A cincuenta años de “la infidencia” que permitió que el domingo 28 de abril el diario BP Color anticipara la devaluación del dólar de 200 a 250 pesos, ocurrida el lunes 29 de abril, Raúl Ronzoni publicó una rigurosa investigación que desveló los entretelones del episodio y, entre otras cosas, descubrió la identidad de quien filtró aquella noticia.
El año 1968 fue un momento bisagra en la historia uruguaya. Gobernaba entonces Jorge Pacheco Areco, un presidente con tendencias autoritarias y poca capacidad política que asumió su cargo en diciembre del año anterior, luego de la muerte del electo general Óscar Diego Gestido. La inflación se disparó hasta alcanzar a 135% al cabo de un año, por lo que la efervescencia social fogoneada por la izquierda con una clara radicalización estudiantil y permanente resistencia sindical, además de los continuos cambios ministeriales, la desbordante insurgencia de los tupamaros y la incapacidad del deteriorado sistema político para encauzar al país sumergido en una profunda crisis, creó un cóctel explosivo.
En ese contexto la filtración de la devaluación fue una explosión psicológica y política de gran importancia. Es más, Jorge Batlle vivió décadas con el estigma político de haber sido el presunto infidente. En su momento, el Senado creó una comisión parlamentaria, integrada por políticos de primera línea, para estudiar el asunto. Luego, una posterior investigación de la Justicia tampoco pudo esclarecer el hecho ni encontrar al responsable. Tampoco lo hicieron los tupamaros, autoproclamados jueces del país, cuando secuestraron al juez de la causa ni los militares cuando, años después, apresaron ilegalmente al dirigente quincista.
Alberto Astesiano, el reportero a quien le adelantaron la información de la devaluación, provocó, además, la primera decisión judicial en Uruguay que estableció el derecho de cada periodista a reservar la identidad de sus fuentes informativas. Casualmente, Astesiano estuvo entre los pioneros de Telenoche 4 que en estos días cumplió su cincuentenario.

El autor
A mediados de los años sesenta, el periodista Raúl Ronzoni abandonó sus estudios en la Facultad de Derecho para dedicarse de lleno al periodismo y a estudiar inglés, francés e italiano en sus ratos libres. Comenzó como colaborador de deportes en Época y luego pasó, entre otros medios, por Hechos, Ahora, Sur, El Debate y El Día. En 1991 se incorporó a Búsqueda, donde se dedicó al periodismo judicial, una temática sobre la que actualmente escribe una columna semanal.
Fue corresponsal de la agencia de noticias Inter Press Service, de los diarios Clarín y Folha de São Paulo, y de la revista Mercosur. Estuvo en la producción de programas de televisión en Canal 5, Canal 10 y VTV, y fue seducido por el mundo de la radio a partir de En Perspectiva, en su etapa en Emisora del Palacio. Realizó coberturas periodísticas en diversos países de América Latina, Europa y Asia. Varios de sus artículos han sido citados por autores como John Dinges, Alejandro Michelena, Jorge Gamarra, Andrés Oppenheimer y Jaime Yaffé. En 2008 compiló el libro Reforma al sistema penal y carcelario en Uruguay (cadal) y en 2009 publicó junto con Mauricio Rodríguez el libro de entrevistas Viejos son los trapos (Saga ediciones). Con Editorial Fin de Siglo ha publicado Criminales (2011), Asesinos & Cía. (2012), ¡Vidas bien vividas! (2012, con Mauricio Rodríguez),Mercedes Pinto. Indómita y seductora. Una guerrera con Batlle, Brum y la masonería (2013), Las caras del mal (2014), Anchorena. La leyenda del patricio aventurero (2015) y FIFA La trama secreta de la mafia (2016). Desde 2008 reside alternativamente en Valencia (España) y Montevideo.

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