“Esta película ya la vi”, dijo el edil nacionalista Darwin Correa en el curso de la discusión. Acto seguido enumeró las obras de construcción con excepciones que la bancada frenteamplista no había apoyado en los últimos años, muchas de ellas entre 2000 y 2005. Esta vez lo que se debatía era viabilidad de levantar un “edificio” sobre el arroyo Maldonado, en la costa de El Tesoro, junto al edificio Delamar, pero con una particularidad: en ese mismo lugar el intendente Antía había autorizado otra construcción, un condo-hotel, pero la oposición de los vecinos y un recurso presentado ante el Parlamento lograron la anulación el per-miso. El propietario anunció en marzo pasado que apelaría esa decisión, pero es obvio que no tuvo suerte, por lo que presentó otra propuesta.
La nueva construcción fue pensada para el mismo lugar. Según la oposición, la costa pasaría a quedar prácticamente “privatizada”. Finalmente, durante un largo debate que, efectivamente, se parecía a una película repetida, los ediles blancos defendieron la obra porque generaría puestos de trabajo -con un dra-mático pedazo “de falda en la parrilla del obrero”- mientras ediles colorados y parte de los frentistas acu-saron a la IDM de insistir con algo que ya fue declarado ilegal. Al término de la discusión la viabilidad fue aprobada por 24 votos en 31. Los dos ediles colorados se pronunciaron en contra y el Frente Am-plio votó dividido. Algo parecido había ocurrido al aprobar el fracasado condo-hotel.

“Pobres argumentos”
El edil frenteamplista Joaquín Garlo fue el primero en hablar para oponerse al emprendimiento. Además de recordar que el tema no es nuevo y tildar al existente edificio Delamar como un “mamarracho” que altera el paisaje del arroyo, recordó que el nuevo proyecto también solicita excepciones y que se trata de “los mismos representantes del grupo económico”. Además, dijo que el gobierno comunal maneja “los mismos pobres argumentos de siempre” y que ignora absolutamente las normativas de Ordenamiento Territorial. Con 60 excepciones aprobadas, “la aguja de la industria de la construcción no ha variado en Maldonado”, agregó, y sin embargo se sigue atentando contra las bellezas del paisaje, la escasa riqueza “finita” que va quedando.
“Lo único nuevo es que, en vez de un hotel, se va a hacer un condominio, un edificio que implica más me-tros cuadrados de excepción”, indicó. “El único que sale perjudicado acá es el pueblo de Maldonado, mien-tras hay un particular que sigue inflando sus bolsillos”. También adelantó que esta nueva excepción “será pasible de una nueva anulación por parte de la Cámara de Representantes, por “sus gruesas irregularida-des desde el punto de vista jurídico y medioambiental”. Garlo recordó además que los vecinos reclaman la “expropiación” de ese predio, para impedir definitivamente cualquier otra construcción. También Fermín de los Santos se opuso a la iniciativa, y el también frenteamplista José Luis Noguera estimó que es tiempo “de decir basta” a este tipo de edificios con excepciones. Andrés de León, en cambio, otro frenteamplista, votó a favor de la iniciativa. A su juicio, quienes se oponen deben tener “la panza llena” y no se percatan de que hay falta de trabajo en la construcción.

“Único e irrepetible”
Mientras tanto, la edila colorada Rosario Borges, manifestó que quienes no apoyan la obra no están “en contra del trabajo” sino a favor de preservar las bellezas naturales. “Tenemos que pensar en el trabajo que no puede estar en contra de la pérdida de un paisaje tan único e irrepetible, que pertenece a todos”, indi-có. “Cada vez que otorgamos una excepción, se la estamos sacando a la población en su conjunto”, opinó. “Nosotros no votamos ni el Delamar del 2005, ni el hotel y ahora tampoco vamos a votar este proyecto. No estamos en contra de la construcción. Ni siquiera de la construcción de un edificio como el que está proyectado. Estamos en contra de un edificio como el proyectado en ese lugar”, precisó. También se soli-darizó con los vecinos de La Barra y El Tesoro por esta situación.
Por su parte, el nacionalista Rodrigo Blás arremetió contra varios de los dichos del edil Garlo, del edil Fer-mín de los Santos (738, FA) y de la edila Borges. Dijo que se trata de terrenos particulares y no “patrimonio público” y arguyó que la vista que se quiere preservar, es la misma que a unos metros de distancia está tapada por árboles y construcciones de otros particulares.
Dijo que los críticos al proyecto “dicen verdades a medias” y repiten errores sobre hechos que están regis-trados. “Lo que hoy resolverá la Junta serán los parámetros de un nuevo emprendimiento” y no el destino de la construcción, ya que eso es derecho del propietario, explicó.
La ley de Centros poblados de 1942 y diversas otras normas nacionales impiden fraccionar y construir junto a los cursos de agua. No obstante, ese predio donde se pretende hacer el edifico fue delineado en los años cincuenta, cuando se fraccionó El Tesoro. Vecinos de la zona quedaron en contactarse con Correo de Pun-ta del Este para transmitir su preocupación. A su juicio, la actual situación es “inverosímil”, adelantaron.

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