Este martes en la tarde desde el Uruguay podrá verse un eclipse solar casi total por espacio de varios minutos. Para ver el fenómeno en su totalidad, es decir, la luna cruzando delante del disco solar, habría que trasladarse a determinadas provincias argentinas o a Chile.
En nuestro país, si el cielo no está cubierto de nubes, el eclipse se podrá ver desde todo el territorio nacional, pero en el sur y suroeste uruguayo se verá el disco solar cubierto al 95%. En cambio, más al norte, a la altura del departamento de Rivera, por ejemplo, el sol se verá cubierto en un 84%. De todas maneras, en ninguna parte llegará a hacerse de noche como sí ocurrirá en La Serena, en Chile. A ese lugar irán, según se espera, unas 500.000 personas a ver el espectáculo. En el invierno de 1992 Uruguay tuvo un eclipse total poco después de las 8 de la mañana. En esa oportunidad, también llegaron miles de personas a filmarlo y fotografiarlo. Muchos se instalaron con sus cámaras en la costa atlántica. También fue un día de mucho frío.

El eclipse de mañana se desarrollará a partir de las 16:38 y se extenderá hasta las 17:41 horas, momento en que los movimientos de la luna dejarán de superponerse a los rayos solares.

Unos gramos menos

El eclipse total produce reacciones en el ambiente, en las personas y en los animales además de cambios atmosféricos, contó días atrás al diario El País el astrónomo Gonzalo Tancredi. “A diferencia del pasaje de una nube, es una zona amplia que deja de recibir radiación solar y en donde la temperatura desciende”, señaló el profesional. 
Ante la súbita noche provocada por el eclipse los animales pueden sentirse desorientados y cambiar su comportamiento a modo nocturno. Los pájaros, por ejemplo, dejan de cantar. La temperatura desciende abruptamente como si de verdad hubiera anochecido. Además, a consecuencia del cambio de temperatura, el aire caliente deja de elevarse desde el suelo, lo que provoca un cambio en la velocidad y la dirección del viento.
En materia gravitacional, durante el eclipse la Luna está en la fase de Luna nueva, por lo que cualquier efecto gravitacional será igual al que ocurre durante esa fase. El cambio hace que una persona pesa algunos gramos menos y estará unos milímetros más cerca del Sol.

Raramente

En esta ocasión, la totalidad del eclipse coincide con un área geográfica donde “el cielo es espectacular”, dijo Tancredi. Las condiciones meteorológicas de la zona ofrecen 300 días despejados al año y es donde están instalados algunos de los observatorios astronómicos más avanzados del mundo, como La Silla o Cerro Tololo. La oportunidad es única, porque habrá que esperar 200 años para que el eclipse ocurra de nuevo.

Para mirar al sol se recomienda utilizar protección para los ojos; especialmente lentes especiales anti-rayos UV de uso único. También se puede apreciar indirectamente a través de dos cajas de cartón con una perforación. 
Se advierte que verlo sin protección puede ocasionar daños graves a largo plazo o incluso permanentes en la visión. Si hay menos luz ambiental, al mirar el sol la pupila no se contrae y penetra más cantidad de luz, lo que genera lesiones fotoquímicas.

El Observatorio Astronómico Los Molinos, el Observatorio Astronómico de Montevideo y el Planetario de Montevideo convocan a los aficionados a ver el eclipse en la Plaza de la Armada (Mar Antártico y General Paz) el 2 de julio, a las 16:30 y hasta la puesta del Sol. Allí habrá telescopios para usar gratuitamente. La actividad se suspende si acaso hay mal tiempo.

Foto: spaceplace.nasa.gov