José Ignacio: Costantini y vecinos de la calle “Los Picaflores” “se arrogan potestades propias de los poderes públicos”

Para Andreina Caraballo, propietaria de la calle “Las Gaviotas”, lo justo es que las molestias derivadas de la obra se repartan entre los vecinos de ambas calles

El acuerdo privado establece que el tránsito pesado que generará la obra utilice la calle “Las Gaviotas” y no “Los Picaflores”

La empresaria Andreína Caraballo, propietaria de dos padrones ubicados sobre la calle “Las Gaviotas” de José Ignacio asegura verse afectada por la obra de Eduardo Costantini y propuso dejar sin efecto el acuerdo privado al que llegaron éste y otros propietarios del lugar, para canalizar el tránsito de camiones por una calle que hoy se encuentra fuera del espacio público.
Caraballo recordó que la obra va a durar 51 semanas, y que serán removidos del lugar 2700 metros cúbicos de tierra, arena y rocas lo cual ya nos lleva a pensar en 500 pasadas de camión atravesando al pueblo de punta a punta, más todo lo demás que estas grandes obras conllevan.
El planteo de Caraballo fue presentado por escrito durante la audiencia pública celebrada el pasado viernes en pueblo Garzón donde fue expuesto el proyecto de construcción de la nueva casa de Costantini en el padrón 27 de José Ignacio.
Caraballo se refirió al acuerdo alcanzado entre Costantini y otros vecinos del lugar para canalizar el tránsito pesado que generará la construcción de la citada obra por la calle “Las Gaviotas” y no por la calle “Los Picaflores”.
La empresaria entiende que ese acuerdo evita que el tránsito de obreros, equipos y materiales circule por la calle “Los Picaflores”, cuyo trazado hoy día es ocupado por esos vecinos que acordaron con Costantini.

Expresa oposición
“Dejo expresa constancia en esta instancia y haciendo reserva de todos las acciones legales aplicables que me opongo expresamente a la cláusula d) del Acuerdo Privado entre el titular del Padrón 27 y los titulares de los Padrones que firmaron este acuerdo, localizados en Los Picaflores y Los Teros, en cuanto en forma privada y arrogándose potestades propias de los poderes públicos locales acordaron que el acceso y egreso en la etapa de obra será en forma “excluyente” por la calle Las Gaviotas, en lo que considero un daño contra mi derecho al uso y goce pacifico de mi propiedad”, asegura la empresaria en el documento presentado en la citada audiencia. Caraballo citó de forma textual el contenido de una cláusula del referido acuerdo: “El acceso a la vivienda principal y secundaria, tanto en etapa de construcción como de operación será exclusivamente por calle Las Gaviotas”. Por esta razón Caraballo aseguró: “En tal sentido, como vecina de Sáiz Martínez y Las Gaviotas, no puedo estar más en desacuerdo con tal cláusula por los siguientes motivos: Implica, inexplicablemente, derivar todo el movimiento de camiones, grúas, camionetas y vehículos de apoyo por el camino más lejano y más débil, la calle Las Gaviotas, alargando como mínimo, en más de 200 metros de ida y otros más de 200 metros de vuelta -casi 1/2 km más por viaje- la circulación de camiones y otros vehículos de apoyo en relación a lo que sería su lógico movimiento por la calle los Picaflores”.

Actividad de riesgo
Caraballo continuó: “Serán necesarios miles de viajes para realizar una obra que, por su metraje anunciado, tendrá una construcción de más de un año. La bajada de camiones y otro equipamiento utilitario, por Sáiz Martínez hacia Las Gaviotas para luego girar a la derecha hacia la obra es una actividad de riesgo por la pendiente de la calle en bajante y por la debilidad de la calle de acceso”. Agregó: “El espacio de maniobra y la debilidad del suelo en Las Gaviotas entre Sáiz Martínez y Los Picaflores, ya hoy implica dificultades reales para el movimiento vecinal normal, destinarlo ahora como una zona de maniobras y estacionamiento de camiones y grúas, es imposible de aceptar ya que destruye la calidad de vida de los vecinos, atenta contra el concepto de borde costero sustentable. En suma, la solución acordada para direccionar el tránsito vehicular durante la construcción en el padrón 27 por Las Gaviotas es una pésima solución y una desconsideración absoluta hacia los propietarios de los padrones de Las Gaviotas entre Saiz Martínez y el Padrón 27”. “Esta oposición puede alcanzar también en forma total o parcial al resto del articulado del referido Acuerdo Privado en cuanto también represente una afectación al sensible medio ambiente costero de José Ignacio en donde se localiza el proyecto que hoy se somete a la consideración pública”; añadió.

Propuesta
La empresaria propuso la prolongación parcial del tramo ya existente de la calle Los Picaflores entre Los Teros y Las Gaviotas para llegar por esa vía al Padrón 27 y permitir el acceso y egreso de camiones y maquinaria pesada, todo ello a cargo del propietario, en función del art. 40 de la ley 18308, es decir, la norma que regula el ordenamiento territorial. Caraballo indicó “se debe hacer notar que parte de la calle Los Picaflores desde los Teros hacia el mar, a la altura de los padrones pareciera tener un cierre ocupado por privados en los padrones 26 y 28, en todo caso la prolongación que propongo para alcanzar el padrón 27 deberá eliminar esos obstáculos”. “Destinar la calle Las Gaviotas para el acceso y egreso de vehículos ligeros e individuales vinculados con contratistas y/u obreros afectados a la obra en el Padrón 27. Se debe hacer notar que el Padrón 27 tiene frente por dos calles, Los Picaflores y Las Gaviotas. En el caso de Los Picaflores desde Los Teros hacia Las Gaviotas la misma se encuentra inconclusa y la propuesta es ejecutar una prolongación parcial sobrepasando al Padrón 26 hasta alcanzar el Padrón 27. La idea es la equidad, lo justo es que esas molestias se repartan entre los vecinos de Los Picaflores y de Las Gaviotas”; dijo.