Dos de los casos policiales de mayor impacto de la historia del departamento de Maldonado no tienen su correlato en los expedientes judiciales donde fueron tramitadas las diferentes actuaciones de los mismos. El expediente del caso Maradona no aparece en el archivo del Centro de Justicia de la ciudad de Maldonado. Y el expediente del asesinato del espía inglés Víctor Meynet Labrooy Johnson no pudo ser ubicado en el Archivo General de la Nación de Montevideo.
Ambos expedientes “no aparecen, no fueron hallados, no están ubicables” según la respuesta de las autoridades de ambas reparticiones ante reiterados pedidos de acceso a los mismos efectuados por Correo de Punta del Este. El último la pasada semana. “El expediente no pudo ser ubicado”, explicó una funcionaria del juzgado letrado de segundo turno de la capital fernandina.

Veinte años no es nada
El pasado sábado 4 de enero se cumplieron veinte años del ingreso del astro argentino Diego Armando Maradona en el sanatorio Cantegril, víctima de una ingesta de cocaína que casi le cuesta la vida. Ese día del verano del año 2000 un médico de la zona, Jorge Romero, fue llamado por el empresario Guillermo Coppola desde la chacra del empresario Pablo Cosentino, de la zona de terminal este de Ancap de José Ignacio.
Coppola le había solicitado un aparato para medir la presión arterial. Romero, le respondió que no prestaba sus instrumentos y se dirigió desde La Barra hasta la chacra. En ese lugar, Romero encontró a Maradona en estado de coma. De inmediato el astro argentino fue subido a la camioneta Range Rover de Coppola para trasldarlo de urgencia al sanatorio Cantegril de Punta del Este. No había tiempo, estimó Romero, de solicitar una ambulancia para hacer el traslado. En medio del viaje, Coppola paró en la estación ANCAP de LA Barra para echar combustible. La maniobra duró quince minutos. En la parte trasera el médico atendía a Maradona al borde la muerte por la ingesta de cocaína.
Romero le salvó la vida. Lo mismo ocurrió cuando Maradona ingresó al Centro de Tratamiento Intensivo del Cantegril donde el equipo liderado por el médico Frank Torres le salvó la vida. Pocos días después la jueza de feria, Adriana de los Santos, procesó sin prisión a Cóppola por el delito de encubrimiento a pedido del fiscal Juan Gómez, entonces a cargo de la fiscalía de feria.
El expediente de las actuaciones de ese caso ahora no aparece. Nadie sabe dónde está. Ni quién se lo llevó.

La Brooy
En tanto, el expediente del caso del asesinato del espía inglés Víctor Meynert La Brooy Johnson, ocurrido el 7 de marzo de 1958 en los alrededores de Laguna del Diario, corrió la misma suerte que el de Maradona.
Este expediente fue caratulado como “La Brooy Johnson, y Pascual Tejera, Pedro” con el número 140, Folio 773 del año 1958. El caso, aún sin resolver, fue tramitado en el juzgado letrado de Primer turno, la única sede judicial que tenía entonces la ciudad de Maldonado. La causa fue archivada en el año 1963 y el expediente fue remitido al Archivo General de la Nación en Montevideo, entidad que forma parte del Ministerio de Educación y Cultura. En ese lugar se informó a Correo de Punta del Este que el expediente no pudo ser hallado. Nadie sabe qué pasó con el mismo.

Asesinato
En los médanos adyacentes a laguna del Diario fue hallado un autómovi Rover con el cadáver de su propietario en el interior del mismo, El asesino, que en un principio se pensó que había sido una mujer vestida de hombre, interceptó a Pedro Pascual Tejera, conocido como “Pocho”, que regresaba a su casa en Las Grutas de Punta Ballena al finalizar su día de trabajo en el desaparecido Diario Punta del Este. Pascual Tejera, iba y venía de su trabajo en la calle Florida en su bicicleta, y el asesino le efectuó un disparo que rozó su cabeza. El asesino se desplazaba en una moto en la que huyó hacia el oeste. Las fuentes de la época aseguran que el mismo hombre cargó combustible en la estación de servicio de ANCAP. El sospechoso fue identificado como el bailarín francés Max de Balzac. Tanto Balzac como su esposa, Eugenia Hodun fueron detenidos e interrogados por la policía. Poco después marcharon de regreso a Europa. Hasta allí fue una comisión policial de Maldonado para volver a interrogarlos y traerlos de regreso al país. No hubo suerte. Ambos se perdieron en Francia. Mucho después algunas versiones indican que La Brooy fue asesinado por haber revelado, bajo la tortura de la Gestapo, la nómina de los integrantes de una célula cominista que luchaba contra la ocupación nazi. El espía inglés había llegado a territorio francés para ayudar a la resistencia francesa. Fue detenido por el conocido Klaus Barbie. Se sabe que La Brooy fue ultimado con una pistola de fabricación soviética. Una venganza. El caso sigue sin aclararse. Y el expediente no aparece.

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