El secretario general de Arpel, Jorge Ciaccarelli, explicó que el actual nivel de precios del crudo impacta de forma negativa en el corto plazo pero que, de ninguna manera, afectará a las inversiones en el mediano y largo plazo.

-¿Cómo está impactando el precio del crudo en la industria del continente?

-Evidentemente tiene un impacto en la región. Creemos que son ciclos que se producen en el nivel de precios de los hidrocarburos que, en el corto plazo, pueden tener generar alguna inquietud, algún movimiento, pero las inversiones en hidrocarburos son de más de treinta años. Por lo tanto, las inversiones de mediano y largo plazo no se verán afectadas. Momentáneamente, siempre tienen un impacto porque hay una caída de precios bastante importante. En el mediano y largo plazos las políticas de las empresas y de los países, más tratándose de energía, se mantienen.

 

-¿Dónde afecta más el nivel de precios? ¿En la exploración, la perforación?

-No necesariamente en la parte de exploración, porque lo que se hace en este ámbito es exploración sísmica. Eso no significa un gran desembolso, grandes inversiones. Probablemente se difiera de algunos países de desarrollo. Esto es cuando hablamos de que hay que generar una determinada infraestructura, una perforación. Esto puede ocurrir si especulamos con un nivel de precios un poco más elevado que el actual.

 

-¿Qué pasó? ¿No se previó lo que podía ocurrir con el fracking en los Estados Unidos?

– Creo que hay una dinámica en el mundo en el tema de la energía. La irrupción del shale oil y el shale gas fue bastante rápida. Hubo una gran habilidad en las empresas medianas y chicas de los Estados Unidos que han optimizado los procedimientos para la extracción de hidrocarburos en yacimientos no convencionales de una manera extraordinariamente rápida.

-¿Les sorprendió Estados Unidos?

-En mi caso, que viví una experiencia personal en Canadá, fue una sorpresa. No ahora porque paulatinamente todos los años, los Estados Unidos estaba incorporando más barriles diarios de producción debido al desarrollo de esta tecnología. Hay que ver que el mundo no es tan simple; porque aparezca un millón de barriles más por día tampoco puede significar una caída tan abrupta. Hay que relacionar otros factores como esos países que estaban en conflicto y que ahora regresaron al mercado.

-Aseguran que el acuerdo Estados Unidos más cinco con Irán volcará un millón de barriles más al mercado por día.

-Son 350 mil barriles diarios. Pero hay que tomar en cuenta que hay entre 40 y 50 millones de barriles almacenados. Cuando se conjugan esos factores al final el efecto es el que estamos viendo. Sin embargo, no es una regla de tres simple. Es más complejo. Este mundo en materia de energía sigue desarrollándose, sigue creciendo, sigue convirtiéndose mas global. A lo mejor hace veinte años era más fácil corregir.

-¿Qué sucederá cuando Estados Unidos comience a exportar gas y petróleo shale? ¿Tiene un piso el precio del crudo?

-Me parece que sí. Son opiniones muy personales. Mi impresión es que los precios van a ir recuperando de forma paulatina. Uno ve una curva que es una línea recta del crecimiento del consumo de energía. Al mismo ve la fluctuación de los precios. Por lo tanto, no es un mercado que se rija estrictamente por las reglas de oferta y demanda.

-¿Cuál es el precio de equilibrio del crudo para las empresas del continente? Hace pocos días el ingeniero Alejandro Bulgheroni dijo que ve en el horizonte un precio de equilibrio de 70 dólares el barril.

-En los márgenes de rentabilidad habituales. Descartemos zonas muy alejadas, yacimientos no convencionales que implican inversiones importantes en tecnología y desarrollo o de explotación. Si el crudo se estabiliza entre los 50 y los 70 dólares, como lo vimos hoy, originará una rentabilidad más o menos adecuada para las compañías petroleras de la región.

-¿Cuál es el margen de rentabilidad de las empresas del continente?

-Esto depende muchísimo de la inversión. La industria petrolera continuamente está innovando. Por lo tanto cuando un yacimiento esta declinando hay que salir a buscar cómo recuperar lo que quedó abajo, lo que implica inversión y desarrollo, o salir a buscar en la frontera otro yacimiento que reemplace al anterior. Todo esto es muy dinámica.

-Hoy (ayer) en la conferencia se habló del momento de crisis que afecta a la región. ¿Está en crisis la industria petrolera del continente?

-No debe cundir el pánico. Es una situación coyuntural de bajos precios que origina un reacomodamiento. La reacción que hemos visto en las empresas es crisis, si hubiera, y oportunidad. ¿Oportunidad? La de ser más eficiente. De bajar los costos. Hay siempre oportunidades de mejorar la operación. Está lo que hizo Uruguay en lo que es sísmica multicliente. Ahora se habla de perforación multicliente de manera que se diluyan los gastos de movilización y desmovilización de taladros, por ejemplo. Es una industria muy creativa.

-El consumidor no entiende como el petróleo pasa de 120 dólares a 50 y luego, cuando va a echar nafta, se encuentra con precios similares. ¿Cómo impacta la renta fiscal?

-Hay un factor impositivo en toda la región que impide, de alguna manera, ese traslado que espera el consumidor. Ese colchón fiscal también impide que cuando el crudo sube mucho el precio se traslade de forma igual al surtidor. Cuando los precios bajan también hay una renta fiscal que debe ser aprovechada. Es como si fuera un fideicomiso.

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