enterradalivingLa justicia penal remitió a la cárcel a un sujeto de 39 años, de iniciales D.S., que mató a su pareja de 53 años y luego la enterró en el living de su precaria casa del barrio Cerro Pelado.

A pedido de la fiscal Adriana Arenas, la jueza penal Adriana Morosini le tipificó un delito de homicidio muy especialmente agravado por el vínculo, de acuerdo a lo establecido en el artículo 311 inciso 1 del Código Penal. La norma establece una pena mínima de diez y una máxima de veinticuatro años de penitenciaría.

El asesinato fue descubierto en la tarde del sábado, cuando los efectivos del Destacamento del barrio se constituyeron en el lugar. La casa se encuentra casi en ruinas, le faltan puertas, ventanas y en su patio hay pozos de todo tipo con diversos elementos tirados en el interior. “Este tipo era requechador. Levantaba cualquier cosa de la calle”, explicó un vecino del lugar.

La vivienda se encuentra sobre la calle Cuareim, entre Cerro de Salamanca y Cerros Azules del populoso barrio de Cerro Pelado. Los funcionarios fueron advertidos del fétido olor que emanaba de la finca y en una revisación se percataron de que el piso del living había sido levantado. Excavaron en el lugar y a pocos centímetros de profundidad encontraron el cadáver de la mujer en avanzado estado de descomposición.

Como si nada

El sujeto fue detenido y puesto a disposición de la justicia penal de turno. Primero frente a los efectivos policiales y luego ante la jueza y la fiscal de turno, el hombre, que no poseía antecedentes penales, sostuvo que la mujer había muerto el día 2 de mayo pasado.

El fallecimiento ocurrió, según su testimonio, luego de un empujón que le dio para poner fin a una discusión que mantenían. La mujer cayó de espaldas y sufrió un golpe en el cráneo. El sujeto abandonó la finca. Al regresar tomó una pala, levantó el piso de la finca y la enterró. Luego continuó su vida de forma normal. “Todos las tardes se sentaba en la puerta de la casa para tomar mate. Como si cualquier cosa. Muy tranquilo. Nunca se lo vio nervioso o algo parecido”, explicó otra vecina del lugar.

La mujer de 53 años fue denunciada como ausente el pasado 11 de mayo por su hija que la había ido a saludar por el día de la madre. En realidad, la última vez que fue vista con vida fue el día 30 de abril.

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