Un patrullero policial de La Barra debió recorrer precipitadamente el camino hasta el balneario Santa Mónica donde una parturienta estaba solicitando auxilio para ser trasladada a un centro de salud. Fue en la noche del viernes, poco después de la hora 21. Dos efectivos realizaron el traslado de la señora y su pareja hacia el nosocomio más cercano, en vistas de que la mujer tenía contracciones cada 3 minutos con una duración de 1 minuto y medio aproximadamente. En eso estaba el asunto cuando la mujer informó que el nene pugnaba por salir perentoriamente. Los efectivos detuvieron el móvil y le brindaron la asistencia debida. Minutos después nació un niño que rompió en llanto. Tras reanudar su marcha, el patrullero interceptó un móvil de emergencia médica, cuyos profesionales se ocuparon de la mamá y el recién nacido. Final feliz.