molestando ballenaAl menos ocho patrones de embarcaciones deportivas serán multados por no respetar la zona de exclusión que impide el acercamiento excesivo a las ballenas que retozan en la costa Durante el fin de semana pasado, el arribo de varios ejemplares de ballenas a la bahía de Maldonado atrajo a miles de personas, que se congregaron en las playas para disfrutar del espectáculo. Los espectadores estallaron cuando varios yates se colocaron al lado de los cetáceos, violando la normativa vigente. En las últimas horas la Prefectura Nacional Naval (PNN) y la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) resolvieron de común acuerdo abrir un expediente administrativo para deslindar las responsabilidades del caso y aplicar las multas correspondientes a los patrones.
La intervención de la Dinara fue acordada porque el importe de las multas que puede aplicar este organismo dependiente del MGAP son más altas que las que puede imponer la PNN.
La Prefectura del Puerto de Maldonado recibió el pasado fin de semana decenas de denuncias por parte de personas que se habían instalado a la altura de Pinares para observar las evoluciones de dos ejemplares de ballena franca.
Los miles de espectadores reaccionaron indignados cuando varias embarcaciones, entre ellas yates de lujo, violaron la norma que impide acercarse a las ballenas a menos de 300 metros.
Llamando
Algunas de las embarcaciones se colocaron al costado de los mamíferos algo que no está habilitado ni siquiera para las naves inscriptas en el registro de prestadores turísticos para la observación de cetáceos del Ministerio de Turismo.
Las naves autorizadas no pueden acercarse a menos de 100 metros de distancia de un ejemplar o de una manada, ni tampoco interponerse entre los mamíferos.
El tema llegó ayer a la sesión de la Mesa de Convivencia Ciudadana donde un oficial de la Prefectura Nacional Naval informó de la decisión de aplicar las multas del caso.
La normativa vigente establece una zona denominada “radio de protección de ballenas”, conocida por las siglas RPB. Varios decretos y resoluciones regulan la forma en que se deben observar los movimientos de las ballenas desde cualquier tipo de embarcación.
En ese radio de 300 metros que tiene como centro la ubicación de los cetáceos se prohíbe el nado, el buceo, las motos acuáticas, las embarcaciones de pesca y las deportivas.
Los espectadores que se encontraban observando la evolución de las ballenas también denunciaron el sobrevuelo de dos helicópteros por la misma zona.  “Queda terminantemente prohibido el acercamiento de aeronaves con alas fijas a una distancia menor a 300 m (RPB) o a una altitud menor de 1.000 pies. Para el caso de los helicópteros, los mismos no podrán acercarse a un radio menor a 1 km de la ballena o la manada o a una altitud inferior a los 2.000 pies”, indica la referida normativa.

Foto: A. Pons

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