendente Susana Hernández. “Ese préstamo ya tiene gastado el 29% de su total por las cuentas pendientes de pago que dejó esta gente”, dijo Pereira.

Debe y haber

El exintendente Óscar de los Santos ya emitió dos comunicados dirigidos a desmentir afirmaciones de Enrique Antía sobre la situación económica de la IDM. En ambos casos, el exjerarca aseguró que la comuna recaudará en el segundo semestre del año lo suficiente para hacer frente a todas sus obligaciones. También dijo que el déficit comunal actual es más bajo que el que halló en 2005 y destacó que los créditos solicitados cubrirán todas las necesidades de la comuna hasta fin de año.

Pero Luis Eduardo Pereira aseguró que la pasada administración dejó US$ 4.027.731 depositados en el Banco República y obligaciones, es decir, cheques emitidos a favor de proveedores por US$ 14.521.346.

“Como bien dijo el intendente Antía, empezamos como en la conga. Menos diez. Menos diez millones de dólares. Nos dejaron un descubierto de US$ 10.493.675. Esta es la verdad. Lo otro que puedan decir los que se fueron es verso. Puro verso, matizado por alguna que otra mentira. Si alguien tiene alguna duda que venga a mi oficina que le muestro los números”, enfatizó Pereira. “Pero esto no es nada. Nos dejaron otros US$ 90 millones de dólares para pagar hasta fin de año”, añadió.

El jerarca describió la situación económica de la Intendencia como “desordenada, confusa y con muchas cosas por aclarar, las que, en este caso, serán investigadas por la auditoría externa que empezará a trabajar en breve”.

El funcionario advirtió, además, que hasta fin de año la intendencia deberá pagar US$ 34.906.926 a sus funcionarios, US$ 24.888.889 en gastos de funcionamiento, otros US$ 28.081.904 en licitaciones públicas y otras obras actualmente en proceso.

La Junta Departamental de Maldonado demandará otros US$ 2.000.000. Por otro lado existen US$ 349.889 en facturas pendientes de cobro y US$ 4.200.000 al BROU por la obra del Centro de Convenciones de Punta del Este. “Todo suma US$ 105.921.000, dinero que no existe, que no está y que hay que pagar a fin de año”, afirmó.

Las previsiones

Pereira explicó que los ingresos previstos para el segundo semestre del año son unos US$ 31.042.667. “Tenemos una previsión de ingresos del gobierno central de US$ 18.564.889, e ingresos de origen departamental por US$ 18.777.778”, precisó.

El funcionario explicó que a partir de estos números la deuda neta del presente ejercicio alcanza a los US$ 74.878.556, pero si se incluyen las previsiones por los juicios pendientes, el total alcanza a los US$ 89.378.556. “Hay dos sentencias con fallo firme que demandarán varios millones de dólares”, agregó.

Pereira indicó que la Intendencia tiene varias letras de tesorería depositadas en el Citibank y en el Banco República. Las dos letras colocadas en el Citibank vencen el 20 de agosto próximo y equivalen a $ 36.000.000. Hay cuatro letras colocadas en el BROU. Tres vencen el 14 de septiembre y la restante el 5 de octubre. En total representan $ 95.500.000. Es un total de $ 131.700.000. “Hay que precisar que esta suma no la podemos afectar al gasto corriente de la Intendencia. Es dinero que debe ser destinado al plan de viviendas en ejecución. No es dinero disponible. No se puede tocar, salvo para lo que fue destinado”, indicó.

Déficit creció 67% en un año

El déficit acumulado de la Intendencia, medido en pesos corrientes al pasado 31 de diciembre, creció 66.8% en un año, pasando de $ 582.911.271 en 2013 a los $ 972.196.445 en 2014. El resultado del ejercicio 2013 había sido negativo en $ 68.480.103, y el del año pasado lo fue en $ 389.285.174.

La administración compartida del exintendente Óscar de los Santos y de Susana Hernández, gastó más de US$ 16 millones que lo recaudado durante 2014.

Durante el año pasado, la comuna gastó $ 5.132 millones. De ese total, $ 1.799 millones fueron para retribuciones personales (35%). La administración departamental contaba al 31 de diciembre pasado con 2.916 funcionarios de los cuales 1.231 son presupuestados (350 mujeres y 881 hombres), 1.370 contratados (549 mujeres y 821 hombres), 315 zafrales y eventuales (71 mujeres y 244 hombres) y 122 pasantes y becarios (94 mujeres y 28 hombres).

Pereira: Plan de ahorro y recuperación de activos

Luis Eduardo Pereira aseguró que, pese a los problemas financieros que enfrenta, la administración tiene el equipo y las herramientas para salir adelante. “Tenemos un plan rector creíble y sustentable. Está fundado en rigurosos planes de ahorro, de recupero de activos, de convenciones de morosidad y de incentivos inmobiliarios. También para la industria de la construcción. Todos ellos comprobables por cualquier agente económico”, explicó. “Los inversores y agentes financieros necesitan confiar y visualizar con claridad cómo será nuestro comportamiento al enfrentar una situación tan delicada como la que estamos heredando. Los gobiernos pasan por distintas etapas. Esta que se va incurrió en exceso de optimismo, a veces cruzado con un seudoidealismo, y culminó con una gran dosis de escepticismo en la población respecto a los propios actores políticos que pretendieron mostrarse como los campeones de un ciclo virtuoso. Ahora estamos en una etapa de mostrar un singular realismo”, sentenció el director de Hacienda.

 

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