santosdumont2santosdumont3santosdumont1La vida en el edificio Santos Dumont vuelva a su normalidad con el paso de las horas. Empero, en algunos casos los inquilinos que alquilaron por temporada fueron trasladados a un hotel de la península.
“Estamos tratando que los turistas que alquilaron apartamentos y fueron afectados por el incendio pasen lo mejor posible. Por esta razón asumimos la responsabilidad de llevarlos a nuestro costo a un hotel”, explicó el empresario Andrés Jafif, titular de la inmobiliaria Santos Dumont. El edificio presenta una gran cantidad de agua y restos esparcidos por varios sectores del mismo. También un fuerte olor a quemado que, en algunos casos, es insoportable. Hollín, restos del apartamento y el rastro de las tareas que llevaron adelante los efectivos de Bomberos. El Santos Dumont tiene alrededor de 256 unidades y en el momento del incendio se encontraba a pleno.

El incendio

El apartamento 706 del edificio Santos Dumont, que el viernes había sido ocupado por inquilinos que llegaron a pasar unos días de vacaciones ardió a consecuencia de un cortocircuito. Curiosamente, cuando los turistas llegaron a ocuparlo, el apartamento no estaba conectado al servicio de energía eléctrica. El suministro fue habilitado en las primeras horas del sábado; al rato una mucama ingresó al apartamento y levantó la llave térmica en la caja correspondiente. Hacia las dos de la tarde se advirtió la presencia de humo y luego, en cuestión de minutos, la vivienda fue devorada por las llamas. El fuego pudo haber destruido el complejo de apartamentos más grande de Punta del Este.

El olor a humo empezó a sentirse en todo el edificio. Desde lejos, miles de bañistas en la playa Brava comenzaron a notar una densa y negra columna de humo. Luego otras dos. El humo, muy tóxico, comenzó a trasladarse por los pasillos. En poco rato las sirenas de Bomberos y Policía comenzaron a sentirse por toda la península.

Las tres columnas de humo provocaron un caos en el tránsito y la atención de cientos de personas que concurrieron al lugar para observar el hecho.

En el interior del edificio hubo escenas de tensión y pánico. El complejo es habitado, en general, por personas mayores, propietarias desde hace décadas. Su evacuación fue casi imposible. Las personas con problemas para manejarse por sus propios medios que estaban en los pisos superiores quedaron en sus apartamentos acompañados de personal de Bomberos y de la Policía. Hacerlos bajar por escaleras empapadas y con humo en los espacios comunes habría provocado más problemas que los ya existentes en el edificio.

Fuera de servicio

Al dispararse la alarma los ascensores quedaron fuera de servicio. Muchas personas no escucharon los pedidos de los bomberos y del propio alcalde Martín Laventure, para dejar el apartamento. Por el contrario, unos cuántos querían entrar a sus domicilios.

La Dirección Nacional de Bomberos envío al lugar dos autobombas y un camión cisterna. Al poco rato, llegó el “Bronto”, la unidad capaz de luchar contra fuegos desatados hasta a 65 metros de altura.

Las tareas fueron supervisadas por el propio director nacional de Bomberos, inspector general Raúl Díaz, quien se presentó uniformado en el lugar del siniestro. Los bomberos, con equipo de respiración autónomo, ingresaron a la unidad afectada por el incendio. Con una línea de agua abastecida por una de sus unidades y con el suministro del propio edificio, comenzaron a combatir el fuego. Poco menos de una hora llevó a los efectivos evitar que el incendio se propagara al resto del edificio.

Díaz explicó que a primera vista el fuego no causó problemas en la estructura del complejo ni en las dos losas del apartamento.

Al caer la tarde, Bomberos firmó el acta de entrega del edificio al administrador del complejo. Poco a poco los ocupantes pudieron regresar a sus apartamentos. La energía eléctrica no fue restablecida en los pisos sexto y séptimo.  Personal técnico de Bomberos se encuentra efectuando el informe correspondiente y no se descarta que en las próximas horas notifique sus resultados a la justicia penal de feria.

Un funcionario de UTE colaboró con los efectivos de Bomberos para establecer si alguien se había “colgado” del suministro de energía eléctrica con una precaria conexión.

Con un swap de oro

El Santos Dumont es el edificio más grande de Punta del Este. Cuenta con 256 apartamentos y una amplia galería que da a la avenida Gorlero y a las calles 24 y 30. Su historia lo vincula con la dictadura del general Marcos Pérez Giménez que gobernó Venezuela hasta fines de los años cincuenta. El capital para su construcción fue aportado por el general Luis Llovera Páez, ministro del interior del dictador Pérez Jiménez. Una vez caído el régimen dictatorial, Llovera Páez llegó Punta del Este con sus dos hijos. No solo construyó el Santos Dumont. También fundó el banco Transatlántico, quebrado en la corrida bancaria de 1965.

El edificio más grande de Punta del Este fue construido de una forma particular. “Fuimos al aeropuerto El Jagüel para recibir los muebles de la casa de Llovera Páez. Nos dijeron que a las seis de la tarde iba a llegar un avión con cosas del general Llovera Páez. Fuimos en un camión a buscarlas.  Cuando la avioneta aterrizó con las ruedas en el pasto traía un cargamento de oro. Ese oro fue depositado en el Banco República de Punta del Este en garantía por cinco años de la obra del Santos Dumont. Ahí se hizo el primer swap del Uruguay. Lo genial de esto es que vendimos el Santos Dumont en sesenta cuotas. Al final se vendió al contado. Una fortuna. Hicieron seis veces el dinero que pidieron. Encima se llevaron el oro”, recordó Ángel Carbonaro.

El lugar

El departamento afectado tiene un dormitorio para dos personas y un sofá cama doble con frazadas. Según sus propietarios tiene “definidos el baño y cocina”·. Una puerta corrediza separa el living del comedor. Por enero pedían 2.400 dólares para alquilarlo.

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