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La representante del INAU, María Elena Mizrahi, adelantó ayer que a lo largo del presente quinquenio, el instituto procurará hacer hincapié en una nueva estrategia y abordaje respecto a los niños víctimas de violencia doméstica. El objetivo es que los niños tengan una vida familiar sin violencia y procurar que, el traslado a un centro sea siempre la última opción. El desarraigo que esto supone no debe sumarse a tener que reconocer un abuso o maltrato, afirmó.

Mizrahi habló en el marco de un seminario sobre violencia doméstica, organizado por la ONG “Por la integración”. La funcionaria es coordinadora del Sistema Nacional de Protección a la Infancia y Adolescencia contra la Violencia (SIPIAV) e integrante del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU). Mizrahi, se refirió a un nuevo encare que definió el flamante directorio del instituto en lo que refiere a casos de maltrato y/o abuso de menores.

“El nuevo directorio se plantea una línea específica, dentro de los cinco ejes programáticos, que los niños vivan una vida familiar sin violencia. Esto implica plantear líneas de acción para que todos quienes trabajamos en la temática lo hagamos con una misma lógica”, explicó. Mizrahi destacó que existen varias áreas y acciones involucradas (hogares de tiempo completo, Centros CAIF, servicios en territorio, convenios con ONG).

“Lo que vemos cotidianamente es que muchos de los niños que ingresan a INAU o que tienen contacto con la institución tienen, además de otros derechos vulnerados, situaciones de violencia. Debemos abordarlas de forma integral, trabajando con la familia de esos niños y con la comunidad”, agregó.

Informe

En cuanto a las alternativas que se plantean para el niño que vive situaciones de violencia contra él o su madre, Mizrahi dijo que son los jueces quienes definen si debe dejar el hogar, o si debe pasar un tiempo alejado por la situación, en función de lo dispuesto en el Código de la Niñez. Lo que sí puede hacer un equipo de INAU en el territorio que visualiza la existencia de una situación de violencia extrema, es hacer un informe al juez para que este tome medidas de protección, explicó.

La especialista informó que en 2014 se trabajó, a nivel de todo el país, con 1.728 situaciones de violencia. Más del 28 % de los ingresos a tiempo completo en Montevideo (que son los que se pueden reportar), es decir niños que pasan a vivir un tiempo en dependencias de INAU, se deben a situaciones de violencia. “Es una cifra importante en sí misma y en la vida de los niños porque se entiende que los pequeños deben vivir en familias que los protejan, que les den afecto y pasar a vivir en una institución siempre tiene sus complejidades”, indicó Mizrahi. Además explicó que en muchos casos los niños cambian su declaración para que no los alejen de su entorno. “Vivir en una institución siempre tiene que ser el último recurso”, alegó.

Pruebas

En este contexto, la funcionaria dijo que entienden el accionar del Poder Judicial, dado que cuando el juez recibe una situación de violencia, por lo menos en los juzgados de urgencia, puede tener la presunción del delito (del abuso sexual porque es concretamente en este aspecto, y pasa a penal). El problema es que, por lo general, cuando se logra detectar un caso de abuso intrafamiliar, ya pasó un tiempo y las pruebas no siempre están disponibles. Esto deriva en que, si no se encuentra un adulto protector referente dentro de la familia (que contaría con el apoyo de INAU),  el juez opte por la protección de los niños y defina el ingreso de estos a una dependencia de INAU.

Mizrahi consideró que es muy complejo para un niño pasar a vivir en un centro y dejar su casa, su familia y sus pertenencias. A esto se suma la posibilidad de tener que revelar que ha estado siendo abusado por un familiar.

“Ante este escenario, se viene trabajando con el Poder Judicial para ver cómo incluir el tema penal en el sistema de respuesta que deben dar todos, teniendo en cuenta, además, las nuevas necesidades que se generan en las leyes y pensando en la posibilidad de una ley integral”, informó la página web de Presidencia.

SIPIAV: coordinar para proteger

María Elena Mizrahi recordó que el SIPIAV —creado en 2007— está integrado pro todas las instituciones del Estado vinculadas a la temática y las organizaciones no gubernamentales que tienen convenio con INAU. “A cada una de las instituciones le pedimos cosas diferentes. En el caso de la enseñanza tenemos un mapa de ruta para que los maestros puedan detectar y llamar a los equipos. No le vamos a pedir a un maestro que haga el trabajo que debe hacer un equipo de salud o de INAU. Integramos un sistema pero de acuerdo a la misión que cada institución tiene”, relató.

En lo que refiere a la educación, entiende fundamental su rol en el seguimiento para detectar si el problema persiste, sobre todo cuando se hacen arreglos familiares. “La institucionalidad (centro educativo, CAIF) de los niños y adolescentes, en este caso, es bien importante”, puntualizó.

En este sentido, hizo hincapié en el valor de la coordinación, para evitar superponer acciones sobre un mismo individuo y terminar estigmatizándolo. “Coordinar es una forma de proteger al menor”, agregó

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