Lo que presumiblemente puede haber sido un tornado genera caos en obra de Arrayanes

“Un contenedor había caído encima del auto del compañero, el otro contenedor aplastó mi moto que la dejó como una moneda y estamos vivos porque el señor quiso”, relató un trabajador del lugar

El semanario La Prensa informó sobre el caos ocurrido cerca de la medianoche del domingo en la zona de las obras que se llevan adelante Los Arrayanes, luego de lo que se cree fue un tornado pasara por el lugar llegando incluso a mover los contenedores que se encuentran allí como parte de la obra que el MTOP lleva adelante, uno de los cuales quedó encima del auto de uno de los trabajadores del lugar.
Correo de Punta del Este recogió el testimonio del director de ese medio, que concurrió al lugar apenas se enteró de lo sucedido, quien informó que hay seis lesionados, cuatro que iban en un auto, dos mayores y dos menores, “uno de los cuales salió despedido del vehículo, pero según lo informado por los médicos, está bien. En otro auto iban dos personas mayores”. Estos dos vehículos fueron sacados de la ruta por la fuerza del viento.
Además de ellos, tres de los trabajadores de la obra que el MTOP lleva adelante en el lugar también resultaron con heridas leves. Todos fueron derivados al hospital de Maldonado.
En una nota que el semanario piriapolense realizó a Mauricio, uno de los funcionarios que se encargan de la seguridad en el lugar y que se encontraba dentro de uno de los contenedores junto a otros compañeros, éste contó que lo primero que atinaron a hacer fue meterse debajo de la mesa. “Estábamos junto a los compañeros en el contenedor, y de pronto, se vino una turbonada. Lo que atinamos a hacer fue meternos debajo de la mesa, y nos acurrucamos lo más que pudimos. Volaba todo, los vidrios, todo lo que hay adentro del contenedor, el dispensador de agua. Cuando pudimos reincorporarnos después que pasó todo y miramos para afuera nos dimos cuenta que el contenedor había caído encima del auto del compañero, el otro contenedor aplastó mi moto que la dejó como una moneda y estamos vivos porque el señor quiso”. “No quedó nada acá, rompió los vidrios de los camiones, la oficina de la empresa no sabemos dónde está, los baños químicos tampoco”.
Cuando los trabajadores pudieron salir del contenedor se encontraron con los dos vehículos a los que la fuerza del viento había sacado de la ruta.

Foto: La Prensa