La DGI pretende multar a Rodrigo Blás con U$S 2: por un caso de defraudación tributaria

 

La DGI dictó días atrás una resolución por la que pretende aplicar al operador inmobiliario Rodrigo Blás una multa de casi 2 millones de dólares por un caso de defraudación tributaria que había sido denunciado hace ya cuatro años. Otras personas involucradas en el caso, uno de ellos también edil nacionalista, también recibirían sanciones, mientras el caso continúa a estudio de la justicia.
Según informó el semanario Brecha el pasado viernes, Blás, que hasta el mes pasado presidió la Junta Departamental, fue acusado de utiliza su inmobiliaria (Blás Propiedades) para evadir parte de los impuestos correspondientes a la venta de terrenos del fraccionamiento Valle di Saronno, propiedad de la empresa Javipark SA. La resolución firmada el 6 de julio por el director de Rentas, Joaquín Serra, afirma que Blás es “responsable solidaria e ilimitadamente por el Irae e impuesto al patrimonio, por su actuar doloso en el ejercicio de su función; y personalmente por las acciones de mora, contravención y defraudación” por un total de 57.556.444 pesos (1,9 millones de dólares). En este caso la multa por defraudación equivale a cuatro veces el monto de los tributos defraudados.

Recurriendo

Mientras tanto, la abogada del edil, Susana Sotto, aseguró que JaviPark SA hizo el pago de todos los impuestos y el acto administrativo ya fue recurrido por todas las partes para revocar la multa.
Además dijo que la “inmobiliaria Blas si bien fue fiscalizada por la DGI, fue desligada por la propia administración de la investigación. Actualmente tampoco podemos afirmar que mi cliente le deba a la DGI. La DGI acaba de dictar una resolución donde pretende imputarle una multa a mi cliente. Esa resolución fue recurrida por todas las personas a las que se le sigue el procedimiento administrativo. En este procedimiento llama la atención que la sociedad dueña de los terrenos pretendió pagar más de una vez lo que reclamaba la DGI, y ello no le fue aceptado por la propia adminsitración, hasta que la sociedad optó por hacerlo igualmente. Esa multa que se pretende aplicar se dicta en un procedimiento administrativo plagado de irregularidades, donde se han avasallado los derechos y las garantías que debe regir en un debido proceso, todo esto ha sido puesto de manifiesto ante la DGI”. “Estamos muy lejos de lo que pretende la DGI, falta mucho camino aún”.

Participando
Según la nota publicada por el semanario Brecha, por este caso también será multado el empresario argentino Oscar Andorno, quien figura como responsable de Javipark SA. Blás admitió públicamente ser su apoderado. La DGI estimó que tres escribanos que trabajaban para Blás –José Luis Robatto, miembro de la Junta Anticorrupción durante el gobierno de Jorge Batlle, y dos funcionarias municipales– tuvieron una “participación indispensable en el acto fraudulento”. Por ello tendrán que pagar multas de 7.337.964 pesos, 24.736.123 pesos y 5.131.896 pesos, respectivamente. Si bien los profesionales alegaron que no están vinculados a Javipark SA y que por eso no se les puede imputar defraudación, la Dgi fundamentó que “faltaron a su deber de depositarios de la fe pública y falsificaron ideológicamente un documento público, lo cual es de trascendencia para que se concretara el engaño”.
La DGI también estimó que la participación de Darwin Correa -edil nacionalista- a cargo de la sucursal fernandina de Blás Propiedades, fue “indispensable” para cometer la maniobra fraudulenta. Una imputación similar se aplicó a la esposa de Blás. Ambos fueron sancionados con 14.389.110 pesos de multa.

Confiado
Consultado sobre este tema Rodrigo Blas dijo estar tranquilo “que el final de este camino se va a demostrar que tenemos la razón. El tiempo pondrá las cosas en su lugar. Recién ahora empieza el proceso donde uno puede defenderse hasta ahora la DGI hizo y deshizo como quiso durante 4 años, ahora deberá demostrar lo que dice. Señaló además que solicitó a la presidenta del Partido Nacional que someta su caso a la Comisión de Ética de la agrupación.