PATRULLAS

La Policía de la seccional tercera de Pan de Azúcar tiene en sus manos la investigación de un hecho de aspecto algo confuso que tuvo lugar en horas de la noche del pasado sábado 24. Según el parte policial correspondiente, todo comenzó cuando la comisaría fue alertada sobre un disturbio entre varios hombres que se registró en el cruce de las calles Sagitario y Capricornio.

Una dotación concurrió al lugar y detuvo a tres individuos: uno de 39 años y otro de 19 y a un adolescente de 17. A uno de ellos se le incautó una sevillana de 10 centímetros de hoja. Poco después, los dos mayores fueron alojados en la comisaría y el adolescente fue trasladado a dependencias de INAU hasta que se ubicara a un mayor responsable. Más tarde, todos ellos recuperaron su libertad.

El tiempo pasó y a las dos de la tarde del otro día el Centro de Comando Unificado fue alertado sobre un posible secuestro que había tenido lugar en la calle Lucero esquina Capricornio de Pueblo Gerona, en Pan de Azúcar.

La policía concurrió al lugar y entrevistó a una mujer que informó que momentos antes un sujeto en un automóvil color gris había secuestrado a su novio de 30 años de edad. El hecho era un tanto extraño, pero la Policía hizo sus indagaciones y poco después detuvo a un sujeto de 20 años de edad que podría aportar información para esclarecer lo sucedido.

Horas más tarde ocurriría otro acontecimiento sorprendente. A las nueve de la noche se recibió nueva información sobre el adolescente de 17 años que había estaba involucrado en el desorden del día anterior. También había sido secuestrado por el conductor del automóvil color gris.

Liberados

La Policía logró establecer más tarde que todo podía estar relacionado con un hurto perpetrado en una finca del poblado del Km 110, propiedad del supuesto secuestrador. De esa casa había sido sustraído un televisor y los sujetos secuestrados podían haber sido los responsables del hecho.

Así es que los efectivos siguieron trabajando en el caso y hacia la hora 1, cuando se dirigían al domicilio de los secuestrados los vieron en la vía pública. Habían sido liberados allí por el secuestrador, dijeron.

El uruguayo de 30 años debió ser conducido a un centro médico ya que presentaba heridas en el glúteo izquierdo provocadas por un arma blanca, mientras que el adolescente se encontraba ileso.

Los hechos continuarán siendo investigados por los Investigadores del Distrito IV, por disposición del Magistrado de 10mo turno.

Contenido publicitario