Por el Dr. Jorge R. Bruni

El Capitalismo Financiero carece de valores. Sólo interesa el dinero. Caen gobiernos, aparecen los “Panamá Papers”, existe indiferencia ante la vergüenza mundial que significan las migraciones que han transformado el Mar Mediterráneo en un mar de los Muertos, etc. En nuestro país, no es el único obviamente, están sucediendo hechos que deben encararse pensando en nuestro futuro, y que mucho tienen que ver con el capitalismo financiero. Referimos a nuestra Seguridad Social. Más concretamente, las AFAP.

Si una institución estatal pone dinero en un negocio, ¡sí, un negocio!, a pesar de que este último le genera y profundiza riesgos sobre su viabilidad, expresaríamos que es ¡poco creíble! El Banco de Seguros del Estado es quien paga las prestaciones a los afiliados al Sistema de Ahorro individual. Por cada 100 pesos que recibe paga 107. En oportunidad de cumplir 20 años las AFAP, según se publicó, se expresaron conceptos de que era necesario capitalizar al B. S. E. para poder seguir actuando, agregándose que se permanece en el sistema porque es una entidad estatal, ya que de retirarse, lo haría caer. ¡Insólito!

¿Se han adoptado medidas? ¿Indiferencia, irresponsabilidad? Y que quede claro que de ser así, estos calificativos no refieren al Banco de Seguros, sino al sistema en su totalidad. En tal sentido preguntamos ¿por qué el B. S. E. es la única aseguradora que permanece en el sistema, ya que las privadas se fueron durante los últimos 20 años? Llamativo ¿no? Las tasas de mortalidad son importantes para definir el monto de las jubilaciones. ¿Por qué se consideran para su cálculo en el Sistema Individual AFAP 110 años, notoriamente superiores a las que se toman en cuenta en el sistema de reparto que aplica el B. P. S, perjudicando notoriamente a quienes percibirán las prestaciones? Hace años que se viene denunciando tal situación. Días atrás se dijo que había que cambiar las mismas para que sean técnicamente más adecuadas ¿Veinte años no fueron suficientes para advertir lo que sucedía, o serán 40, 50 o 60 los años que habrá que esperar para sacar conclusiones? ¡Claro! Se dirá que era la forma de hacer viable el sistema. Y yo pregunto para ser más claro: ¿o de obtener ganancias financieras las sociedades anónimas AFAP y sus allegados?

Pensemos en el Banco de Previsión Social. La ley 16713 permitió a quienes no estando obligados a afiliarse a las AFAP realizar la opción de hacerlo, aportando sólo por el 50% de sus asignaciones computables, obteniendo además como beneficio que su pasividad se multiplicara por 1.5% de lo que aportó al BPS, siendo éste por otra parte quien paga esa diferencia. ¿Se pretendió subsidiar encubiertamente a las AFAP para lograr mayor cantidad de afiliados? ¿Cuántos millones de dólares le habrá costado a la institución esa “ayudita” a las sociedades anónimas? ¿Veinte años es poco tiempo para juzgar resultados? Por supuesto que en materia de jubilaciones y demografía hay que ser muy cuidadosos. Sin embargo, al parecer en otros aspectos no es así, ya que existen jerarcas que afirman desde años atrás, que el Sistema de Ahorro Individual hace más sustentable las cuentas públicas, y que los trabajadores por ello lograrían una mejor prestación que la que obtendrían por el sistema de reparto del BPS. ¿Tomadura de pelo? ¿Diferencias conceptuales? Pregúntesele al B. S. E. por qué sigue permaneciendo en el sistema. Sistema en el cual existe el Fondo de Ahorro Previsional- F. A. P, que es propiedad de los trabajadores, siendo fundamental para determinar el monto de las prestaciones a percibir. Los afiliados a las AFAP pagan una comisión que forma parte del FAP. Del mismo se deducen las primas de seguro de invalidez, fallecimiento, la Comisión de Custodia, que es la que cobra la institución financiera que guarda el dinero acumulado, etc. Desde una lógica estrictamente financiera, podrían resultar coherentes dichas deducciones a quienes se afiliaron a las AFAP. Pero ¿cuánto se achica el F. A. P. que es esencial para determinar el monto de las prestaciones? ¿Tendrá algo que ver esto con el problema de los denominados cincuentones?

Vayamos a las exoneraciones tributarias que gozan las AFAP y Empresas Aseguradoras por su constitución como sociedades anónimas y por el aumento de sus capitales. Por su parte estas últimas, también lo están del impuesto a los ingresos y por el cobro de primas del seguro de invalidez y fallecimiento, y/o del IVA por las primas. Además ¿cuanto ha gastado y gasta el BPS? ¿Qué riesgo corren entonces las sociedades anónimas AFAP, si además casi todo se deduce del Fondo de los Trabajadores? El ahorro acumulado de las mismas llega casi al 20% de Producto Bruno Interno del país? Si serán necesarios cambios al sistema, progresivamente sin duda, pero muy profundos. Y no es lo único a considera obviamente.

En definitiva, 20 años es poco tiempo para juzgar resultados. ¿Tendremos que esperar 30, 40, 50? Es mucho tiempo, al menos para mí. Estaré en otro lado en el cual no podré opinar. ¡Ni respirar siquiera!

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