La devaluación del peso argentino y la inflación del 47,6% hacían prever que esta temporada no sería muy auspiciosa en las costas uruguayas. Tampoco lo fueron en las costas y montañas de Chile donde, según medios trasandinos la presencia argentina descendió un 25%. En cambio, Clarín informó este fin de semana que más 28.000 personas partieron de la vecina orilla hacia Miami y sus inmediaciones. La Razón: no solo la seguridad y los precios. También puede haber un asunto familiar, por cuanto ya hay unos 150,000 argentinos residiendo allá desde la época kirchnerista.
La Dirección Nacional de Migraciones argentina dijo al diario Clarín que entre el 23 de diciembre y el 9 de enero viajaron a Miami, Chile, Uruguay y Brasil 390 mil argentinos menos que en la misma época del año pasado. Según parece el destino Florida, Estados Unidos, fue el único que resistió el devastador “efecto devaluación”.
“Las ofertas en los shoppings, combinadas con el disfrute de la playa y la movida nocturna, le ganan al dólar, que este miércoles cotizaba a $ 38,07 en promedio en los bancos. Desde que empezó el verano ya viajaron a Miami 28 mil argentinos, sólo 7 mil menos que en 2018, cuando en esos días lo hicieron 37 mil. Casi no hay diferencia si se tiene en cuenta que del otro lado del charco en el mismo período cruzaron 103 mil menos, a Chile 125 mil menos y a Brasil 155 mil menos”, dijo el matutino porteño.
En tanto, desde Aerolíneas Argentinas dijeron que los viajes hacia Miami solo descendieron un 8% respecto a un año atrás. Desde el 1° de enero hasta el 15 de este mes, viajaron 7.191 pasajeros desde Ezeiza, frente a los 7.734 que despegaron el año pasado por esa compañía.


Alquileres: muchos menos
A todo esto, varios operadores de Punta del Este y sus alrededores ven con suma preocupación la ausencia de los tradicionales clientes. Javier Sena, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado – Punta del Este, aseguró que ese sector está trabajando “un 35% menos” en materia de alquileres respecto al año pasado. Estimó que la ocupación es un 20% menor por lo que la situación “es muy difícil” en relación al verano anterior.
“La segunda quincena (de enero) viene más ‘desinflada’ que la anterior y entendemos que el gobierno debería tomar algún recaudo de esto, porque el tema más grave para todos es el costo del país, que está muy caro, no solo para los argentinos, sino para los brasileros y para los propios uruguayos”, señaló.
“Es imposible manejarse con el resto del mundo con estos costos. Lo primero que dice la gente que llega acá es que Uruguay es un país sumamente caro”, afirmó. Por eso estimó que “hay que buscar soluciones porque, si no se bajan esos gastos, el país no funciona”. Además, consideró que “el dólar está súper barato para lo que tiene que estar. Si no está más caro, es imposible competir”.


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