HEMOCENTRO

Culmina una semana intensa para el Hemocentro, donde la satisfacción del trabajo realizado y lo emotivo reconforta y alimenta el alma; lo vivido en ella, reafirma que el camino elegido es el correcto. Podríamos contar sobre los 560 donantes obtenidos; gracias a ellos la sangre en la región está asegurada para quien la necesite, en una tarea que realizamos todos los días del año; pero preferimos compartir lo emotivo que es lo que emociona, nos acerca nos une, al igual que la sangre.

El día Internacional del Donante de Sangre, es un día en que se le reconoce el valor que tiene el donante voluntario; con la impronta universitaria “Tocó Donar” y la consigna, “La Sangre nos conecta a todos” junto al Centro Universitario Regional Este, (CURE) realizamos una jornada especial con nuestro Hemobus realizando extracciones en el edificio del instituto, iniciando un camino donde con seguridad nos seguirá deparando satisfacciones como las que allí pudimos vivir, junto a cantidad de universitarios que por primera vez donaban. Además en ese día (fiel a la consigna de la OPS) quisimos que aquellos que alguna vez fueron receptores de tanta solidaridad colaboraran en llevar adelante la jornada, ayudándonos en el área post-donación, y teniendo la oportunidad de agradecerles a quienes en el Hemocentro se encontraban donando; nuestra experiencia en la tarea diaria, no es suficiente para describir lo que allí vivimos.

Kathy quien sufriera un grave accidente, fue una de nuestras colaboradoras; relataba su historia de vida a los donantes, porque gracias a ellos, podía estar contándoles su experiencia, y de cómo se regresa de la muerte…tres veces “tenía esta materia pendiente, necesitaba estar aquí y agradecerles por todos quienes donaron su sangre para que yo pudiera vivir”

Maldita Medicina

Ingresando con su bastón llegó al Hemocentro Sebastián; “vine a donar sangre, porque cuando la necesité, la tuve; porque alguien la donó” nos contaba arrastrando las palabras debido a las secuelas de su accidente. Sebastián había visto en la convocatoria que habíamos realizado la oportunidad de poder agradecer a los donantes; con su bastón, se subió a un ómnibus y se acercó a la jornada en el Hemocentro. “Maldita medicina” repetía cuando el médico que lo entrevistó no le permitió donar debido al medicamento que está tomando, “voy a dejarlo de tomar para poder donar” insistía; le preguntamos si quería colaborar con nosotros en esta jornada especial, si podía compartir su experiencia con quienes estaban donando; nos dijo que sí.

En la sala post-donación lo presentamos y preguntamos (ya conociendo su historia) si había alguien que había donado por el convenio por las licencias de conducir, al que una persona joven de las cinco allí presentes, levantó su mano; “yo tenía tu edad cuando tuve el accidente en la moto”, “no me quebré ningún hueso” decía Sebastián tomándose una pausa entre frases; “solamente me golpeé la cabeza; no llevaba casco” por eso te digo que no hagas lo que hice, yo fui joven igual que tú” el silencio se rompió cuando el donante solo pudo articular un “ta salado”.

Sebastián colaboró con nosotros, pudo agradecer a los donantes, conocer el Hemobus, y la promesa de regresar a donar, no sin antes repetir “maldita medicina”.

Hemocentro 2

Ese día se cerraba con una noticia que nos llenó de alegría, nos enteramos que en Paysandú habían colocado la piedra fundamental de lo que será el segundo Hemocentro del país, nos alegramos por Paysandú, por la Región Norte, y también por el país; pero también no dejamos de enorgullecernos por el camino iniciado hace casi siete años, sea el impulsor y motivador de este proyecto.

14,15,16….

Para el Hemocentro la “movida” no son solamente los 14 de Junio, la semana continuaba, y lo hacíamos con el “estreno” del Programa Escolar en Treinta y Tres. Las escuelas 57 y 65 nos recibieron de la mejor manera, la esencia más pura de este programa reconocido internacionalmente se vieron reflejadas en tierras Olimareñas; compromiso, trabajo y solidaridad; 104 donantes convocados por los niños pusieron su brazo para compartir vida.

ISO, ISO, ISO

Para cerrar la semana otro de los objetivos del Hemocentro comenzaba a caminar con buen rumbo, la certificación de calidad ISO 9001 en su primer etapa era sorteada, los objetivos y metas propuestas se van cumpliendo, no sin el esfuerzo de un gran equipo humano de trabajo, comprometido con el Hemocentro, y por ende con la vida. Nuestra tarea radica en responder diariamente a una comunidad que nos da el respaldo y apoyo, primero fue Maldonado; luego comprendida y extendida en toda la región.

El Hemocentro Regional de Maldonado es ASSE, dependemos del Servicio Nacional de Sangre, y nos sentimos orgullosos de ser un servicio público, en una sociedad donde la apuesta es poner el acento en lo que no se hace, mientras perdemos de vista lo que diariamente se construye; preferimos ver la media bolsa llena a la vacía; porque esa diferencia en nuestra tarea, es la vida misma; y la vida no se apuesta.

 

(*) Texto enviado por el Hemocentro Regional de Maldonado.

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