La Intendencia estudia hacer peatonal a la calle 27; ya se están desarmando los decks en la Península

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La directora de Urbanismo de la Intendencia de Maldonado, Soledad Laguarda, dijo ayer en diálogo con FM Gente que se está estudiando la posibilidad de que la calle 27 de la península pueda ser transformada en una vía peatonal o semipeatonal durante el verano, por lo menos por varias horas al día. La jerarca explicó que siete tarimas fueron retiradas por otros tantos comercios, mientras hay establecimientos que ya las están desarmando. Si para la semana próxima se encuentra todavía alguna plataforma será desmontada por personal municipal.

“El tema de los decks es una preocupación del Municipio de Punta del Este y de las direcciones de Planeamiento y de Urbanismo, y en general de la Intendencia -y de la Dirección Tránsito, incluso-, en cuanto al estado en que están las tarimas de madera con sus barandas”, dijo Laguarda. “Particularmente, estamos hablando de los decks que usa la gastronomía y nos hemos concentrado en el área de la península”, explicó.
La jerarca recordó que las tarimas fueron colocadas partir del año 2007 merced a “una reglamentación de la Intendencia que comienza a permitir el avance con mesas y sillas en la calle, o en las veredas. La construcción de las tarimas por parte de los gastronómicos está regulada y debían ser retiradas en los inviernos”, indicó.

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“Hoy, 10 años después, llegamos a la conclusión que no ha sido una experiencia buena en cuanto a temas de higiene. Las tarimas no se levantan y por debajo de ella tenemos roedores y cualquier tipo de animales, comida que va cayendo, etc. También tenemos el estado de mantenimiento, los problemas que generan en el tránsito. Y hay ciertos abusos por parte de los comerciantes, en cuanto a que se han techado las tarimas y las veredas, dificultando el paso de los peatones”, señaló.
Es por eso que “la Intendencia ha decidido solicitar que se levanten los decks. Permanecerán los que están en la rambla costanera, que son anteriores a esta resolución, porque están desde la época en que se construyeron las pasarelas, en los años 90”, agregó.
“A partir de esta decisión hemos tenido una serie de reuniones con los comerciantes. Hemos tenido reuniones generales y por grupos. Hay casos particulares como en la calle 27, donde en 60 metros se concentran 12 gastronómicos diferentes. Ellos están reclamando una solución y estamos analizando la posibilidad de una peatonalización en parte del día, durante la temporada. Que en algunas horas sea peatonal o semi-peatonal. Pero es un caso muy particular por la concentración de gastronómicos que hay ahí. Lo mismo que los que están en el puerto, que nos vamos a reunir el jueves con la gente que está atrás del edificio de Yacht Club. Les vamos a pedir que levanten y que quede alguna circulación vehicular durante el invierno y en verano veremos cómo lo solucionamos”, señaló. “Pero lo que nos preocupa es Punta del Este y su imagen”, destacó.

“Lo que estamos analizando es cómo se van a instalar con mesas y sillas. Queremos que retiren las maderas y las barandas. Y en cada caso particular, si las veredas lo permiten, analizaremos la posibilidad de poner sillas. Tengo una selección de imágenes. A los que dicen que Punta del Este está fea, les digo que presten atención al estado de las maderas y las barandas de los decks. Hay algunos en buen estado, pero son el 20% del total”, aseguró.

No más “potreros”
La arquitecta añadió que la comuna está dispuesta “a analizar con cada uno de los comercios, que es lo que estamos haciendo, cuál es la posibilidad de poner mesas y sillas. Pero no ya las barandas y las maderas. No hay que perder de vista que los gastronómicos ya tienen las mamparas en su beneficio. Lo que cualquier persona tiene que tener liberado al uso público, que es el retiro frontal, los gastronómicos ya lo tienen ocupado con las mamparas gastronómicas. Hemos perdido un poco de conciencia de que esa es una ventaja respecto a los demás”, estimó.
Por otra parte, la directora consideró que se va a permitir la instalación de mesas y sillas donde hay veredas anchas. “Lo que no queremos más son las barandas de madera y las estructuras; los ‘potreros’, como dijo algún colega. Ya hay siete que los retiraron esta semana. Hay otros que van a empezar a desarmar esta semana. La semana que viene vamos a hacer un recorrido y lo que no ha sido retirado podremos retirarlo con personal municipal y después se le cobra al propietario con la Contribución Inmobiliaria”, concluyó.