Juicio Vaz Fascioli: para la defensa de Lulukhy la teoría del caso de la fiscalía fue destrozada

El conocido penalista Víctor Della Valle asumió tiempo atrás como defensor de Moraes Mele mientras que su socio, el penalista Alejandro Balbi, hizo lo propio con Leticia Giachino

El abogado Víctor Della Valle, asesor legal de Lulukhy Moraes Mele –acusada de haber organizado una banda para asesinar a su ex esposo- dijo a Correo de Punta del Este que la teoría del caso llevada adelante por la fiscalía se cayó a pedazos con el testimonio de testigos y de peritajes. “No quise salir a dar notas porque quería esperar a que la mayoría de los testigos brindaran su testimonio. Se trata de aquellos testigos que considero son importantes para la causa. No quise salir a la prensa hasta que esa gente no declarara porque no está en mi espíritu influenciar para nada. Más allá de todo esto, el caso ha tenido una vuelta de tuerca muy importante”, enfatizó Della Valle.
El conocido penalista asumió tiempo atrás como defensor de Moraes Mele mientras que su socio, el penalista Alejandro Balbi, hizo lo propio con Leticia Giachino la “socia de la vida” de Moraes Mele.
“En un hecho muy importante, dos escribanos públicos de Maldonado que actuaron en las compraventas y en el reparto de bienes de la pareja, que declararon con los protocolos y documentos a la vista que toda la separación y liquidación de bienes entre Vaz y mi clienta fue hecha de común acuerdo. Que el divorcio también fue concretado ante prestigiosos abogados de Maldonado”, enfatizó Della Valle. “Esto ha destrozado el móvil que declaró la Fiscalía”, afirmó el penalista.
“También se habló que algún dinero era producto de la prostitución. Si, prostitución que era fomentada y dirigida por el fallecido. Yo no quiero hablar mal del muerto, pero es la realidad”; agregó. Della Valle recordó que Leticia Giachino había conseguido un “novio” argentino que fue jefe de gabinete del entonces presidente Menem. “Lo voy a nombrar porque fue mencionado en el juicio y salió en la prensa, el señor Jorge Rodríguez que le pagó la construcción de la mansión donde gastó entre 200 mil y 300 mil dólares según dijeron los propios escribanos”, precisó Della Valle. “Cuando vendió la casa el dinero era de Leticia Giachino, el dinero era de Leticia. Parte de ese dinero, dos automóviles y otros bienes fueron puestos a nombre del matrimonio. Cuando se separaron, a Vaz se le dio una parte de dinero, una parte en un apartamento y una parte en un auto. El fallecido firmó de conformidad y que así lo manifestó al abogado que llevó adelante su divorcio de común acuerdo con Lulukhy”, explicó. “Nunca hubo una reclamación, pero claro, como él estaba acostumbrado a vivir sin trabajar porque además como docente tuvo varios sumarios por faltar. Hasta el punto que tenía un médico amigo que le certificaba las faltas”, expresó.

Sin móvil económico
Della Valle, por estas razones, dijo que la teoría del caso de la fiscalía fue “destrozada” por quedar claro que en ningún momento hubo un móvil económico. “Era un profesor que ganaba muy poco. Si no era un proxeneta, era un rufián que vivía a costilla de las mujeres. Ellos se casaron en 1997 y se separaron en el 2005 pero él continuó viviendo en la casa. Y viajó con los gastos pagos junto a Lulukhy y su nueva pareja. Esto pasó hasta el 2016 cuando se fue definitivamente de la casa”, dijo. “Estuvo ahí viviendo diez años ahí y viajaba a todos lados con Lulukhy y su nueva pareja. Fue dos veces a Estados Unidos con Lulukhy y su nueva pareja. Me cuesta hablar del fallecido, pero era un mantenido”, añadió.
En la víspera brindaron su testimonio Florencia Váz Moraes, hija de la pareja y otros testigos, algunos de entidad reservada y otros no como el caso de la vendedora de los teléfonos adquiridos por Giachino. “No hay plena prueba para condenar a mi clienta, ni a la señora Leticia Giachino”; precisó Della Valle quien recordó que la Fiscalía le pidió veinte años de penitenciaría por comprar unos celulares. “Cuando reclamamos le bajaron la pena a diez años”, afirmó.

Foto: archivo

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